XXXV Festival Caracol

Sinónimo de diálogo

Tonia González • La Habana, Cuba
Martes, 29 de Octubre y 2013 (10:32 am)

Durante muchos años en el taller teórico Caracol se ha luchado porque los debates se encaucen mediante el diálogo entre artistas y ejecutivos, única forma de conseguir el desarrollo del cine, la televisión y la radio.

En esta oportunidad, en su edición XXXV, sino se llegó a lo soñado, si se consiguió un intercambio en el que primaron el respeto y la inteligencia. Así lo reconoció, por ejemplo Omar Olazabal, vicepresidente del ICRT, que asistió a la sesión matutina del jueves 24, cuando se discutió acerca de los programas de ficción, con un panel integrado por Sahily Tabares, Anelí Ruíz, y Osvaldo Doimeadiós.

No es que se hayan dejado de verter opiniones, muchas se emitieron como la mala dirección de actores que lastra algunas puestas, la ausencia sistemática de nombres reconocidos por ser buenos realizadores, la igualdad de tratamiento entre espacios que consiguen ser estelares y los que transitan por debajo de la media permisible en el aspecto estético.

La tarde de ese día, aniversario 63 de la televisión, sirvió para debatir sobre “Patrimonio al medio: salvar el futuro”, con las provocaciones del Dr. Avelino Victor Couceiro, y la especialista Mayra Cue, que expusieron acerca del peligro que corre nuestra memoria histórica tanto en el audiovisual como en el universo sonoro.

Voces autorizadas relacionadas con el patrimonio —el Dr. Jesús Guanche, entre otros especialistas— recalcaron la importancia para el futuro de preservar las voces e imágenes que caracterizan esta época. Ejecutivos del ICAIC y del ICRT explicaron las acciones que se acometen para digitalizar nuestro tesoro.

El día 23, cuando arrancó el evento teórico, el tema “Representaciones de género en los medios y la tv: resultados de una reciente investigación” con las especialistas Isabel Moya, Danae Diéguez y Nelia Casado se constató que en este asunto hay mucho por aprender.

Los resultados parciales de una investigación que realizan las ponentes arrojan el mal enfoque de género en una buena cantidad de espacios. En tal sentido la reconocida investigadora Mirtha Rodríguez Calderón explicó cómo debe tenerse cuidado en este punto de vista porque si se aplica mal, el daño es peor. 

De este debate partió el acuerdo de que las investigadoras presenten su estudio al Consejo de la Programación de la Televisión Cubana.

La sesión vespertina se vistió de gala para responder a la pregunta “¿Hacia dónde va el cine cubano?” Los cineastas Fernando Pérez, Rebeca Chávez y Pedro Luis Rodríguez fueron quienes expusieron cómo, después de un periodo de encuentros y diálogos, hoy avanzan los acuerdos para redimensionar el cine a partir de condiciones impuestas por las nuevas tecnologías y los propios cambios de la sociedad. En tal sentido coincidió Roberto Smith, presidente del ICAIC, que explicó cómo junto a los artistas, se van dando pasos que deben asegurar el desarrollo del cine nacional.

El viernes 25 estuvo dedicado a la radio con las intervenciones de Caridad Martínez, Silvio Hernández y Orieta Cordeiro quienes motivaron un rico debate sobre las coordenadas estéticas por las que atraviesa el medio radial, el papel del director y el guionista, así como necesidades imperiosas de estimular a quienes logren los mejores espacios.

En la tarde el Dr. Michael García Pérez presentó una interesantísima investigación sobre el documental desde su surgimiento hasta hoy, cuando sólo se realizan por alumnos o profesionales muy jóvenes, debido a que es un género requerido de mucho trabajo y muy mal remunerado.

A esa sección asistió el presidente de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), Miguel Barnet, que intervino para recalcar lo importante que es la creación como eje de todo el trabajo cultural. “Sin obra artística no puede existir crítica ni debate sustancioso para la cultura”, puntualizó el también miembro del Comité Central.

Por primera vez el taller Caracol sirvió para presentar libros y revistas de la Editorial En Vivo. El realizador Luis Morlote lo hizo con el libro ¿Televisión? De eso si se habla, de la periodista Paquita Armas Fonseca, quien agradeció al sello editorial y especialmente a Olazabal por el apoyo que le brindaron en llevar a la calle su octavo libro.

Orieta Cordeiro presentó Al Santiago de siempre (un acercamiento a la historia de la radio en las últimas décadas), de Gerardo Calderín, un volumen que recoge con testimonios y anécdotas la vida en la radio de la Ciudad Héroe de Cuba.

