Títeres en el XV Festival Internacional
de Teatro de La Habana

Rubén Darío Salazar • Matanzas, Cuba

La edición número 15 del Festival Internacional de Teatro de La Habana ya se anuncia. Entre el 25 de octubre y el 3 de noviembre, pasarán por la capital cubana agrupaciones de unas 20 nacionalidades con más de 70 espectáculos. El teatro para niños y de títeres también ha sido invitado a la fiesta, y dirá presente a través de compañías de allende los mares y de nuestro territorio. Del pasado Festival Nacional de Teatro de Camagüey provienen la mayoría de los conjuntos seleccionados en esta categoría. La ausencia de agrupaciones capitalinas en el panorama  elegido es una nota interesante y significativa en la esperada muestra bienal.

Del oriente de la isla nos encontraremos con el Teatro Tuyo y el Guiñol Los Zahoríes, de Las Tunas, una provincia que desde hace algún tiempo muestra su complaciente rostro en la creación escénica destinada a los pequeños. El joven director artístico Ernesto Parra presentará Narices, título que continúa la saga iniciada exitosamente con Parque de sueños, y que le trajo al quehacer escénico de su región el primer Premio Villanueva de la crítica teatral en 2012. Hermosos vestuarios, una fábula llena de candor, la explotación de la técnica del clown desde un ejercicio limpio e imaginativo, redondean esta propuesta que marca la madurez de Teatro Tuyo.

Imagen: La Jiribilla

Los pícaros burlados
 

Armando Mora, otro tunero que fuera miembro del Teatro Tuyo, refrendará con su gracia y talento, el arte titiritero de su provincia. Junto a Emelia González dirige el espectáculo Los pícaros burlados, una particularísima mirada a dos obras legendarias en la dramaturgia del
argentino Javier Villafañe. La calle de los fantasmas, en versión libre de Geraidy Brito, fue concebido por Mora como un unipersonal que defiende la prometedora Damaris Pacheco; este montaje junto a Los pícaros, protagonizado por el propio Mora, están musicalizados en vivo por el trovador Andrés Ávila. Representados una y otra vez ambos textos por juglares de Cuba y del mundo, Los Zahoríes le devuelven fresco aliento a dos historias que muchos creíamos conocer demasiado.

De Camagüey vendrá el Teatro La Comarca, joven colectivo dirigido por Luis Montes de Oca. Apostando por la técnica del teatro de sombras. Ellos han dejado muy buena impresión con Andando X la sombrita, su espectáculo inicial. Laureado el pasado año con el Premio Nacional de Diseño Rubén Vigón, encontrarnos nuevamente con la propuesta agramontina, será otra posibilidad para intentar develar el misterio infinito de las luces y las sombras.

El recorrido hacia La Habana pasa por el centro del mapa. De Villa Clara han sido invitados dos jóvenes actores titiriteros del Frente Infantil del Teatro Escambray. Maikel Valdés y Teresa Denisse, cuyo buen arranque con la obra El sinsonte y el rosal aún es recordado, regresan con Los pintores, apropiación para retablo del cuento Los tres pichones, de Onelio Jorge Cardoso, una singular conjunción de los muñecos con la música cubana.

Imagen: La Jiribilla

Los Pintores
 

De Cienfuegos, el Grupo Retablos, en un segundo aire creativo, presentará credenciales con El Ruiseñor, delicada y mágica versión de Christian Medina. El director, actor titiritero, diseñador y dramaturgo, ha conseguido con sus espectáculos unipersonales un sello muy particular de realización, marcado siempre por la entrega y la inteligencia.

Matanzas estará representada por Teatro de Las Estaciones y su más reciente estreno Alicia (En busca del conejo blanco), versión criolla de las noveletas Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas y A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, del inglés Lewis Carroll. Este montaje, que no estuvo en el festival camagüeyano, tributa merecido homenaje a personalidades de la cultura cubana como Alicia Alonso, Dulce María Loynaz, Dora Alonso, el poeta Zequeira y Virgilio Piñera, entre otras. Ha sido invitado además, en el segmento de Premios Nacionales de Teatro, Teatro Papalote, también de Matanzas, con la puesta en escena Se durmió en los laureles, del maestro René Fernández, texto original que posee influencias de la cultura popular tradicional afrocubana.

Cierra el panorama nacional del teatro para niños y de títeres en el XV Festival Internacional de Teatro de La Habana, el grupo Alas, de Pinar del Río. Este colectivo dirigido por Doris Méndez,  subirá a las tablas capitalinas la obra Historia de una media naranja, adaptación para teatro de Nelson Simón, sobre su cuento homónimo, donde destaca la utilización de la luz negra y un dispuesto elenco juvenil.

El Centro Cubano de la UNIMA realizará un foro teórico el día 31 de octubre, a las 9:30 am, en la Sala Rubén Martínez Villena de la UNEAC. El espacio será propicio para reflexionar sobre  los 100 años del profesor, autor y director artístico Modesto Centeno, personalidad imprescindible de la cultura cubana, desde que en 1943 escribiera su versión La caperucita roja, sobre el cuento de Perrault, la cual marca el inicio de una dramaturgia titiritera nacional. También se homenajeará al Teatro Nacional de Guiñol en sus 50 años, y se analizará la relación existente entre el conocido método del maestro ruso Konstantin Stanislavski, a quien se dedica el festival, y la manifestación titiritera.

Un abanico multicolor de estéticas y tendencias creativas es lo que nos propone la edición número quince de nuestro evento dramático más esperado. En la próxima salida, la columna Retablo Abierto estará dedicada a la presencia internacional titiritera en el festival. Se  pronostican agradables sorpresas y títulos de calidad segura, estemos al tanto del acontecimiento, en diez días y algo más comenzará la fiesta.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato