Actualidad y perspectivas de la literatura fantástica en Cuba:

Estamos ganando… pero igual manden más gente

Yoss • La Habana, Cuba

Antes de entrar en detalles sobre lo que es y será en el género en la Isla, vale la pena hacer algo de historia de lo que ya fue, aunque sea con mucha prisa (1).

Tras aquellos 60 de entusiasmo inicial que cortó el quinquenio gris, y unos 80 cuya abundancia de publicaciones permiten considerarlos una segunda Edad de Oro del género fantástico en el país (la primera fueron los 60), encabezada por escritores de la talla de Daína Chaviano y Agustín de Rojas, además de por autores igual de populares, si bien ajenos al espaldarazo de los Premios David de CF, como F. Mond y el dúo Chely Lima-Alberto Serret, los años 90 con el período especial y sus carestías de papel fueron catastróficos para las narrativas de la imaginación en nuestra Isla.

Pese a los esfuerzos casi heroicos de un puñadito de fieles para que los creadores y seguidores del patio supieran lo que se hacía en el resto del mundo y sobre todo no perdieran el contacto entre sí, en los que se empeñaron tanto algunos talleres, como El Negro Hueco de Aresky Hernández, que sesionaba en la Fragua Martiana los sábados, como revistas como el efímero fanzine Nexus o la virtual I+real del incansable Bruno Henríquez, hay que reconocer que durante esa década difícil las reuniones del fandom y las sesiones de lectura tenían mucho de tertulias de supervivientes.

Imagen: La Jiribilla

Cada encuentro o evento, como el Ibeficción del 94 en el Centro de Prensa Internacional o el Quásar-Dragón del 95, parecía el ritual periódico de una cofradía secreta, cuyos miembros eran un recalcitrante puñado de optimistas iniciados, que incluso en aquellos negros momentos aún soñaban con ganar premios y publicar libros, convocar eventos nacionales, viajar a congresos en otros países, etc. Lo que parecía tan probable como llegar a la órbita… si no menos.

Por suerte, tras lo más negro de la noche siempre llega el amanecer; los 10 años inaugurales de este siglo XXI que por largo tiempo fue para los autores de CF epítome de futuro conllevaron una lenta y gradual recuperación de esa zona de las letras que trata sobre lo que no es real… pero pudiera serlo.

Primero casi tímidamente, luego con creciente confianza e incluso atrevimiento algunas veces, las editoriales nacionales y provinciales de toda la Isla fueron reservando un espacio en sus planes a las distintas vertientes del fantástico (2). Aunque ha sido realmente en lo que va de esta segunda década del tercer milenio que muchas de las promesas de esa primera se han realizado plenamente… y que nuevas y cada vez más promisorias perspectivas parecen aguardar a los creadores y lectores de fantasía, terror y CF.

Hagamos, pues un breve recuento de lo ocurrido en lo que va de siglo, tanto en cuanto a publicaciones como a otras actividades relacionadas con el género. Y de antemano pedimos disculpas si en algún momento pecamos por descuido de repetición e incluso de autocita.

Heredero de instituciones insoslayables de los 80, como el Taller Literario Oscar Hurtado, de Plaza, y el Julio Verne, de Playa, en lo que a talleres y grupos creativos respecta, además del ya citado y bastante efímero taller literario El Negro Hueco se destacó sobre todo Espiral (3). Que gozó de ambas características, destacándose tanto por sus enconadas sesiones de debate de cuentos como por organizar variados eventos como El concilio de Lorien (2005) dedicado a J. R. R. Tolkien y su obra, con sede en La Madriguera… pero sobre todo los Ansibles, jornadas teóricas que sesionaron en el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso en 2004, 2005 y 2006, que incluían además las convocatorias del concurso ARENA  para autores aficionados al género.

