Premio Cervantes para Elena Poniatowska

Una entrevista y una dedicatoria, seis años después

Yinett Polanco • México
Foto: R. A. Hdez

Un par de días después de dada a conocer, la noticia de que la escritora mexicana Elena Poniatowska resultó ganadora del Premio Cervantes aún causa alegría y revuelo en los medios intelectuales. Es la cuarta mujer en obtenerlo, reducida nómina que también integra la poeta y novelista cubana Dulce María Loynaz. Al saberlo, inmediatamente recordé nuestra entrevista en la Feria Internacional del Libro de La Habana, en 2007, cuando fue a presentar su novela biográfica sobre Tina Modotti, Tinísima.

La sala Nicolás Guillén de San Carlos de La Cabaña, donde habitualmente se hace la Feria, estaba abarrotada, habían transcurrido 20 años desde su anterior visita a la Isla, pero entre los lectores cubanos era altamente reconocida. Durante una hora y media sostuvo un diálogo con el público conducido por la periodista Magda Resik. Luego, con increíble energía, autografió libros por otra larga hora. Estaba encantada con la Feria, me comentó luego mientras conversábamos: “Conmueve a alguien que viene desde fuera como yo ver a los niños escogiendo su propio libro, la cantidad de lectores que tiene esta Feria, el entusiasmo que suscita. Para cualquier escritor, este es el paraíso y también lo es para cualquier lector”.

Yinett Polanco y Elena Poniatoswka

A Poniatowska la unía una larga amistad con Cuba, una parte de Tinísima había nacido en La Habana, a donde llegó en los años 80 para entrevistar a Sara Pascual, María Luisa Lafita y Roberto Vizcaíno ─quienes habían trabajado con Tina Modotti─, para una película que haría Carlos Saura y que finalmente nunca llegó a rodarse por falta de presupuesto. El regreso a Cuba en 2007 significaba para Poniatowska el reencuentro con Roberto Fernández Retamar ─“a quien quiero muchísimo”, me dijo─, con Pablo Armando Fernández, Chinolope, Eliseo Altunaga…. El título mismo del libro, Tinísima, se lo debía a un cubano ligado profundamente también a la historia de México: así era “como le decía Julio Antonio Mella en sus cartas: mi cara Tinísima”.

Entre los libros más reconocidos de Elena están Hasta no verte, Jesús mío; Lilus Kikus; Querido Diego, te abraza Quiela; Nada, nadie. Las voces del temblor y muchos otros. Por Elena Poniatowska había conocido La noche de Tlatelolco, y la historia de mujeres mexicanas transgresoras de sus tiempos a quienes ella había llamado Las siete cabritas. Amaba su literatura, pero admiraba, sobre todo, a la Elena periodista, a la colaboradora de Excélsior, Novedades y La Jornada, a la autora de Palabras cruzadas y Todo México, que representaba, de algún modo, la entrevistadora que yo quería ser.

Cuando supo de la noticia del Cervantes, Poniatowska declaró que ese era además “un premio para los periodistas porque también soy periodista desde 1953, y yo creo que a los periodistas siempre los hacen esperar y creo que ellos van a sentir que vale la pena ser periodista”. Cuando la entrevisté en 2007, yo llevaba apenas siete meses de graduada. Le pedí conversar con ella y me dijo que si podía esperar a que terminara de firmar los libros. Le dije que sí y aguardé, nerviosa, a que por fin desapareciera la interminable fila de lectores para hablar de su obra, de su nostalgia por la academia, de otras mujeres periodistas famosas, de la literatura latinoamericana y de los cambios que vivía el continente. La entrevista se publicó en La Jiribilla bajo el nombre de “Me interesa lo que no se me parece”. Conservo además mi edición de Tinísima con una dedicatoria que dice:

A Yinett
que es muy linda
un gran abrazo de su colega que la felicita por su paciencia
con amor

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato