Cuba también quiere a Paco

Guille Vilar • La Habana, Cuba

Las palabras de presentación del memorable concierto ofrecido por Paco de Lucía y su grupo en el teatro Karl Marx, la noche del pasado miércoles 2 de octubre, mediante las cuales el Maestro Leo Brouwer afirmaba que “Paco quiere a Cuba”, fueron el preludio de la conmoción provocada por un espectáculo que nos mantuvo en vilo durante dos horas.

El hecho de que los cubanos no hayamos olvidado el sello que identifica el arte de Paco de Lucía desde su última actuación en nuestros escenarios hace 25 años, no quiere decir que seamos inmunes al magnetismo de tanta autenticidad reunida para esta ocasión.

Si bien Paco continúa como dueño absoluto del virtuosismo en la guitarra flamenca, legado que le nace tan espontáneo como la esencia misma del género, se hace acompañar por un conjunto de figuras que rebosan profesionalismo en su desempeño.

Cada vez que los cantaores Antonio Flores y David Maldonado expresaban lo su sentir, entrábamos en contacto con el lamento primigenio de una cultura imposible de desaparecer; mientras, el bailaor