Estorino: lo que está vivo y cambia

Jaime Gómez Triana • La Habana, Cuba

Jaime Gómez Triana

Qué noticia triste. Cuba acaba de perder a su más grande dramaturgo vivo, y los hombres y mujeres del teatro en la isla, a un entrañable amigo.

Abelardo Estorino, autor de una obra trascendental, supo alcanzar entre nosotros la más depurada síntesis de la cubanía y lo mejor de la tradición occidental. Experimental y lúdico, su teatro rehuyó  siempre de los estereotipos y se supo confrontación permanente de ideas, plaza pública desde el arte, encrucijada para debatir temas cruciales de nuestro día a día.

Dueño de un lenguaje cuidado en grado sumo, su palabra era acción que se sabía parlamento: tenía el don de la teatralidad. En La dolorosa historia del amor secreto de Don José Jacinto Milanés fijó la atención sobre los conflictos de su propia época, al tiempo que remontó la historia toda de la nación desde la visión del poeta que él también fue. Años después, Vagos rumores le permitió volver sobre su propia obra y dar muestras de una flexibilidad y una capacidad sin precedentes de incorporar las nue