Entrevista

Las Bocaccerías de Arturo Sotto

Elizabeth López Corzo • La Habana, Cuba
Jueves, 28 de Noviembre y 2013 (12:42 pm)

Una nueva película cubana estará en la pantalla grande. “Bocaccerías mías”, de Arturo Sotto se graba por estos días en La Habana. Si bien para los periodistas siempre es noticia el rodaje de un filme, el estreno de este será esperado especialmente por nosotros, ya que fuimos parte de la obra.

Tener la oportunidad de participar de estas experiencias nos permite indagar un poquito en las interioridades de la industria del cine. Estamos habituados a ver el producto final desde la luneta, pero dentro del set de filmación las cosas son otro mundo, entendemos mejor y al mismo tiempo nos preguntamos más sobre la cómo se hace el arte.

Es esta la mejor manera de saber cuánta gente es responsable de que un plano, un segundo en pantalla, para que todo salga bien. Los actores que necesitan su tiempo para concentrarse, las maquillistas y vestuaristas en función de ellos, el que le guía el paso al camarógrafo, los que reparten la merienda, los choferes… en fin, una lista interminable y nada puede fallar. Hay que hacer perfecta la imagen y el sonido.

Grabar una y otra vez, cada detalle que en pantalla parece insignificante lleva un esfuerzo de todo el equipo y no deja de ser un elemento que enriquezca lo que el director nos quiere trasmitir.

 Micrófonos, cámaras, monitores, cables y tantos artefactos que no conocemos hacen posible la obra.

“Rodando sonido”, “cámara”, “acción” son las frases repetidas que activan los nervios de los actores, y la mayor satisfacción es cuando, al terminar una escena, se escucha la voz del director: “Muy bien, queda esa”.

 Durante una pausa de la filmación Cubasí conversó con Arturo Sotto sobre el filme que deberá estar listo para fines de este año.

 ¿Por qué rodar un filme inspirado en un libro como el Decamerón, que tiene cientos de años?

 Fue un proyecto que surgió por encargo, pero siempre me pareció interesante. La idea era que varios directores cubanos e italianos hiciéramos nuestras versiones. Eso no se concretó. Jorge Perugorría, que era uno de los autores implicados, rodó su filme “Se vende” a partir de uno de los cuentos y luego nosotros comenzamos “Bocaccerías mías”.

 Inicialmente se llamaba “Decamerón habanero”…

 Sí, pero preferí cambiar el título ya que el anterior pertenecía a un trabajo en equipo con otros realizadores y lo que estamos haciendo ahora es diferente. No quería usar un título que no era mío. Además, es mi manera de interpretar a Giovanni Boccaccio, es mi divertimento.

 ¿Cómo será esta película de Arturo Sotto? ¿Tendrá del surrealismo cubano como otros filmes suyos?

 Esta es una película naturalista, más realista y muy sencilla, que busca la sensualidad y el humor, provocar el placer en el espectador. Aspira a ser bella, sobre todo por su imagen.

 ¿Por eso escogiste a Alejandro Pérez en la fotografía?

 Sí, el es un hombre que trabaja muy bien la luz. Sabe lograr la visualidad el tono apropiado para cada trama.

 Ya que buena parte de la carga del filme se apoya en la imagen, ¿el argumento no quedaría en un segundo plano?

 Cada una de las historias es diferente. Como te decía, son muy sencillas, no hay una trama rebuscada, las peripecias no denotan estructuras complejas y los modos de contar son llanos. Precisamente por eso acudimos a buscar una visualidad y sonoridad a la altura de lo que queremos expresar. Es una comedia, y es la primera vez que me propongo filmar una historia en este género.

 ¿”Amor vertical” no es una comedia?

 Para mí es un drama. Una pareja que busca desesperadamente un lugar donde hacer el amor y no encuentra medios para sostenerse económicamente me parece algo dramático. Que el resultado final le provoque risa al espectador eso es otra cosa.

En “Bocaccerías…” el personaje del escritor es encarnado por ti mismo, ¿es una forma de mostrar tu alter ego?

 No necesariamente. El escritor- que busca inspiración en lo que la gente le cuenta- es el hilo conductor entre los tres cuentos: La historia del tabaco, Los primos y No te lo vas a creer. Como el filme se llama “Bocaccerías mías” me parecía apropiado hacer yo el personaje del escritor.

 ¿Y te ha pasado eso alguna vez, que a partir de algo que alguien cuenta se te ha ocurrido una película?

 Sí. Uno de estos cuentos surgió así.

Fuente: Cubasí

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