La nueva radio: de la producción
a la preservación

Ana Teresa Badía Valdés • La Habana, Cuba

Puede ahora hablarse de un nuevo concepto de Radio. La implantación de las técnicas digitales ha llevado aparejadas transformaciones de tres tipos: tecnológicas, económicas y sociales. Las primeras —las tecnológicas— han descollado en la digitalización de todos los procesos radiofónicos: la automatización de los procesos de producción y transmisión, el almacenamiento digital, y la compresión de la señal, entre otros. Asimismo, se ensanchan las posibilidades de interacción, de diálogo y participación de la audiencia. En síntesis, puede hablarse de mutaciones absolutas desde la emisión hasta la recepción.

La radio como nuevo medio produce infinidad de información sonora, genera una rápida manipulación de la misma así como el almacenamiento de gran cantidad de documentos sonoros en cada vez más pequeños espacios (Martin, 2010). Estas variaciones si bien no van a conducir a que la radio tradicional desaparezca, la harán adaptarse a nuevas y diversas realidades.

Desde los últimos tiempos, el medo ha adquirido una nueva jerarquía de consecuencias significativas. De ser espacio de transmisión deviene espacio de compleja interacción entre instituciones y públicos. Esa relación es diálogo que encierra propuestas, gustos y necesidades, pero también confrontación y negociación.

En este texto se advertirán los influjos de los Estudios Culturales [1], con su entendimiento de la cultura como el conjunto socialmente aprendido, construido, compartido y perdurable de valores, hábitos, costumbres, normas, reglas, códigos, impresiones, opiniones, creencias, conocimientos, actitudes, documentos, instituciones, hechos, y manifestaciones sociales en general.

La radio transforma las imágenes acústicas en sentido. En su condición de práctica significante, escucharla es parte del mundo heterogéneo de lo cotidiano, del cual expresa el cambio. Consecuentemente, se convierte en sitio para la constitución de identidades individuales y colectivas mediante un juego de múltiples interpretaciones que propone narraciones que la hacen constituirse en sonido con significado.

Los nuevos soportes digitales, especialmente Internet, llevaron a la ruptura de la sincronía de la audición radiofónica. El oyente puede escuchar lo que desee en diferido sin estar sometido a la linealidad. Ese tipo de recepción favorece la personalización, una de las tendencias del periodismo del siglo XXI.

Tampoco ya los públicos están seleccionando únicamente a las radios por la cercanía geográfica, sino también en función de la calidad de lo que ellas transmiten como parte de un proceso de transmutación de hábitos de lo cual es reflejo lo encontrado en un estudio “EyeTracking” que revela que el 70 por ciento de los encuestados a nivel mundial se informan mediante radionoticieros e Internet [2], una red en la cual las emisoras que también transmiten al aire son las preferidas en la actualidad.

El adiós a viejos paradigmas

Ya no existen modelos únicos de radio, sino muchos, inacabables modos de escucha. Además, los nuevos tiempos de comunicación han trasformado algunas limitaciones habitualmente atribuidas a la radio por los clásicos (Kaplún, 1994; Balsebre, 2004). Esas antiguas corrientes sitúan las debilidades de la radio en la unisensorialidad, la recepción de mensajes en un momento psicológico determinado, una capacidad de cobertura limitada y la distracción de la audiencia en tanto realiza la escucha junto a otras ocupaciones. En la nueva radio muchos de esos modelos se derrumban.

Recientemente, científicos de la Universidad Hopkins en EE.UU. demostraron que el ser humano no es eficiente realizando multitareas por mínimas que parezcan. Entonces esa supuesta distracción de la audiencia, no es una limitación que debilite de manera exclusiva al medio, sino que puede ser atribuible a otras instituciones mediáticas y también a cualquier actividad humana. Por cierto, la gran mayoría de los encuestados para esta investigación que escuchan radio por Internet (93.0 por ciento) utiliza algún otro programa en su computador mientras lo hace.

Ya tampoco las fronteras físicas se imponen. Ni antenas ni frecuencias son necesarias. La expansión de las nuevas tecnologías ha hecho a la radio readecuarse y transitar de nacional a internacional. Desde ese punto de vista, la emergencia de Internet detuvo la fugacidad radiofónica al situarla en otro orden, otro tiempo, otra sincronía y otra secuencia narrativa.

La radio transitó de local a internacional. Nótese lo hallado en Radio Rebelde:

Imagen: La Jiribilla

Gráfico 1. Accesos desde países.
 

La radio se ha convertido en un modelo de canales múltiples, personalizado, a la carta, al servicio del usuario. Es ahora el oyente quien puede seleccionar un contenido en el momento en que precise y demandar un tema concreto de una determinada manera. Por eso, si una marca tiene la radio en la web es el uso de los podcasts [3].

El género informativo ha sido el de mayor evolución en la red (Hernán, 2013) y como tendencia coincidimos en que la radio debe privilegiar al sonido por sobre otros elementos.

En la emisora estudiada se constató que se prefieren más noticias de corte ambientalista y ecológico, ciencia y tecnología, salud y tradiciones. Ello coincide con predilecciones foráneas encontradas en otros estudios internacionales. También gustan más las entrevistas (87 porciento) y los reportajes (80 porciento). El 95 por ciento asegura escuchar radio por Internet a pesar de ciertas deficiencias de transmisión. El martes es el día en que más se escucha, sobre todo en la noche. Se acepta más la música (96 porciento), luego le sigue la información (90 porciento).

Actualmente las audiencias en línea están aceptando más los estilos de escritura no convencionales. Escribir para la web es según el periodista norteamericano Jonathan Dube (2013), un cruce entre la noticia audiovisual y la impresa. Escriba activamente —repite—, no pasivamente “Esfuércese por la prosa vívida, apóyese en verbos fuertes y los sustantivos bien definidos, use humor”. En esa línea hay que entender que los estilos conversacionales trabajan particularmente bien. Es preferible usar menos palabras y para eso los verbos deben aparecer en forma directa para expresar la acción. Se debe escoger el modo infinitivo con relación al presente perfecto o con cualquier otro compuesto, así como evitar las frases nega. Destacan además en ese contexto los estudios en el Laboratorio de Medios del Instituto Tecnológico de Massachussets [4] en EE.UU. en relación con las posibilidades de recepción, interacción y creación de los escuchas de la radio por internet. Se considera que la radio en la red es un nuevo medio que ofrece opciones de interacción mayores a la radio tradicional de tal forma que los radioescuchas pueden ahora escuchar, intercambiar puntos de vista con la emisora y entre ellos y sobre todo incidir en la creación radiofónica tradicional.

Los móviles, la expectación

Parte del futuro del Periodismo en general y de la radio en particular está en los móviles. Para el Doctor Kevin Kawamoto [5] en esos dispositivos hay que mantener el contenido breve e incrustar vínculos para que se obtenga más información. El autor se refiere a lo que llama ofrecer “profundidad” de contenido, detrás de “una capa superficial”, y brindar a los públicos la opción de buscar más. Igualmente sugiere permitir a los públicos seleccionar una opción de sólo texto y crear facilidades para que se puedan enviar los contenidos de e-mail a otros o a ellos mismos. No puede olvidarse que muchos son parte de diferentes redes sociales —Twitter, Facebook, YouTube, LinkedIn, Google +, blogs, y sitios de alojamiento de imágenes (Flickr, Photobucket, Twitpic, entre otros)— así que ha de facilitarse el compartir contenido/mensaje desde los dispositivos.

Damon Kiesow [6], encabeza el equipo de periodismo digital en la versión de Internet del “Boston Globe”. Respecto a la vigencia de la pirámide invertida en estos equipos opina que en las últimas noticias obtener los detalles claves en la parte superior de la historia es importante.

En su opinión, los lectores móviles están utilizando pantallas más pequeñas, tienen más probabilidades de multitarea y poseen menos tiempo y atención a gastar en una historia completa. Puede que sólo necesiten un titular y un par de párrafos para cumplir con sus intereses. Por lo tanto, “como un servicio de cable, la pirámide invertida, es perfecta para la plataforma móvil especialmente en las noticias que se desarrollan y está escrito por el periodista y cómo se vuelve su atención a la web o edición impresa” (Kiesow en Riveros, 2012).