Los organizadores del taller esperan que, luego del Octavo Congreso de la UNEAC (a realizarse en el 2014), se vuelvan a ver las caras para dialogar de temas y asuntos puntuales que requieren de la participación consciente de los artistas de los mundos audiovisual y radiofónico.

Los dueños de los caracoles

Conformados por prestigiosos creadores del universo audiovisual y radiofónico, los jurados decidieron entregar los siete grandes caracoles a las mejores obras presentadas en cine y video, televisión y radio.

En el apartado de ficción de cine el reconocimiento fue para La película de Ana, del recientemente fallecido Daniel Díaz Torres; con mención para Penumbras, de Charlie Medina. En no ficción se le concedió una mención a Paro, de Niuver Rodríguez Ceballo, del telecentro Tunasvisión, mientras el premio lo consiguió Feliz navidad, de Carlos Manuel Rodríguez, realizador de la Televisión Serrana.

Las cinco especialidades premiadas en cine fueron: fotografía a Raúl Pérez Ureta por La película de Ana y a Raúl Esteban Verdecie por Paro, que ganó también en edición por el trabajo de Julio Alain Castellanos; dirección a Daniel Díaz Torres y a Gloria Victoria Rolando por 1912, voces para un silencio.

La luna en el jardín, de Yemelí Cruz Rivero y Adanoe Lima Cruz, de los Estudios de animación del ICAIC, lograron el gran Caracol en animados.

Este lauro en televisión en ficción fue para Teorema de Mariela López Galano y en no ficción para Siéntelo en tu piel de Ana Margarita Moreno, productora independiente.

Las especialidades premiadas en este medio fueron para Rudy Mora y Orlando Cruzata en dirección por Te doy una canción, que también se llevó el premio de edición para Octavio Crespo Arévalo; Ana María González Díaz por la fotografía en Teorema, obra que ganó también con la banda sonora a cargo de Esteban Ernesto Vázquez Aldama y a Julia Mirabal por el guión de la serie Cultura y sociedad.

En el acápite de especialidades el jurado decidió entregar menciones a Yosiris López y Silvero Ricardo por la dirección del programa Elogio a la memoria, dedicado a la artista de la plástica Belkis Ayón; de ese mismo espacio en guión a Frank Lage Martínez por la obra Lo dijo Rufo y en locución a Mariela Bejerano por lo realizado en esa propuesta televisiva.

Los grandes caracoles de la radio no fueron entregados porque el jurado los declaró desiertos. En especialidades los lauros fueron para Orlando Blanco García por la pieza Deshojación sagrada el día después, en musicalización, rubro en el que también Edgar René Dávila Ramos logró el Caracol por Café Europa; en esa misma obra mereció el premio en locución Luis Ángel Alarcón Santana; mientras Dayron Leodany Chang Arranz ganaba en dirección por Sonidos de ciudad y Jorge Parrado Pérez en guion por la obra S.O.S.

Se entregó una mención especial a Michael García Pérez ganada con su obra Por siempre María; en guion merecieron reconocimientos José Manuel Villabella Marrero por Historia y vida y José de la Luz Armas Hernández por Pequeñas aventuras del arte eterno

La presentación de textos teóricos en este certamen, fue muestra de una marcada calidad tanto por las obras como por los concursantes que muchos son nombres reconocidos y otros jóvenes que se abren paso en el análisis del mundo audiovisual y el radiofónico. La joven Miryorly García Prieto ganó una mención en crítica por El juego de Charlie y el premio fue para Jeyma Cruz Madruga por Una luna en nuestro jardín.

Juan Antonio García Borrero mereció una mención en ensayo por  Fresa y chocolate, veinte años después a la vez que Justo Planas Cabreja ganó el caracol por Antropología de los zombies.

Como otros años se realizó la entrega de premios colaterales: la organización Signis distinguió a Jorge Zaldívar Romero por el documental Kamilitos un sueño verde olivo y a Francisco Armando Delgado Márquez por el documental radial El camino a San Isidro.

La Central de Trabajadores de Cuba premió a Adrián Quintero Marrero por el Tiempo recobrado y a Lucía Alicia Pineda Cruz por Salario y productividad.

Feliz Navidad, de Carlos Manuel Rodríguez Fontela, obtuvo el galardón de la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica; en tanto la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí premiaba a Héctor Francisco Armas Duque por Simbad al rescate, a Magdaleno Martos Torres Espinosa en guion y dirección en cine y video por Portocarrero, René y en televisión a Elena María Palacio Ramé por Se ha perdido una niña. A su vez Cinematografía Educativa (CINED) distinguía al documental ¿Pocho, Ambrosio o Fornet? de Antonio Lechuga Ravelo.

La red de realizadoras cubanas otorgó el premio Sarah Gómez a Camila y Camilo, de Lina Sainiut Tejera León.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato