Para cuidar la memoria viva

Analía Casado Medina • La Habana, Cuba

Rescatar la memoria, esa desde la cual se construye la historia de una nación, la historia de los individuos que conforman un país, ha sido siempre una de las principales premisas de Ediciones La Memoria, casa de publicaciones del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau. En esta oportunidad tres libros relacionados con el cine, que recogen desde el testimonio fragmentos de un devenir compartido, fueron propuestos en el 35 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.

Eladio Rivadulla: carteles de cine (1943-1963), de Jorge. R. Bermúdez; El Noticiero ICAIC y sus voces, de Mayra Álvarez y Desde los sueños. Una experiencia audiovisual comunitaria y participativa, de Daniel Diez Castrillo son los títulos preparados por la institución de Muralla 63, la cual, como explicó su director Víctor Casaus, multiplica su presencia en esta edición del evento cinematográfico y otorgará, al igual que en años anteriores, el Premio Memoria, galardón que reconoce la obra de realizadores interesados en indagar sobre episodios de nuestro devenir.

Nacidos del Premio Memoria que convoca el Centro Pablo o llegados específicamente a interés de sus autores y de la editorial, los volúmenes reunidos resultan un formidable ejercicio de conservación de la historia de un grupo humano, historia que estamos llamados a preservar, compartió el poeta y cineasta.

Para Jorge Bermúdez se hacía urgente, medular, un libro sobre esa figura fundamental de la cultura visual cubana que fuera Eladio Rivadulla. Y desde la amistad, desde la indagación profunda, con la cooperación de la familia del creador, se construyó este texto donde se revisita la compleja trayectoria del artista, su proceso estético-comunicativo, destacó el crítico.

Imagen: La Jiribilla

Según Bermúdez, la misión, las peculiaridades idioestéticas dominantes de cada período, se materializan en el conjunto de la obra de Rivadulla, cuyo virtuosismo fue fundamental para la conformación de ese código único, identificable en diferentes latitudes, que hoy se conoce como cartel ICAIC, movimiento que buscó desmarcarse de corrientes internacionales, de la gráfica que se había hecho en el país, para explorar un nuevo lenguaje.

Ediciones La Memoria ha venido a llenar un vacío: el enfoque cultural del trabajo del Centro, que incluye las distintas manifestaciones artísticas, se expresa en la labor de la editorial, que prepara entregas sobre temas que habitualmente no tienen cabida en otras casas de publicaciones y se arriesga con libros sobre arte, que llevan mucho tiempo de elaboración”, apuntó el especialista.

Por su parte, Mercy Rivadulla, hija del artista y quien fue imprescindible en la elaboración de esta obra, reconoció su calidad y belleza estética, lo bien estructurado de sus contenidos, que revelan una rigurosa y acuciosa investigación. A su entender, Eladio Rivadulla... “deviene un gran archivo de la memoria gráfica y del diseño de carteles de cine en diferentes etapas de nuestra historia”.

En tanto, Daniel Diez Castrillo explicó, a propósito de Desde los sueños. Una experiencia audiovisual comunitaria y participativa que, en ocasiones, simplemente “uno siente que hay cosas que debe hacer” y de pronto se hace necesario contar una historia y es el caso de la trayectoria de Televisión Serrana, “un proyecto que siempre se ha movido con la premisa de que, en la televisión como en el cine, se puede hacer arte, se pueden hacer obras que enriquezcan, desde el punto de vista estético y de significación, al espectador”.

Este es el reconocimiento a un sueño que cumple veinte años, continuó el realizador, quien relató como el surgimiento de Televisión Serrana está íntimamente relacionado con su formación en la década del 60 en el ICAIC junto a Alfredo Guevara, Julio García Espinosa y Santiago Álvarez, época que generó dinámicas muy particulares que se transformaron “en una serie de valores, en una actitud ante la vida”.

Al referirse al quehacer de Televisión Serrana, Diez Castrillo subrayó que este trabajo que se desarrolla en el Oriente del país, en lugares de difícil acceso, es comunitario y participativo, como debiera ser, a su juicio, la televisión nacional. “Nuestra labor se centra en dar la posibilidad de expresarse a las personas a través de una comunicación dialógica: contamos las historias de los seres humanos de esas zonas lejanas, que son parte del país”, señaló el creador.

Cerró la jornada el libro El Noticiero ICAIC y sus voces, entrega que agrupa, según especificó Manuel Herrera, el testimonio de los protagonistas de una epopeya, presentes en todos los momentos neurálgicos de nuestra realidad durante 30 años. El Noticiero “fue una ventana que nos introdujo momentos de cambio en la cultura universal como Los Beatles, aplaudió la obra de la Revolución y criticó errores y aspectos de nuestra sociedad”, recordó quien fuera director de la Cinemateca de Cuba, para especificar que “lo filmado en total equivale, en metraje de cinta, a la producción de 60 largometrajes de dos horas, enorme esfuerzo, sin dudas, para nuestra débil industria cinematográfica”.

“El Noticiero es el fruto de hombres y mujeres que reviven en las páginas de este compendio”, aseguró el cineasta, para quien son importantes las voces porque importantes son las personas, “no solo quienes con el correr de los años han logrado una carrera que los coloca como significativas figuras de la cultura cubana, sino las voces de los más humildes y no por ello menos importantes, aquellos que cumplen rigurosamente con su trabajo y hacen posible los resultados finales, o sea, los que llevan a cabo los oficios invisibles del cine y que conjugan en este texto pasiones y nostalgias”.

Mientras, Mayra Álvarez, autora de El Noticiero... rememoró a todos los que intervinieron en la construcción de esta descomunal obra liderada por el inigualable Santiago Álvarez e incluida en el Registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO en el 2009. En particular, la especialista reconoció la influencia de esos grandes de la cinematografía nacional que fueron Alfredo Guevara, Daniel Díaz Torres y Dervis Pastor.

Sin embargo, Mayra Álvarez alertó que, si bien hemos sido capaces de valorar el extraordinario alcance e impacto del material fílmico del Noticiero, no se ha conversado lo suficiente sobre aquellos que intervinieron en su concepción y realización, que forman parte de nuestra memoria viva. Y justamente, para corregir estos olvidos, que se asoman en disímiles esferas de la sociedad, Ediciones La Memoria propone recoger el testimonio, revisar nuestra historia.

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