Mientras, para la experta Regina MacCombs [7] el móvil no es una sola plataforma. Tenemos que pensar en los teléfonos móviles —insiste— como una cosa y en las tabletas o lectores electrónicos, otra. Cada dispositivo tiene un público diferente, por lo que tendrá que escribir de forma diferente para cada uno, sustenta. Para teléfonos móviles y dispositivos pequeños, tenemos que pensar acerca de la escritura clara y concisa, de manera que se pueda leer en una sola pantalla. Muchos usuarios de teléfonos móviles hacen la búsqueda de información de manera muy rápida, así que quizás ni siquiera les exigen hacer click a través de otra página, sino un breve resumen de las historias principales del día.

“Los usuarios que pueden estar preocupados por las cargas de datos no quieren cargar un montón de páginas. Propietarios de tabletas, o incluso a los usuarios móviles conectados a Wi-Fi [8], tienen comportamientos muy diferentes(MacCombs en Riveros, op.cit). A esto se añade que las historias más factibles de desplegar en los dispositivos móviles son las noticias de última hora junto con las locales “Esto depende de la plataforma En los teléfonos móviles, pequeños trozos de información sobre las últimas noticias, o las noticias más locales, son las mejores”

El uso de navegadores en Radio Rebelde evidencia el incremento en el acceso desde algunos de los dispositivos que empelan tecnología Android [9] lo cual indica que cada día se consume más radio desde ellos:

Imagen: La Jiribilla

Gráfico 2. Uso de navegadores.
 

En las redes sociales

La radio es el medio de comunicación al que más importancia conceden los internautas en las redes sociales, con un 93,75 % de presencia en las mismas (Rost y Berguero, 2012). Sin embargo, en el caso concreto de Twitter, sus seguidores apuestan más por volcarse en contenidos referentes a la televisión, contrario a lo que sucede en Facebook.

Recientemente la Sociedad Americana de Editores de Noticias (ASNE) [10] ha revisado algunas reglas en redes sociales de las principales organizaciones noticiosas tradicionales y ha recomendado ciertos principios válidos: utiliza las redes sociales para relacionarte con tu público pero de manera profesional, publica las noticias primero en tu medio, y no en las redes. Por último, propone confirmar cada dato, siempre identificarse como periodista, y admitir el error en caso de cometerlo.

También desde la radio para lograr tuits que impacten hay que aplicar la síntesis al máximo, esto es de 100 a 120 caracteres. No es recomendable el uso de abreviaturas difíciles de entender a simple vista ni mensajes complicados. La construcción ideal es como en la radio tradicional: sujeto, verbo y predicado. Si se pretende que los usuarios nos valoren como fuente confiable ha de compartirse contenido de otros espacios, dar crédito a los usuarios y citarlos siempre que se pueda.

La radio, un renovado paisaje sonoro

En tiempos de soportes digitales cada vez más la radio tiene que tender al arte, porque “contiene implícita una concepción de “lo bello” y, por consiguiente, del gusto, tanto del radioescucha como del teórico” (Camacho, 6:59) Esa certeza, está incluida en los actuales paisajes sonoros, el entorno sonoro concreto de un lugar real dado y compuesto por todos aquellos sonidos que se producen en él y los cuales pueden presentar diferentes formas con relación a lo sonoro y lo temporal [11].

Ahora sigue siendo válido que la expresividad de esos sonidos puede concretarse en lo sintetizado por el teórico español Mariano Cebrián Herreros (2005): narran el ambiente de una situación y enseñan la realidad, sirven de fondo para la información, pueden convertirse en información y contrapuntean palabras, música y silencio.

Desde esa base, las principales funciones de lo digital sonoro se concentran en tres ejes:

a) Sonido como documento/testimonio de la realidad: representa de manera exacta los acontecimientos recogidos por el sonido.

b) Sonido como expresividad: el sonido ambiente es el más expresivo de la diferente tipología sonora ya que es la mejor manera de representar emociones y sentimientos que no siempre dejar entrever la palabra.

c) Sonido como ruido. No sólo se refiere a los efectos sonoros sino a los elementos auditivos que hacen difícil la interpretación correcta.

