De vendedor de “pan con cosa” a novelista premiado

Mayra García Cardentey • Pinar del Rio, Cuba
Lunes, 7 de Octubre y 2013 (10:01 am)

Rodolfo Duarte no es un escritor común, o al menos de los que “comúnmente” se conocen. Primero fue casi militar, casi mecánico, profesor de Literatura, convencido “fabricante” de relojes antiguos, vinatero, vendedor de “pan con cosa” y actor de aventuras policiacas, antes de publicar su primera novela.

Incluso todavía a este guajiro de Puerta de Golpe se le conoce como “el hombre del saco de pan” en el tren hacia su consolareño terruño.

Hasta ahora nunca ha viajado, no conoció París, ni estudió con los grandes maestros de Europa; apenas un año atrás ni tenía peña literaria. No vivía del arte ni en el arte; no era de la casta literaria ni de la grey de autores conocidos; no había tiempo para sesiones nocturnas, hacía vida cultural por teléfono.

Rodolfo Duarte ni siquiera tiene grandes estudios, ni un file lleno de diplomas de cursos, ni especialidades, ni maestrías ni doctorados. Se licenció después de los 40 años y nunca pasó un taller literario.

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