Selección de poesía

Cuerpo del día

Creo en la grata mansedumbre de una manzana.
Y si de creer se trata, yo creo
en el día de Dios repartido en el cosmos
como un abanico que se abre
y cuyos rayos son caminos, tumultuosos caminos
por los cuales se despeña el hombre.
Creo en la santísima voluntad de estar
vivo donde estoy, bajo el fatalismo
de haber nacido una vez y dirigirme
hacia la muerte, sitio irreal, inconcebible,
donde es imposible permanecer.
Creo en la soledad del dulce sueño erótico
en la casa rodeada por el sueño y la soledad
en cuyo interior converso con el aire.
Creo en la virgen del retrato, en la madona
rodeada por la fuente, en la estatua
que eres tú, cuerpo del día, en el que creo
con todas las fuerzas de mi vida.

Espacio

Escucha:...qué silencio,…qué silencio.
Me abraza el silencio como un padre
y como un padre de muerte me circunda.
Ni siquiera el sonido de las aguas.
Si cantara tres veces algún gallo.

Qué silencio, Dios mío, cuánta espuma
de tiempo se agolpa en la tristeza.
Ni siquiera el rumor de los espejos.
Un silencio absoluto de campana
sin vibración primera, sin el viento
que conversa entre hombres y árboles.
Qué soledad se junta en el silencio.
Escucha:…qué silencio,…qué silencio...

Soledad

Te vas quedando solo.
Apoyaste todo tu amor en los ancianos
que te sonríen y luego se marchan.
Escribiste páginas borrables
y poemas de corta duración, como tu vida.
Ni los libros leídos ni los más amados
estarán contigo allá, que es dónde.
Abiertamente solo, vas pensando, en la noche,
cómo engañar a la soledad
con un monólogo,
con un aplauso.

Ojitos de miope

Con esos mismos ojos miras al través
de la ventana, y ves el movimiento
efímero y eterno.
Con esos mismos ojos desnudaste
el cuerpo y sus prodigios,
el paisaje estelar.
Te sirvieron como peces,
te abrieron los caminos.
Mira como miran las distancias,
cómo observan el amor.
Despertaron tu sed,
demudaron tu silencio.
Son expresivos como cuencas de estrellas
y aunque los encierres con cristales
mirarán, mirarán,
mirarán
toda la vida.

El ciervo

Hundirme en tu belleza
tan hondo, tan en ti
que yo perezca en tu caricia,
que ni el agua de mis ojos
o el silencio mismo
sean más que tu piel.

Soledad, milagro de tu frente,
en ti se advierte el ciervo
que dormita en el claro del bosque
y de pronto se pierde entre la yerba.

Qué más quisiera yo: ser ese ciervo,
entraren tu piel como en un bosque
y escuchar el silencio del amor.

El lince

Para que el lince salte
A la neurótica cola del lobo
Sólo falta que el lince no tema.
El temor encrespa incluso la hirsuta
Piel manchada, piel de lana fina
Sobre la que duerme
Sobre la maleza.

Para que el lince salte
Es preciso quemar la noche,
Tapar la dentellada lobuna,
Ser conejo o perdiz.

El poeta

Yo soy el jorobado,
me retuerzo en la sábana nocturna
soñándome atleta.
………………………Y soy el paralítico
en una silla dura y giradora,
la muchacha fea, el pederasta
cuando escupe la sal,
el corredor caído que gime
y se levanta y sobre todo
se siente triunfador del mundo.

Soy la asesinada de aquel día
en el primer dolor de la cuchilla,
y el sacerdote muerto
que ya no encuentra a Dios.

Abro los ojos de recién nacido
y lloro por la luz,
………….......……………la bella luz
que arde como un fuego,
yo soy la anciana con temor del tiempo
y el muchacho con miedo de la vida.

A todos,
……….........…..….yo los prohíjo
……………………….............….………y los abrazo:
hermanos,
la tanta luz confunde mis tinieblas.

 

Virgilio López Lemus: Poeta, ensayista, traductor, crítico, profesor e investigador literario. Nació en Fomento, Sancti Spíritus, en 1946. Doctor en Ciencias Filológicas, y Licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas, por la Universidad de La Habana. Trabajó en la Editorial Letras Cubanas, y ha sido profesor en varios centros docentes, entre ellos la Universidad de La Habana. Profesor Titular de la Facultad de Artes y Letras. Labora como Investigador Literario Titular en el Instituto de Literatura y Lingüística de Cuba. Entre otras organizaciones, es miembro de la UNEAC; Académico titular de la Academia de Ciencias de Cuba; y socio de la Sociedad Económica de Amigos del País. Entre otros reconocimientos posee la Distinción por la Cultura Nacional e Hijo Ilustre de la provincia de Sancti Spíritus.

Comentarios

Hay personas que tienen el privilegio de mirar el mundo mas allá de todo concepto, idea o corriente establecida. Miran el mundo y mas nada. Ahora sí, los cristales de sus ojos tienen la finisima transparencia de captar la sutil esencia de las cosas y sobre todo del ser humano. Esa es la impresión que me han producido los poemas de Virgilo.

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