Espiral se despidió en el 2007 con una auténtica fiesta de lujo: El arco de Korad, que en el cine Los Angeles deleitó por 3 días al fandom con conferencias, exposiciones de obras plásticas, proyección de películas y encuentros de conocimientos. Aunque sus líderes de entonces, Anabel Enríquez y Javier de la Torre, participaron luego activamente en eventos posteriores, como los Espacios Abiertos y Behiques, de los que se hablará más abajo. Y junto a Sigrid Victoria Dueñas fueron también los organizadores de los 2 encuentros Villaficción, que en la ciudad natal de Agustín de Rojas, Santa Clara  tuvieron lugar en el 2002 y 2013 con numerosos invitados capitalinos… y se espera que en lo adelante mantengan frecuencia anual, pese a que, lastimosamente para el fandom, Javier y Anabel emigrarán pronto a Canadá

En marzo del 2009 Juan Pablo Noroña (4), Elaine Vilar Madruga, Eliette Lorenzo Vila y Carlos Duarte Cano se reunieron para fundar (5) otro taller de fantasía y ciencia ficción, heredero directo del entonces recientemente desaparecido Espiral. Así nació Espacio Abierto (6). Sus sesiones quincenales, en domingos alternos de 3 a 6 pm, primero en la Casa de Cultura Mirta Aguirre, de Playa, luego en el siempre hospitalario Centro Onelio Jorge Cardoso, vieron asistir desde entonces y aún convocan a la mayoría de los jóvenes aspirantes a escritores del fantástico de la capital… y no sólo (7).

También, desde finales de ese mismo año hasta hoy, en su sede de Miramar, el taller se las ha arreglado para celebrar ya 5 eventos homónimos: los Espacio Abierto, que en este 2013 fue parcialmente acogido por la sala Rubén Martínez Villena de la sede nacional de la UNEAC, en 17 y H… lo mismo que se espera que acoja al sexto, en el 2014. En estos encuentros, tal y como se hacía en los Ansibles, se presentan ensayos-conferencias sobre variados temas científicos y/o literarios relacionados con el fantástico, se homenajea a personalidades del género en el país, se premian cuentos, poesías y ensayos sobre fantasía, ciencia ficción o terror, y se concluye siempre con un reñido y muy popular encuentro de conocimientos.

Invaluable  ha sido también en estos años la labor de Dialfa(8)-Hermes. Dirigido por la entusiasta e incansable Sheila Padrón y heredero de un proyecto similar, Onírica, que funcionó entre 2002 y 2004, desde 2005 Dialfa reúne, cada último sábado del mes a la 1 pm en la sala de actos de la biblioteca Rubén Martínez Villena en la Plaza de Armas, a decenas de interesados en la fantasía y la ciencia ficción, para escuchar conferencias, ver y comentar filmes, trailers o cortometrajes del género, intercambiar libros, películas, series o los siempre favoritos animados japoneses… o simplemente conversar con sus amigos del tema que los apasiona. Y ya continuar la charla informalmente después de las 4 pm en Coppelia se ha vuelto una deliciosa aunque no muy dietética tradición. 

Si los anuales Espacio Abierto convocados por el taller homónimo de Miramar son sobre todo, por su alto nivel teórico, reuniones valiosas para autores y estudiosos, los Behiques, que desde 2008 convoca Dialfa, son la auténtica fiesta de los fans… y como tales, suelen estar bastante más concurridos. Celebrados generalmente en el Centro Hispanoamericano de Cultura, en la casa de las cariátides de Malecón llegando a Prado, aunque una vez sesionó en el ISDI, aquí hay igualmente conferencias, bien que necesariamente de corte más divulgativo y popular, así como encuentros de conocimientos… pero también mucho más: concursos de plástica, incluyendo papercraft, historieta, ilustración y poster para el próximo Behíque, lo mismo que desfiles de cosplay, y hasta en varias ocasiones han actuado proyectos y/o grupos musicales de inspiración céltica, como los llorados santiagueros Pilgrim o el efímero Triskel. Sin olvidar que en su ámbito se efectúa la premiación de un popular concurso literario, primero llamado Salomón y luego Mabuya, en varias categorías que a veces incluso distinguen entre aficionados y profesionales.

En lo que a publicaciones respecta (9), vale la pena hablar de los e-zines. Disparo en red, fruto entre 2005 y 2008 de los desvelos e inquietudes de Erick Mota y Javier de La Torre y enviado por e-mail desde las computadoras del Centro Onelio, desapareció, por desgracia… pero a sustituirlo llegó para quedarse Korad, el e-zine del taller Espacio Abierto, que ya va por su número 14, e incluye en cada entrega cuentos cubanos, de clásicos, de autores extranjeros contemporáneos, reseñas de libros, un portafolio de artes plásticas, críticas de películas y artículos científicos.

Con el mismo corte, aunque originalmente centrada en el ciberpunk, está también Qubit, un esfuerzo unipersonal del infatigable Raúl Aguiar, ya va por su entrega ¡87! Y fruto de los desvelos de Leonardo Gala existe también desde hace poco Cuenta Regresiva, que ya ha lanzado hasta el momento tres números de cuidadísima factura, todo un lujo digital.

Imagen: La Jiribilla

E-zines aún más jóvenes, como Hikari Guild, dedicado al manga y al anime, o Metatrón, de corte esotérico fantástico, también incluyen en sus páginas materiales teóricos o informativos sobre libros, filmes o series. Lo mismo que el decano Estronia, sostenido esfuerzo de Gonzalo Morán y Yadira Alvárez Betancourt, quienes desde que fueran pareja comenzaron a publicar esta valiosísima hoja informativa monotemática, unas veces dedicada a Tolkien, otras a George R. R. Martin, las demás a autores menos conocidos como Naomi Novik o Robert Jordan, o incluso de la CF como Frank Herbert.

Veamos entonces los premios actuales… y futuros. Y de paso, inevitablemente, algunos adelantos sobre las publicaciones.

El Premio David de CF, virtual canon del género en Cuba desde que en 1979 ganara el primero Daína Chaviano con Los mundos que amo hasta que en 1990 Gina Picart obtuvo el último con La poza del ángel (10), desapareció por la falta de recursos del período especial… y no ha vuelto a convocarse desde entonces. Así que el fandom se pregunta, y  con razón ¿hasta cuándo este imperdonable “olvido”?

En nuestro artículo La flota marítima boliviana parte a la conquista de los océanos ya mencionábamos el Calendario (11) de la AHS. Por suerte, si del 2009 al 2012 no se concursó en la modalidad de CF, para el 2013 ha vuelto a convocarse… y ya muchos de los autores menores de 35 han enviado sus libros.

La revista Juventud Técnica, cuyo concurso de narraciones breves de CF es hoy por hoy el más antiguo del país, en 2011 recopiló los cuentos premiados en dicho certamen en Tiempo Cero, la tercera antología (12) de esta clase, y que inaugurara la colección Nébula de la Casa Editora Abril. En la que luego apareciera en 2013 Condonautas, novela de CF del autor de este trabajo, y verá la luz en 2014 Los endemoniados, primera novela de vicedecano de la Facultad de Humanidades del Instituto superior Minero Metalúrgico de Moa. Se trata de una interesante ucronía, basada en lo que pudiera haber ocurrido si Cuba hubiese derrotado a España en la Guerra de los 10 años y Agramonte hubiese sido el primer presidente de la República. Esta obra ganó el concurso Hydra (13) en su primera edición 2012, de la que fue jurado el que estas líneas escribe, y que debería tener frecuencia bienal.

Bienal también debía haber sido la categoría de CF, fantasía, terror y policíaco del premio La Edad de Oro, convocado por la Editorial Gente Nueva. Al menos, en 2004, 2007 y 2009 lo ganaron sendas y excelentes novelas cortas del primero de estos géneros: Bosque (2006), de Roberto Estrada Bourgeois; Bajo Presión (2009), de Erick Mota; y Aitana (2010), de Leonardo Gala. Mientras que en el 2006, aunque en teoría no debiera haber sido convocado ¿?, lo obtuvo Jorge Silverio Tejeda, con su perfectamente olvidable novela juvenil de fantasía heroica La pared transparente.