Esos sonidos, hoy más que nunca, son también patrimonio y memoria de una cultura da cuenta de su devenir. Pero, "el advenimiento de la era digital, contrario a lo que muchas personas creen, no significa necesariamente que todo sobrevivirá y podrá ser preservado", alerta el norteamericano Patrick Loughney, director del centro encargado de la conservación de la Biblioteca del Congreso de EE.UU. (Loughney en Sparrov, 2013).

En esta era en la radio, los archivos poseen usos sociales, políticos, y hasta de entretenimiento. Se han convertido en una fuente de datos central sobre la historia, la cultura y la sociedad, sirviendo de objeto de investigación en diversos campos de la ciencia. Un tremendo desafío al respecto es la falta de un formato estándar para grabar audios. Y cada vez hay más formatos [12]. La inglesa Sue Malden, estudiosa de los registros audiovisuales, admite esa gran variedad de servicios tradicionales que un archivo ofrece a las difusoras: gestión de la información institucional, archivo de televisión, archivo de radio, fotografías, programas de noticias y algunos cuentan con grabaciones de música, comerciales, notas de prensa y bibliotecas (Malden en Oliva, op.cit). El tercer servicio, que es esencial para el acceso, es la catalogación e indexación. Y el cuarto, cada vez más socorrido, es la preservación.

En tiempos de cambios en la radio, la preservación se convierte en imprescindible. Ese proceso para el experto australiano Ray Edmondson resulta la totalidad de elementos necesarios para garantizar el acceso permanente y eterno de un documento audiovisual con la máxima integridad. Obviamente, ese tipo de documentos dependen de la inestabilidad del soporte, de la obsolescencia del hardware y de los desarrollos del software (Edmondson en Oliva, 2009). Si se necesita un soporte o hardware específico para leer la información y no se tiene a la mano, la información se pierde.

Entre tales desafíos y certezas se redefine la radio, que asume además la adaptación al cambio cultural que entraña el influjo de paradigmas, tendencias y cambios hasta aquí analizados.

Conclusiones

La transición de lo analógico a lo digital ha redefinido y expandido las posibilidades de la radio. Ese proceso ha dado lugar al surgimiento de nuevas experiencias tecnológicas, pero también textuales y narrativas, nuevos géneros y maneras de representación contextual.

Los modelos únicos de radio dejaron de existir en la era multimedia para unirse una variedad de canales múltiples. Si una tendencia tiene la radio en la web es el uso de los podcast. Parte del futuro del periodismo en general y de la radio en particular está en los móviles.

La radio es el medio de comunicación al que más importancia conceden los internautas en las redes sociales, sobre todo en Facebook. La necesidad de preservación es otra de las tendencias en tiempos digitales.
 

Bibliografía
 
Balsebre, Armand (1994). El lenguaje radiofónico. Editorial Cátedra. Madrid.
Camacho, Lidia “La radio y las artes” 6 En: Caminos del arte sonoro” Radio Educación. México.
Cebrián Herreros, Mariano (2005). Información radiofónica: mediación técnica, tratamiento y programación. Síntesis. . Madrid. .
Descombe, Martyn (2003). The Good Research Guide. For Small-scale Research Projects. Editorial Maidenhead. Londres.
Dube, Jonathan (2013). "A Dozen Tips for Writing News Online". (on line) Disponible en: http://www.journalism.org/resources/tools/writing/lessons/tips.asp?from=... consultado (04-07-2013)
Hernández Sampieri R, Fernández-Collado C, Baptista Lucio, P. Metodología de la Investigación (2006). Cuarta Edición. Mc Graw Hill Interamericana. México.
Kaplún, Mario (1984). Producción de Programas de Radio. Ediciones CIESPAL.Ecuador.
Lister, Martin (2010). New media: a critical introduction. Routledge Editions. Inglaterra.
Oliva Rodríguez, Perla (2009). El salvaguarda del patrimonio sonoro Mundial. Ediciones Conaculta. México.
Romero Yaguarama, Hernán “Acercándonos a la radio digital terrestre desde la radio en la web” En: Revista Chasqui # septiembre , p 9 Quito
Rost, Alejandro y Berguero, Fabián (2012). Periodismo en contexto de convergencias. . Publifadecs. Buenos Aires
Saladrigas Medina, Hilda (2005). Introducción a la Teoría y la I) investigación en Comunicación. Editorial Félix Varela. La Habana.
Sparrow, Thomas “Estados Unidos recata su historia sonora on line Disponible en: http/EE.UU.%20rescata%20su%20historia%20sonora%20-%20BBC%20Mundo%20-%20Noticias.htm consultado (03-07-2013).
Yin, Robert (2004). Case study research: design and methods. Tercera edición.Sage Publications. Londres.
 

