Daniel

Eduardo del Llano • La Habana, Cuba

Conocí a Daniel Díaz Torres en 1987. Yo me había graduado de Historia del Arte dos años antes, e integraba el grupo NOS-Y-OTROS; él era un cineasta con dos largometrajes a cuestas (Jíbaro y Otra mujer), buscando tema e historia para el tercero. Leyó en el DDT un cuento firmado por el grupo (“Usted es un hombre feliz”, un texto mío recogido más tarde en el libro Basura y otros desperdicios, publicado por Letras Cubanas en 1994) y llamó a la oficina del DDT preguntando por los autores. Tuvimos una primera reunión donde nos propuso, sin más, escribir un guion en conjunto. Luis Felipe, Aldo, León y yo alucinamos; enseguida empezamos a sugerir historias, en un delirante brainstorm que continuó en encuentros sucesivos. Daniel tenía la idea de hacer una película de tres cuentos: uno basado en “Usted es un hombre feliz”; otro a partir de una historia suya, acerca de un trabajador