Cuba 2013: Los títeres sobreviven

Los malos augurios que pronosticaban el fin  del mundo a finales del año 2012, no pasaron, por suerte, a los senderos del lapso de vida que constituyó el 2013. El palpitar del planeta continuó en su infinito girar, y lo mismo sucedió con el teatro de títeres que se realiza en Cuba; el cual fue parte nuevamente de la trayectoria cultural que recorrió la Isla de punta a punta.

Vivir aquí, apostar día a día por el desarrollo de la maravillosa profesión titiritera, en medio de las circunstancias  económicas y sociales que lastran al universo, se convirtió para los amantes del retablo nacional en un empeño ingente y felicísimo. Sea pues este pequeño e incompleto recuento, el testimonio fiel de que los títeres en nuestro país, siguen y seguirán sobreviviendo a profecías tormentosas y oscuras, sobre todo porque es un arte defendido desde sitios de abrillantada luz.

Un magnífico inicio

La exposición Un dador de ánimas, conformada por muñecos, escenografías y bocetos, del joven artista cienfueguero Christian Medina, inaugurada el 19 de diciembre de 2012, en la Galería del Diseño Escénico Raúl Oliva, en La Habana, se extendió, para suerte de muchos, hasta el 17 de febrero de 2013. Sin dudas, fue esta muestra un especial tributo a la fina artesanía que logra en sus propuestas plásticas-titiriteras el director del grupo Retablos, segundo diseñador del teatro de figuras (el primero fue el maestro Zenén Calero, de Matanzas) que sube las escaleras de la hermosa galería ubicada en el Centro Cultural Bertold Brecht.

En los primeros meses del año fueron también dados los resultados del XXII Concurso Nacional de Teatro para Niños Pepe Camejo, competencia que integra el conocido Premio Caricato de la UNEAC. Esta vez, fue abultada la lista de propuestas teatrales nominadas: Blancanieves, del Guiñol Los cuenteros, de Artemisa, dirigida por Malawy Capote; Tina y Fina, de la Compañía de Marionetas Hilos Mágicos, dirigida por Carlos González; El cazador, del grupo Tropatrapo, dirigida por Ángel Guilarte; Chari en el balcón, del Teatro de Muñecos Okantomí, dirigida por Martha Díaz Farré, todas agrupaciones de La Habana, Andando por la sombrita, del  Teatro La Comarca, de Camagüey, dirigida por Luis Montes de Oca, Historia de una media naranja, del Grupo Alas, de Pinar del Río, dirigida por Doris Méndez, y Canción para estar contigo, del Teatro de Las Estaciones, de Matanzas, dirigida por Rubén Darío Salazar.  Resultó triunfadora la puesta en escena Blancanieves, según el criterio del jurado conformado por Margarita Díaz, del grupo La Tintalla, de La Habana, Gladys Gil, conocida actriz titiritera de la televisión nacional, y el director de teatro y televisión Julio Cordero, como presidente.

En marzo arrancaron las actividades conmemorativas del 50 aniversario del Teatro Nacional de Guiñol, conjunto que posee una trayectoria histórica fundamental en el movimiento titiritero cubano. Estrenos, homenajes, fiestas y jolgorios en todos los retablos del país, fueron la mejor reverencia ante tantos años de consagración y arte.

Un Pinocho matancero y otras buenas noticias

La intelectual, Premio Nacional de Literatura, Carilda Oliver Labra y el artista de la plástica matancero Roberto Braulio, propusieron a través de la muestra bipersonal de poesía y pintura La poesía escondida de Pinocho, otra mirada al cuento clásico del escritor Carlo Collodi, símbolo por excelencia del títere mundial. Los artistas contaron desde las angustias, las ansiedades y las añoranzas, los azares de un niño de madera que quiere ser de carne y hueso.

Imagen: La Jiribilla

El proyecto fue comenzado por el concepto del amigo italiano, Andrea del Lago, quien  les propuso a estos creadores combinar poesía y pintura para festejar al famoso personaje de la literatura mundial. Roberto Braulio le llevó a Carilda 13 ilustraciones, sobre las cuales la poetisa trabajó, y sorpresivamente escribió cuatro poemas adicionales, sobre los cuales tuvo que crear nuevos dibujos el pintor.

Los habituales festejos del 21 de marzo, por el Día mundial del títere, se extendieron a todo lo largo y ancho del mapa cubano. A estos agasajos se sumaron los aniversarios cerrados de colectivos como Teatro Pálpito, de La Habana y Títeres Dripy, de Santa Clara, ambos con 20 años de fructífera existencia, mientras Teatro Alánimo, también de Santa Clara y Teatro La Proa,  de La Habana celebraban sus primeros 10 años.

La Asociación de Artistas Escénicos de la UNEAC nacional, entregó en saludo al 27 de marzo día internacional del teatro, el Premio Especial Omar Valdés, el cual recibieron los creadores Xiomara Palacio (actriz titiritera, ex miembro del Teatro Nacional de Guiñol), el director Rafael Meléndez (fundador del Guiñol de Santiago de Cuba), el director cienfueguero Enrique Poblet; los directores, diseñadores y titiriteros villaclareños Pablo Allán Alfonso y Olga Jiménez, fundadores del Guiñol de Santa Clara,  el director, actor titiritero e investigador Rubén Darío Salazar y el diseñador escénico Zenén Calero.

El Teatro Papalote convocó por cuarta vez, en Matanzas, y en coordinación con la Asociación Hermanos Saíz, el evento Estudio de Primavera. Del 21 al 25 de mayo, y especialmente para jóvenes titiriteros, menores de 35 años, se ofrecieron conferencias y charlas por los profesores Armando Morales (Teatro Nacional de Guiñol), Rubén Darío Salazar (Teatro de Las Estaciones), Blanca Felipe (Teatro La Proa), Liliana Pérez Recio (Teatro y Museo de Títeres El Arca) y Ariel Bouza (Teatro Pálpito), todos brindaron una amplia visión del abordaje de la dirección artística dentro del movimiento titeril cubano. Por su parte, el maestro René Fernández (Teatro Papalote) brindó una clase magistral sobre el arte de la animación. En las tardes se sucedieron talleres de adiestramiento profesional, motivados en los textos La guitarra de Felipito, de René Fernández Santana (1966); El mundo al revés, de Freddy Artiles (1983) y Beatriz y los papás malvas, de Blanca Felipe (2004).

Visitas de allende los mares

El grupo teatral Guachipilín, el principal colectivo de teatro de figuras en Nicaragua, presentó en julio, en la Casa de las Américas, sus Historias de sol y luna, propuesta de juegos escénicos para niños. Fue esta la tercera visita del reconocido grupo a Cuba y de seguro que no será la última.

Coincidiendo con la 15 edición del Festival Internacional de Teatro de La Habana, en octubre-noviembre, llegaron al país los grupos Figurat, de México con su aplaudido espectáculo Fausto, un cuento del demonio, premiado en 2012 con el Premio Villanueva de la crítica teatral; Sixfingers Theatre, de Finlandia, con un especial trabajo de objetos; Títeres Cachiporra, de Uruguay, con un deslumbrante trabajo de animación de diferentes técnicas titeriles, que le valiera el Premio Villanueva de la crítica teatral 2013, galardón también concedido a Soy Solito, espectáculo de las Producciones Todo Encaja, de Argentina. Otros espectáculos internacionales de carácter titiritero se sumaron al evento más importante de las tablas cubanas.

El Teatro Nacional de Guiñol, acogió en noviembre el espectáculo El secreto de Polichinela, a cargo de Bruno Leone, quien desde 1970 rescata en Italia antiguas prácticas en el manejo de títeres y transmite esos valores a las nuevas generaciones. Esta fue la segunda visita del maestro italiano a la Isla, donde ha comenzado un interesante proyecto de colaboración con jóvenes artistas del retablo nacional.

Nuevos espacios, acciones y premios

La primera Sala Museo de Marionetas en Cuba quedó inaugurada el 18 de octubre en la sede de la Compañía Hilos Mágicos, en el Teatro La Edad de Oro, sito en Santa Catalina y Juan Delgado, reparto Santos Suárez, La Habana. La Galería Museo llevará el nombre de María Antonia Fariñas, destacada artista que con su laborioso hacer estimuló el desarrollo del teatro de marionetas en el país.

Igualmente en Octubre, en el aula Magna del Instituto Superior de Arte de La Habana, la Cátedra Honorífica Freddy Artiles de la Facultad de Arte Teatral, inició un proyecto bajó el título Eso no se toca, que abordará los temas y tratamientos tabúes en el teatro para niños, con niños y de títeres, así como su vínculo con la literatura, la psicología y la sociología.

El Centro Cubano de la Unión Internacional de la Marioneta (UNIMA) convocó en el marco del XV Festival Internacional de Teatro de La Habana, al Foro “3 motivos titiriteros para dialogar y una evocación visual”, desarrollado en la Sala Rubén Martínez Villena, de la UNEAC, con amplia participación de miembros del gremio y público interesado. Los temas a debate fueron “Los 100 años del director y dramaturgo Modesto Centeno”, “Los 50 años del Teatro Nacional de Guiñol, y sus caminos hacia un teatro vivo”, y “Konstantin S. Stanislavski y el arte de los títeres ¿antítesis o relación?” El colofón fue el visionaje de fragmentos del espectáculo titiritero Concierto Extraordinario, dirigido por Serguei Obratszov para el Teatro Académico Central de Muñecos de Moscú.

Los maestros titiriteros Armando Morales y Pedro Valdés Piña, recibieron en noviembre el Premio Iberoamericano Extraordinario “Chaman 2013” que otorga la Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica, fundada y dirigida por Francisco Garzón Céspedes, con sede en Madrid. Esta entrega sucedió en el Museo de Artes Decorativas de la capital.

El Premio de la Crítica Literaria a los mejores libros del año, fue concedido, entre otras publicaciones, a Mito verdad y retablo: el guiñol de los hermanos Camejo y Pepe Carril, de los autores Rubén Darío Salazar y Norge Espinosa, al cuidado de Ediciones Unión. Según el crítico e investigador cubano Carlos Espinosa “Mito, verdad y retablo… es, en suma, una significativa aportación a la historiografía de nuestro arte escénico. Así debió reconocerlo el jurado que, en 2009, le otorgó el Premio Rine Leal de Investigación Teatral, convocado por las Ediciones Tablas-Alarcos (...). Pero más allá de ser un magnífico libro, tiene el mérito de ser un libro necesario. Escrito no para ajustar cuentas, ni exigir responsables tardíos, arroja una luz poderosa y rescata del olvido la memoria de un capítulo de la historia de nuestra cultura que muchos preferirán que siguiese preterido y condenado al silencio”.

En diciembre, en el Salón de Mayo, del Pabellón Cuba, sede de la Asociación Hermanos Saíz en La Habana, fueron entregados los premios Adolfo Llauradó a los mejores actores jóvenes del año. En el apartado de teatro para niños y de títeres, lo recibieron María Laura Germán, Karen Sotolongo e Iván García, por sus interpretaciones en la obra Alicia en busca del conejo blanco, el más reciente estreno de Teatro de Las Estaciones. Esta misma puesta en escena fue galardonada con el Premio Villanueva de la crítica teatral al mejor espectáculo de teatro para niños y de títeres en 2013.

Imagen: La Jiribilla

Cuatro artistas inolvidables se despidieron

Los momentos luctuosos de 2013, tuvieron que ver con las despedidas de cuatro artistas inolvidables, todos vinculados al universo de los muñecos de una manera u otra. El trovador pinareño Noel Gorgoy, creador de reconocidas partituras para el Guiñol Caballito Blanco y luego para el grupo Titirivida, falleció a causa de lesiones provocadas en un accidente doméstico. La desaparición física de Gastón Joya, un mago de la pantalla chica, creador del popular combo de hilos llamado Los Yoyo y de otros personajes entrañables, admirados en espacios de la televisión nacional, dejó a todos consternados; su legado permanecerá en el recuerdo y la admiración de todos. Lo mismo aconteció con el deceso de la gran trovadora Teresita Fernández, amiga de los juglares cubanos y autora de canciones vinculadas a las figuras como Pitusa y Eusebio, Pepi, Líbelula o el himno de los titiriteros titulado “A una flor”, pero cuya letra —“titiritero, tu fantasía…”— identifica el accionar incansable de los artistas del teatro de figuras cubano. El adiós de Abelardo Estorino, dramaturgo de cuya pluma salieron excelentes textos para la escena y también para el retablo (La cucarachita Martina y El mago de Oz) significó también una perdida irreparable.

La vida sigue, los títeres han sobrevivido, esa siempre ha sido su marca de fuego, continuar la función a toda costa, en plazas, parques, escuelas, salas, grandes teatros, festivales y concursos. La salud de este arte traduce los mismos altibajos que padece la cultura mundial, su palpitar dependerá siempre de nosotros mismos y de nuestro empeño consciente en hacerlo mejor.

2014 anuncia la celebración, por primera vez, en un país del Caribe de un Consejo Mundial de UNIMA, organización integrada por más de 82 países. El 11no Taller Internacional de Títeres de Matanzas, en abril, será el marco idóneo para este importante cónclave. El evento Mayo Teatral de Casa de Las Américas, el Festival Nacional de Teatro de Camagüey y la 2da edición de la Bacanal de Títeres para adultos, protagonizan, entre otras citas nacionales que invitan al teatro de figuras, la plataforma de acción nacional para muñecos y titiriteros, una forma para demostrar la permanencia de esa verdad de tela, papel y cartón, que ha sobrevivido durante cientos de años todo tipo de avatares.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato