Danza contemporánea

Revolución… de pronto danza se volvía…

Jorge Brooks • La Habana, Cuba

¿Qué cubano no ama la gloria? ¿Qué alma no se enciende en un amanecer de libertad?

Fidel Castro Ruz, La historia me absolverá

 

La Revolución cubana es el hecho cultural más importante en la historia de nuestra nación. El triunfo del 1ro de enero de 1959 radicalizó las aspiraciones históricas de nuestro pueblo, entonces Fidel convirtió en realidad el sueño “Cuba” y la palabra cubano se dignificó en todo el universo.

Se creó el contexto social propicio para que Ramiro Guerra, cubano  que “ama a la gloria”, concretara sus aspiraciones de desarrollar la danza moderna en nuestro país. Para ello convocó a un grupo de jóvenes, casi todos con las ansias de danzar “con todos los colores de Cuba”, y fundó el Departamento de Danza Moderna del Teatro Nacional. Sus principios fundacionales eran y son revolucionar en toda la acepción de la palabra.

Imagen: La Jiribilla

Antes de 1959…

Ramiro ya había experimentado el rito iniciático de la creación danzaria, pero la Revolución cubana fue el marco propicio para su consumación. Sus inquietudes de creador revolucionario se habían puesto de manifiesto desde años atrás, cuando rompiendo todos los convencionalismos hegemónicos de la república mediatizada, crea “Toque” (1952) para el Ballet de Alicia Alonso, provocando, según narra él, un verdadero escándalo en la sociedad  habanera de la época. En el año 1955, Ramiro vuelve a la escena habanera  con una propuesta de vanguardia, “El recital de danza de Ramiro Guerra”, donde pone de manifiesto sus inquietudes por la identidad cubana en “El son para turistas”. En el año 1956 funda el Teatro Experimental de la  Danza.

Al año siguiente con su espíritu de investigación y búsqueda de una nueva forma de danzar moderno en cubano, funda el Grupo Nacional de Danza, con el cual logra estrenar “Tres Danzas Fantásticas” en la Sala Teatro El Sótano. 

1959“…en un amanecer de libertad”

“A Ramiro se le pidió que creara. La fundación de ese departamento fue la primera acción del teatro, en lo que se refiere a la constitución de agrupaciones. Él mismo lanzó la convocatoria, seleccionó a los bailarines, les entrenó y montó las piezas. La mayoría de los jóvenes a quienes contrató no tenían una formación terminada, de modo que la labor de Ramiro en ese tiempo fue de creación absoluta y también de pedagogía: clases no solo de danza, sino de todo un amplio espectro cultural. Ramiro tenía que fundar todo un universo que no existía en la Cuba de ese momento. (1)

Danza Contemporánea de Cuba  fue fundada el 25 de septiembre de 1959, a los nueve meses de “… un amanecer de libertad”.  Sus principios siguen siendo los fundacionales, ha cambiado de nombre, de directores, de bailarines pero siempre se ha refugiado en la Plaza de La Revolución.

Ramiro Guerra traza las coordenadas de lo que luego devendría en el movimiento de la danza moderna en Cuba, con la asistencia de  Lorna Burdsall quien impartió las clases de Graham y Limón; y también lo acompañaron en su labor personas de talento que hasta ese momento habían sido marginados.

…Fue política del recién nombrado director, Ramiro Guerra, buscar 24 bailarines, la mitad de mujeres y la otra de hombres, quienes representaran por turnos la gran gama de colores de piel de Cuba, desde el blanco al negro incluyendo el mestizo. (2)  

Los primeros bailarines escogidos fueron iniciados como los Tambores Batá, que a sus 55 años aún percuten en los legendarios salones de Danza Contemporánea de Cuba, y con ese espíritu los danzantes contemporáneos se multiplicaron por toda la Isla.

Ese milagro fue posible gracias a la existencia de la Revolución. Se comienza el trazo de una política social, cultural y educacional coherentes, con el libre acceso a la creación artística de todos los estratos sociales de la nación, se asegura toda la base material, intelectual y económica para su desarrollo; y el cubano es el centro de la creación.

Desde la investigación en función de la danza se produce un acercamiento a los Estudios Culturales, se teatralizan ambientes religiosos, danzas de santería, ritos, y hace converger el folclor cubano con las técnicas de Graham y José Limón, para mezclarla con nuestra cultura en función de una práctica danzaria contemporánea, cubana, que hasta ese instante era un sueño imposible.

El 19 de febrero de 1960, en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba, apenas transcurrido un año del triunfo de la Revolución, la danza moderna cubana inicia su andar e irrumpe en la vanguardia mundial, aún  condicionada por el desarrollo alcanzado por los bailarines hasta ese momento,  con los estrenos de títulos tan sugerentes para la ocasión como  “Mulato”, y  “Mambí” (3). Su posterior desarrollo siempre será  ascendente. 

Las líneas estratégicas del desarrollo y la continuidad de Danza Contemporánea de Cuba han estado marcadas por los 55 años de Revolución, acorde a los conceptos de cubanidad (4) y transculturación (5) de Don Fernando OrtizRamiro Guerra los puso en práctica para legarnos una cosmogonía danzaria, vigente en esta contemporaneidad globalizada, con el compromiso de danzar en cubano cuando se tomó lo de afuera para desarrollarlo adentro, cuando el cuerpo del danzante cubano tomó el movimiento externo y lo hizo suyo en el interior, mezclando todos los estratos raciales que conforman nuestra nacionalidad. Le impuso nuestro carácter, el disfrute del cuerpo por lo vernáculo, el tipicismo de la gesticulación con todo el sentimiento que nos caracteriza, el apego a la vez que el desprendimiento del alma, y como dijera Cintio Vitier (6) en Lo cubano en la poesía, afirmamos que en la danza cubana también: “…se llega a vislumbrar el reino del espíritu como sacrificio y como creación…”.

Por su excelencia creadora, Danza Contemporánea de Cuba es referente en el arte mundial de danzar. Tal distinción radica en su unidad estética sedimentada en la Técnica de la Danza Moderna Cubana (surgida en la compañía nacional, para luego expandirse a cada una de las Escuelas de Danza de la Isla)  que desde nuestras raíces es capaz de tomar y reelaborar todas las propuestas creativas con las que ha dialogado durante estos 55 años por los escenarios del mundo, haciendo Revolución.

 

Citas Bibliográficas:
1. – Monal, Isabel. La Jiribilla. 2012, agosto 4-10, año XI (587). Disponible en: URL: http://www.lajiribilla.cu/2012/n587_35.html.
2. –Burdsall. Lorna. Más que una nota al pie. La Habana, Cuba: Ediciones UNION; 2012. p 210.
3.- Programa de Mano del debut de la Compañía, con el estreno de “Mulato”, “Estudio de las Aguas” “La vida de las abejas”, “Mambí”. Sala Covarrubia del Teatro Nacional de Cuba. 18 de febrero de 1960. Tomado de los Archivos históricos de Danza Contemporánea de Cuba.
4.- Ortiz, Fernando. Los factores humanos de la cubanidad. Conferencia leída en un ciclo organizado por la fraternidad estudiantil <<Lota-Eta>> en el Anfiteatro Varona de La Universidad de La Habana, el 28 de noviembre de 1939, y publicada en la Revista Bimestre Cubana  1940 mar-abr, 19(2).
5.-Ortiz Fernando. Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar. La Habana, Cuba: Edit. Ciencias Sociales. 1991 pp 85-90.
6.- Vitier C. Lo cubano en la poesía, 2da ed. La Habana, Cuba: Ediciones Letras Cubanas; 1970.  p 19.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato