Julian Assange en videoconferencia

El bloqueo no es solo contra Cuba

Viernes, 27 de Septiembre y 2013 (9:59 am)

Imagen: La Jiribilla

El fundador de Wikileaks, Julian Assange, se solidarizó con la causa de los Cinco, y apareció en pantalla durante la videoconferencia La Habana-Londres con una cinta amarilla enlazada en su pecho.

Assange, reconoció que Wikileaks, como Cuba desde hace más de 50 años, vive el bloqueo de los EE.UU.

El mundo está atrapado en el estado mediático del gobierno de los EE.UU., dijo, y recordó a Noam Chomsky, cuando afirmó que los medios son como un bastón para que EE.UU. actúe como dictador del mundo.

Aseguró que Internet “por primera vez nos ofrece la herramienta más poderosa para destrozar la manipulación y el control de los medios. Pero estamos frente a una gran batalla. Internet permite a cada uno expresar la verdad. Pero las compañías gigantescas de distribución intentan combatir la verdad escondiéndola. Este es el reto que enfrentamos: evitar que esta herramienta de la civilización global esté en manos de grandes corporaciones o sea controlada por EE.UU. y sus aliados, que son la máquina de vigilancia más grande y agresiva de la historia.”

Assange dialogó vía Internet con los participantes de un taller de ciberperiodismo auspiciado por el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, de La Habana, en el que participaron jóvenes blogueros cubanos provenientes de diferentes ciudades del país.

El Taller Interactivo de Jóvenes Blogueros, impartido por Pedro Miguel Arce, editorialista del diario mexicano La Jornada sesionó desde el pasado lunes y concluyó hoy con este intercambio a través de la plataforma Skype —videoconferencia por Internet— con Assange.

“Por un momento podemos romper este bloqueo”, fueron las primeras palabras de Assange a través de Internet, cuando a las 12:14 de la tarde (hora local) del jueves apareció su rostro en pantalla. “Este momento que estamos teniendo juntos refleja algo que está pasando en el mundo, porque permite romper un bloqueo inmoral como el que está padeciendo Cuba y que Wikileaks ha tratado de romper”.

Añadió que su organización intenta “traer un nuevo tipo de solidaridad y de conjunción entre las personas que están luchando por una misma causa y es esta una forma de unirnos”.

“Lo que ha padecido Cuba en estos 50 años es muy significativo para mí”, dijo, y añadió:

“Yo he estado luchando contra el bloqueo con mi organización y mi gente durante tres años y Cuba lo ha enfrentado durante 50, y hay algunas similitudes. Pero Cuba ha demostrado que se puede enfrentar con determinación, con principios y mucha inteligencia una situación tan adversa. En Wikileaks de la misma manera tenemos que enfrentar el bloqueo.

El boqueo contra Cuba significa que no le permiten tener su propia determinación y el deseo que ellos tienen es el de evitar que hablemos con libertad de las cosas que hace EE.UU.; esa misma autodeterminación es la que quiere tener Cuba para su pueblo.

Hemos estado en una guerra contra EE.UU., y esto ha determinado que hayamos tenido que convertirnos en una organización diferente, no somos una organización perfecta, somos humanos. Cuba no es perfecta, como todas las naciones tiene problemas, pero lo que sí sé es que no se puede frenar nuestra intención y nuestro deseo de ser lo que queremos ser.

Empezamos con el deseo de proteger la historia verdadera del mundo, porque nuestra historia es lo que somos. Esto llama a tomar decisiones a partir de lo que sabemos del mundo y si no sabemos lo que está pasando cómo podemos vivir en el mundo.

Más adelante comentó que desde que Wikileaks comenzó en el 2010 publicando documentos relacionados con Afganistán, el Pentágono se enfrascó en una guerra contra la organización: “Demandaban que destruyéramos toda la información, demandaron que destruyéramos lo que íbamos a publicar sobre el Pentágono y detuviéramos la resistencia contra el sistema militar de EE.UU.”

El australiano respondió preguntas de los  asistentes al taller y de estudiantes de Periodismo de la Universidad de La Habana, sumados al encuentro virtual desde la sede del Centro de Información para la Prensa, en la capital cubana, institución que facilitó la conexión con Londres.

La periodista cubana Cristina Escobar, en nombre de los jóvenes que participaron en el taller,  le agradeció a Assange que portara una cinta amarilla, en manifiesta solidaridad con la campaña al cual convocara René González, uno de los Cinco Héroes cubanos recién liberado después de una injusta condena en EE.UU., que todavía pesa sobre sus compañeros.

“Creo en el derecho de estas personas —reaccionó el fundador de Wikileaks—. Soy amigo de uno de los abogados. Creo en la justeza de su lucha”.

El caso de los Cinco —Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González— refiere a los cubanos detenidos en 1998 en Miami y condenados a largas penas en un juicio que un panel de juristas de Naciones Unidas calificó de arbitrario. René se encuentra en Cuba porque tras cumplir su sanción penal y hallarse bajo el régimen de libertad supervisada renunció a la ciudadanía estadounidense.

Assange añadió que “vivimos en un estado mediático y las decisiones que tomamos se basan en lo que conocemos. Noam Chomsky dijo que lo medios son como el bastón de cualquier dictador, y el Caso de los Cinco es un ejemplo; está fuertemente politizado. Es una desgracia que alguien pase tanto tiempo en una prisión de EE.UU., como estos cinco individuos de Cuba.”

Advirtió que “el reto que tenemos es luchar contra los que manipulan la informaciones” y reconoció que en internet somos víctimas de “la máquina de vigilancia más poderosa. Lo único que tenemos es nuestra lucha”.

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