[1] Sus teóricos hacen referencia a la convicción de que es imposible abstraer la cultura de las relaciones de poder y de las estrategias de cambio social. Este axioma explica la influencia ejercida sobre el movimiento por los trabajos de inspiración marxista de dos otras figuras británicas en ruptura con las teorías mecanicistas: Raymond Williams (1921-1988) y Edward P. Thompson (1924-1993).
[2] Véase: Easy Website Tracking www heatsync com consultado (03-04-2013)
[3] La primera referencia pública al podcasting la realizó, el 12 de febrero del 2004, el periodista Ben Hammersley, en un artículo publicado en el periódico británico The Guardian. Era todavía una novedad y él ponía como ejemplo al periodista y ex-redactor de “The New York Timesy de “NationalPublic Radio”, Christopher Lydon, quien había realizado la cobertura periodística de la campaña para las elecciones presidenciales de los Estados Unidos mediante un podcast que distribuía a través de su cuaderno de bitácora. Al año siguiente, la difusión del podcasting se extendió como lo demuestra el hecho que la palabra podcasting fuera de las más buscadas en Google, junto a iPod y mp3.
[4] Véase: http://media.mit.edu/
[5] Es un Profesor Asociado School of Communicationsde la Universidad de Hawai. Tiene un Doctorado en Comunicaciones de la Universidad de Washington y un Máster en la Universidad de Hawai. Posee un certificado en estudios japoneses de la Universidad de Nanzan en Nagoya ,Japón. Fue Gerente del FreedomForum Media Studies Center en la Universidad de Columbia en Nueva York.
[6] Periodista del Boston Globe. SeniorProduct Manager Boston.com.
[7] Periodista especializada en Periodismo y telefonía móvil, es consultora y dicta seminarios alrededor del mundo representando al Instituto Poynter de Florida , Estados Unidos.
[8] Es un mecanismo de conexión de equipos electrónicos de forma inalámbrica. Los dispositivos habilitados con Wi-Fi, tales como: un ordenador personal, una consola de videojuegos, un smartphone o un reproductor de audio digital, pueden conectarse a Internet a través de un punto de acceso (o hotspot) de red inalámbrica.
[9] Es un sistema operativo basado en Linux, diseñado principalmente para dispositivos móviles con pantalla táctil como teléfonos inteligentes o tabletas inicialmente desarrollados por Android, Inc., que Google respaldó económicamente y más tarde compró en 2005. Android fue presentado en 2007.
[10] Véase: http://asne.org/
[11] Murray Schafer proponía llamarles «huellas sonoras» (soundmarks) a algunos de estos sonidos que funcionan como índices de reconocimiento de un lugar dentro del paisaje sonoro. Murray Schafer, Robert: The Tunning of the World. Toronto, McClelland and Steward, 1997.
[12] Digitalicen en un formato linear PCM con la resolución mínima de 48 kilohertz y 24bits. Según los expertos, se recomiendan 96 kilohertz a 24 bits; en general, es una buena resolución y posteriormente podrán hacer restauraciones y tener la calidad adecuada del archivo para que las futuras generaciones utilicen el formato BWF en lugar de la reducción de datos, es decir, compresión de originales análogos o digitales lineales.
 
 
 Ponencia tomada de Comunicación e Información contrahegemónicas en los escenarios de la integración: memorias ICOM 2013. Universidad de La Habana, Cuba, 2013.

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