Aunque no discutimos la importancia del cuarteto anterior de premios, no es sin embargo por La Edad de Oro por lo que Gente Nueva se ha ganado con creces un lugar en las publicaciones del fantástico en lo que va de siglo. Ni siquiera por la prestigiosa Colección Veintiuno, en la que junto a obras fantásticas como la trilogía …de un lugar llamado Tierra del famoso autor catalán Jordi  Sierra i Fabra, o Malditas matemáticas, la serie del Enano Ulrico, Calvina y otros de Carlo Fabretti, apareciera en 2012 la novela Super Extra Grande, Premio UPC 2010 del autor de estas líneas.

Sino por otra serie en la que, lo mismo que en Veintiuno, coinciden autores de dentro y fuera del país: Ambar, que ha venido a cumplir la promesa fallida que fue Impacto (14) de Extramuros, a principios de la pasada década.

En las páginas de esta colección, cuyo apartado “fantástico” corre a cargo de la meticulosa, bien informada, excelente, exigentísima y muy enamorada del género editora Gretel Avila, ha visto la luz la aplastante mayoría de los títulos de esta categoría salidos del teclado de los autores nacionales y  publicados en los últimos 4 años.

Por sólo citar algunos, tengamos en cuenta a la segunda edición de Cecilia después o ¿por qué la tierra? (15) de F. Mond; y a Leyendas de los Cinco Reinos, cuentinovela de fantasía heroica del autor de este trabajo, ambas del 2010.

Asimismo, a las antologías En sus marcas, listos ¡futuro! de cuentos de CF deportiva, que también compilamos, junto a Carlos Duarte Cano; y Axis Mundi, de relatos de fantasía heroica, recopilada esta por Elaine Vilar Madruga y Jeffrey López, ambas del 2011, lo mismo que la sorprendente novela ciberpunk para adolescentes Ciudad en red, de Sigrid Victoria Dueñas, quien ya había publicado en 2007 su primer libro, Inicio del cuento, pero con Editorial Oriente.

Contemos también en el mismo prolífico 2011 a la segunda edición de Trenco (16), de Roberto Estrada, que ya tenía en 2008 La puerta del mar cuántico, también en Ambar; y a la recopilación de cuentos del incombustible Bruno Henríquez Solo en su mente.

En cuanto al 2012, aparecieron los libros de cuentos La cuarta estrella, de Michel Encinosa; y Por casa tengo el espacio, de Gabriel Gil, respectivamente de fantasía y CF. Así como la muy esperada recopilación de cuentos de Robert E. Howard Conan el cimerio, con 8 de las mejores historias sobre el musculoso bárbaro del mundo hyborio, comentadas, revisadas y prologadas por el autor de este trabajo.

Y, aunque en plan para el próximo año (17), ya están listos los ejemplares del volumen doble, cuentos y novela, ambas fantásticas, Historias del Altipuerto/Guerra de dragones… dos libros en y por el precio de uno, y por si fuera poco cada uno con dos autores: a Carlos C. M. García y David Alfonso se deben los cuentos, al binomio Eric Flores y Jesús Minsal (quien además ilustró la portada del volumen) la novela.

Los cuatro, por cierto, miembros del taller literario Espacio Abierto. Lo mismo que todos los incluidos en la antología Hijos de Korad, con ilustraciones también de Jesús Misnal y Vladimir García. 

También es miembro de Espacio Abierto Elaine Vilar, cuya novela  Promesas de la tierra rota versa sobre la hermosa y trágica educación mutua de un niño y su dragón.

Prevista también para Ambar en el 2014 está La voz del abismo, novela corta de terror fantástico del autor de este trabajo, en la que las siniestras y antiquísimas criaturas de Lovecraft amenazan La Habana. Y además, recopilados por el cubano Maykel Reyes, llegarán los 15 cuentos de El vampiro, antología de relatos sobre este escalofriante pero cada día más romántico y atractivo tema.

