Julián del Casal siempre

Enrique Saínz • La Habana, Cuba

Cuando evoco a Julián del Casal lo veo caminando por las calles de La Habana profundamente ajeno a todo lo que está a su alrededor, una ajenidad radical que no desmienten sus crónicas ni los testimonios de los amigos. Los datos de su vida más o menos conocidos, bastan para que tengamos una imagen suya suficiente. No creo que ninguna experiencia vital ignorada que haya tenido este poeta en algunos momentos de su ir y venir por la ciudad nos entregue a otro Casal que el que ya nos revelaron sus textos y nos han retratado sus contemporáneos pues, por muy novedosa que sea esa vivencia que no ha llegado hasta hoy, su real significación