Silvio, el combatiente II

Nelson Domínguez Morera • La Habana, Cuba

Noel: Ud. escribió desde 1968 temas sobre la lucha infatigable del heroico pueblo vietnamita, (…tres mil pájaros negros, dejaron de volar, tres mil descansen, nunca en paz…) hasta en 1974 (…madre en tu día, tus muchachos barren minas en Haiphong…) ¿Qué representó para Ud. la lucha del pueblo vietnamita?

Silvio: Vietnam fue una guerra, pero también un paisaje de la humanidad. Por eso llegó a convertirse en símbolo. Lo que se veía era una acumulación monstruosa de ingenio tecnológico, descargada contra la dignidad humana. Con Vietnam aprendimos la relatividad de lo frágil. Hubo fotos que resumieron todo, como aquella del invasor inmenso, sometido por la pequeña combatiente.

Vietnam fue un chorro de verdad, una definición. Recuerdo que uno de los primeros programas de TV “Mientras Tanto” lo dedicamos a su gente. Yo había invitado a Pablo Milanés, que tenía una canción sobre Vietnam que me gustaba mucho, aquella que decía “yo vi la sangre de un niño brotar”. Lo anuncié la semana anterior y, cuando llegó el día, el