En el plan de Ambar-Gente Nueva está asimismo la publicación de al menos 4 libros de autores foráneos: Ojos de lagarto, una historia de dragones en los EE.UU. del siglo XIX, del mexicano Bef; La mano sin cuerpo, novela de terror de su compatriota Fernando  Villasante, como lo era La casa a oscuras (2011) ya aparecida en la misma colección; otra secuela de otra mexicana, María García Hesperón, ya igualmente conocida de los lectores cubanos por El disco del tiempo: El disco de Troya, que como aquella es también de corte fantástico-histórico; y El canto de fuego, historia asimismo de dragones y llena de mística ecológica, por la ecuatoriana Leonor Bravo.

Como se ve, los aficionados al fantástico estarán de plácemes en el 2014, y en buena medida gracias a Gente Nueva.

Que, por si fuera poco, en su colección Veintinuno presentará La doncella y el unicornio, novela fantástica juvenil del cubano Luis Rafael Hernández.

Y para el 2015 están en plan, hasta ahora, las novelas La piedra ardiente (Una aventura de Elymuria) con la que debutará como autor édito el santiaguero Roger Durañona; e Ingenieros y jenízaros, del autor de este trabajo: una de fantasía heroica y la otra una space-opera de corte militar, de CF… tal y como la antología de relatos humorísticos del género Ciencia ricción, que el mismo también compilara, nuevamente junto a Carlos Duarte; y el primer libro-juego de rol cubano: El Laberinto del Olvido, que creara junto con Michel Encinosa y el ilustrador Luis Martínez Brito. Así como la novela fantástico-surrealista Los viajeros del sarcófago, del español Carlos Pérez Jara.

En cuanto a otras editoriales, en 2012 Letras Cubanas publicó el segundo libro de cuentos de Vladimir Hernández: Hipernova, que reúne la mayoría de los cuentos que este autor incluyera en Sueños de Interfaz, ya publicado en España; el segundo y esperadísimo volumen de cuentos de Sotreum, de Michel Encinosa: Sol negro: la guerra sin ti; y la novela fantástica de Jorge Enrique Lage Carbono 14.

El año anterior, 2011, había visto la luz otra novela fantástica, esta de Alberto Garrandés, Las nubes en el agua.

Del mismo 2012, pero de ensayo, es la recopilación de artículos, crónicas y críticas del autor de este trabajo, La quinta dimensión de la literatura, que junto al capital libro Crónicas de lo ajeno y lo lejano (2010), de Reinaldo Acosta (18), intentó paliar un poco la crítica escasez de textos teóricos sobre el género publicados (19)en nuestro país hasta el momento.

Para el futuro, Letras Cubanas prevé la publicación de Viejos magos, jóvenes guerreros, antología de relatos de fantasía compilada por Javier de la Torre junto al autor de este trabajo, y de una larga pero muy esperada novela de fantasía heroica, aún sin título definitivo, de la autoría de Pável Mustelier.

Igualmente, el por tanto tiempo acariciado sueño de una revista cubana oficial y en papel por completo dedicada al fantástico, de momento llamado AnticipArte, inicialmente previsto para presentarse en el ya tan cercano 2014, tendrá que esperar otro año. Pero, aunque con 12 meses de retraso y en forma de libro-anuario, el proyecto, ya aprobado por Rogelio Riverón, director de letras cubanas, va y en serio.

Last but not least”, como dicen los anglosajones, cabe destacar la sostenida labor de una autora no por difícil de clasificar menos relevante, como es Gina Picart. Quien  con títulos como Malevolgia (2005); Historias Celtas (2007); La ciudad de los muertos (2007); El reino de la noche (2008) y Oil on canvas (2008) aparecidos en distintas editoriales, desde UNION hasta Letras Cubanas, sin olvidar Oriente y Extramuros, y un estilo emotivo y preciosista muy propio que la ha hecho merecedora de varios premios como el Alejo Carpentier, ha cumplido la promesa de su David de 1990 confirmándose como una de las autores insoslayables del fantástico nacional.

Así, entre Dialfa-Hermes y Espacios Abiertos, entre Behiques y Villaficciones, cosechando el fruto de un trabajo duro, con muchos títulos de Ambar y de otras colecciones y editoriales, los lectores y creadores cubanos del género podemos sentirnos satisfechos de estar haciendo realidad la frase que un colega ecuatoriano, Jorge Miño, pronunciara para definir el estado del género en nuestro país, en el reciente Coloquio de Fantasía, Ciencia Ficción, Terror y Policíaco que tuvo como marco la Feria del Libro de Quito, el pasado noviembre, y a la que asistimos Raúl Aguiar y el autor de estas líneas: “en el fantástico, los cubanos están demostrando cada vez más que no por gusto son una de las naciones punteras en Latinoamérica, junto con Argentina, México… y España”.

Pues, sin caer en triunfalismos vanos, parece que sí que lo estamos haciendo bien… y que los colegas del “País en Mitad del Mundo” nos hayan solicitado nuestra ayuda para convocar su próximo concurso nacional de cuentos fantásticos, bautizado sobre la marcha Equinoccio 2014, parece demostrarlo, si aún hiciera falta a estas alturas. Y confiamos en que más claro aún lo dejará la realización del proyectado Concilio Fantástico Latinoamericano en Guayaquil… en algún momento del año que viene. Al que seremos invitados de honor, por lo que parece.

Así que se diría que al fin el fantástico en Cuba va viento en popa y a toda vela.

Pero, claro, no por eso podemos dormirnos en los laureles. Tenemos que luchar porque vaya aún mejor. Porque bien no basta.

Entonces, parafraseando la jocosa y tópica frase, podemos decir: “estamos ganando… pero igual manden más gente”.

Sí, porque necesitamos más escritores, más talleres, más publicaciones, más lectores. Para que la ciencia ficción y el fantástico cubano, que tan alto han llegado en los últimos años, no caigan, sino que se eleven más aún, y a todas nuestras letras con su ascenso.

 

1 Los interesados en más datos sobre estos dos períodos de (relativo) auge del fantástico en Cuba pueden encontrarlos en el artículo de este autor Marcianos en el platanar de Bartolo: un análisis de la historia y perspectivas de la ciencia ficción en Cuba al final del segundo milenio (2002) incluido en su libro La quinta dimensión de la literatura (Letras Cubanas, 2012)
2 Según reflejamos ya en su momento a través de diversos artículos sobre la CF aparecidos en revistas y libros cubanos, como son: Siete de 2007: ¿el renacer de la CF cubana? (2007); 6-9: seis nuevos títulos de CF cubana, año 2009 (2009); y La flota marítima boliviana parte a la conquista de los océanos (2010) todos reunidos en nuestro volumen de ensayos, críticas y crónicas La quinta dimensión de la literatura (Letras Cubanas, 2012) así como Armaduras refulgente y capas de armiño a 34º C (El Caimán Barbudo, 2010) este específicamente dedicado a la fantasía heroica made in Cuba.
3 Así llamado en honor a la primera novela homónima de Agustín de Rojas, Premio David 1980. Fue fundado en el 2000 por Vladimir Hernández y el autor de este artículo, que lo dirigió durante sus sesiones iniciales de los dos años siguientes en la subsede del Centro Provincial del Libro, cita en San Rafael entre Galiano y Aguila, antes de pasarle la batuta primero a Juan Pablo Noroña y luego a Ricardo Acevedo, mientras radicó en La Madriguera, y al fin al activísimo matrimonio de Javier de la Torre y Anabel Enríquez, que lo trasladaron a la Casa de Cultura de 10 de Octubre, donde funcionó hasta su virtual disolución en 2008.
4 Vive desde 2010 en EE.UU..
5 Si bien Eliette abandonó el proyecto poco después, por motivos personales, pronto al comité organizador o grupo director se sumaron Raúl Aguiar y más recientemente Gabriel Gil. Jeffrey López Dueñas también fue parte del mismo entre 2010 y 2011.
6 Así bautizado en honor del libro de cuentos homónimo, de Chely Lima y Alberto Serret, publicó en 1983.
7 Por ejemplo, el santaclareño Claudio G. Del Castillo y el santiaguero Roger Durañona Vargas envían regularmente sus textos y reciben las críticas correspondientes… vía e-mail, algo que en la década pasada aún parecía realmente de ciencia ficción para la mayoría de los jóvenes autores cubanos.
8 Siglas de Difusión del Arte y la Literatura Fantásticas.
9 Digitales, se entiende.
10 Para los lectores curiosos y metódicos, los demás Premios David de CF fueron, en orden cronológico:
-(1980) Espiral (novela), de Agustín de Rojas.
-(1981) Beatrice (noveleta) de Felix Lizárraga.
-(1982) La nevada (novela) de Gabriel Céspedes.
-(1984) Amor más acá de las estrellas (novela) de Rafael Morante.
-(1986) Más allá del sol (cuentos) de Eduardo Frank.
-(1988) El mago del futuro (cuentos) de María Felicia Vera, compartido conTimshel (cuentos) de Yoss.
11 Para los mismos lectores meticulosos, repetimos aquí la lista completa de los Premios Calendario de CF que aparecía en dicho artículo:
-2003 (aparecido en el 2005) Los ojos de fuego verde. Jorge Enrique Lage.
-2004 (2006) Precio Justo. Yoss.
-2005 (2007) Nada que declarar. Anabel Enríquez Piñeiro.
-2006 (2008) Enemigo sin voz. Michel Encinosa Fu. Que ese mismo año también ganó en narrativa con la cuentinovela Dopamina sans amour, un texto tan posmoderno que muchos lo consideran igualmente de CF.
-2007 (2009) La carne luminosa de los gigantes. Raúl Flores Iriarte.
-2008 (2010) Algunos recuerdos que valen la pena. Erick Jorge Mota Pérez.
12 Las 2 anteriores fueron Recurso Extremo y Astronomía se escribe con G, ambas del 89 y compiladas por Alí Salazar (en la primera con colaboración de Justo Vasco).
13 Así bautizado en honor de los tenebrosos mecanismos cibernéticos autónomos, mensajeros del pasado capitalista, que aparecen en la novela El año 200, de Agustín de Rojas.
14 La colección Impacto de la habanera Ediciones Extramuros tuvo un inicio de lujo en el fantástico en el año 2000 con la publicación de Los pecios y los náufragos, Premio Luis Rogelio Nogueras 1998 del autor de este trabajo, así como, en el lapso de pocos meses, de otras menciones y obras finalistas, tales como Nova de Cuarzo, de Vladimir Hernández; Los viajes de Nicanor, de Eduardo Del Llano; Sol Negro, de Michel Encinosa; y El Druida, de Gina Picart. Pero posteriormente sus incursiones en el género fueron más bien esporádicas: en 2005, el libro-recuento El universo de la ciencia ficción cubana, de Nelson Román; y la lamentable novela Hacia la ETernidad, de Luis Hugo Valín. En 2007, la antología de relatos de CF Onda de choque, compilada por Vladimir Hernández (residente en Barcelona desde el 2000); y en 2009 tres títulos: la primera novela de la jovencísima Elaine Vilar Madruga, Al límite de los olivos; Hijos de Glorian, de J. Hernández; y Las quimeras no existen: 4 relatos de corte infantil-juvenil del autor de estas líneas, de los que 3 eran fantásticos. Poco, muy poco, para lo mucho que prometía… y desde entonces, nada.
15 La primera edición, de Letras Cubanas, era de 1987.
16 La primera edición apareció en 1986 por la colección Radar de Letras Cubanas.
17 O sea, el 2014… porque, como tal vez no todo el mundo sabe, los libros con fecha de edición del 2012 en realidad aparecieron muy a finales de ese año… o más probablemente en febrero del 2013, para la Feria del Libro correspondiente. Es decir, que los del 2014 llevarán fecha del 2013…
18 Quien, por cierto, fuera además un editor de lujo para La quinta dimensión
19 Antes de los dos citados sólo cabía mencionar a El universo de la ciencia ficción cubana, de Nelsón Román (Extramuros, 2005) muy informativo de la etapa de los 80, aunque el volumen presentaba graves carencias teóricas.

 

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