Entrevista con Tanmy López Moreno:

Rubén aún regala sus versos

Yuliat Acosta • La Habana, Cuba

Rubén es aquél joven de la protesta de los 13, el que en los años 20 del siglo pasado dijo que regalaba sus versos, que le importaban tanto como a algunos inconscientes de entonces les importaba la justicia social. Rubén fue aquel joven que se enfermó de tisis ayudó a organizar la huelga que acabó con la tiranía de Gerardo Machado”. Así definió  Silvio Rodríguez a Rubén mientras presentaba el volumen La luz es música donde Tanmy López Moreno, otra joven artista, pero de este tiempo, retoma sus versos y les pone música. De lo que significa desde la actualidad establecer un diálogo con la obra lírica de Villena y de cómo la música puede acercarnos a la poesía y la poesía, a su vez, adentrarnos en la música con una sincronía perfecta entre el pasado y el presente, nos comenta Tanmy.

Imagen: La Jiribilla

Para el Premio de Creación Ojalá 2010, Silvio Rodríguez propuso un reto, musicalizar la poesía de Rubén Martínez Villena, ¿qué te impulsó a participar?

Primero que todo desde niña escuchaba su música, sobre todo el disco Días y flores, y me encantaba. Ya de adulta seguí admirando el  trabajo de Silvio y al enterarme de su convocatoria, vi la posibilidad de que le dedicara un tiempo a escuchar los trabajos. Era la mayor motivación en realidad para mí.

Anteriormente, ¿habías tenido contacto cercano con la literatura de este autor?

No conocía al Villena poeta, solo a la figura política que nos muestran en la escuela.  Por supuesto, quedé  más que conmovida. Pienso que más bien quedé seducida por esta manera tan apasionada, sensible y profunda a la vez de escribir la poesía. Esto se lo agradezco eternamente a Silvio, porque descubrí en mí un nuevo espectro musical y una nueva herramienta muy poderosa para encontrar música en otros textos fuera de los míos.

¿Qué determinó tu selección poética a la hora de musicalizar?

El contenido de cada uno de los poemas, totalmente. Por ejemplo, “Celos eternos” es un guaguancó y lo es porque los celos son sentimientos machistas y posesivos como el género y el baile en sí. En realidad también tropecé con la métrica de las estrofas que no eran iguales, lo mismo había una de cuatro versos, que otras de siete o de tres, en fin…, algo complicado para hacer una estructura en la frase musical que sirviera para todas las estrofas sin importar el tamaño.

Lo que hice fue crear una frase mayor y jugar con las melodías para completar el ciclo, o lo mismo con las estrofas, podía repartir alguna sin cambiar el sentido del poema, por supuesto; o combinar diferentes ritmos dentro del mismo poema, como lo hice en “Capricho en tono menor”. Sí quería que fueran canciones que llegaran a la gente y hasta que se pudieran bailar.  Me encanta bailar y a casi todos los cubanos también, esa iba a ser una manera de acercar a Villena al público y que así se apoderaran de él como yo.

Los ritmos captan emociones, ¿elegir los que fueran más coherentes con los versos fue un dilema?

Para nada fue un dilema, más bien lo sentí como un juego interesante que me capturó hasta el último momento. Aunque te confieso que me vi en aprietos con “El faro”, que fue el último que hice, porque ya se me acababa el tiempo para la entrega y estaba muy estresada, pero pude terminar el proyecto casi a las 11 de la noche. Cuando lo llevé, solo estaba el custodio.

¿Captan tus composiciones la energía de los textos de Villena o le imprimiste otro espíritu a esos versos?

Pienso que me apoderé de Villena, como él de mí. Si lo hubiera conocido, sin duda, me hubiera enamorado perdidamente, pero tenemos un amor imposible, todavía en nuestros días y hasta mi muerte.

¿El disco supone un diálogo con el autor desde la distancia, o sea una lectura indagadora desde el presente de esos versos de ayer? Interpretando al joven Rubén, ¿pudiste reconocerte en su sentir?

Creo que ha llegado a diversas generaciones y eso me da uno de los mayores placeres de mi vida. 

¿Conocen los jóvenes el disco? ¿Lo escuchan?

En realidad se está divulgando en la radio un poco, y los Estudios Ojalá también apoyan esta labor, pero es bien difícil cuando la promoción no depende de uno. Por mi parte le doy el disco a todo el que puedo y sé que Silvio que también lo hace.

Desde la música le hiciste un homenaje artístico a Villena, ¿a tiempo?

Sí, es todo un homenaje y sobre todo necesario, debido al largo período que se quedó sin explotación este recurso de musicalizar poemas. Ya lo habían hecho Silvio y Pablo, Sara, Amaury, y otros; pero pasó un tiempo sin hacerse. Menos mal que tenemos a Silvio que se dio cuenta a tiempo y ahora hay un renacer en esto de musicalizar lo mismo poetas muertos que vivos.

Vitier ha dicho que como poeta, Rubén Martínez Villena fue sin duda uno de los temperamentos más penetrantes del período que le tocó vivir. ¿Desde la contemporaneidad, logra aún  penetrar el temperamento poético de Villena?

Por supuesto todo el que tenga un poco de sensibilidad podría percatarse de esto. Es demasiada pasión para pasar inadvertida. 

La luz en música es el título de esta entrega tuya, que resultó ganadora del certamen. El disco es en sí mismo una obra de arte, que a su vez engloba varios géneros artísticos: la poesía, la música, la plástica. Coméntame acerca de las experiencias durante del proceso de producción del fonograma.

Fue producido por  Roberto Carcassés, excelente músico y mi amigo hace muchos años, pero él tuvo que viajar en ese momento y tuve la dicha de que el propio Silvio Rodríguez me ayudara por muchos días seguidos con mi voz. Me gradué de violín, no soy cantante y estos poemas necesitaban una paz y una madurez que por supuesto yo no tenía.  Fue una experiencia increíble, además que todos los violines los fuimos poniendo uno a uno para lograr la sonoridad de una orquesta de cámara. Fue algo que me desarrolló tanto que soy una antes del disco y otra después de terminado, sobre todo, musicalmente.

“La insuficiencia de la escala y el iris” fue el último tema del disco que interpretaste junto a Silvio Rodríguez y también de dónde nació el título. ¿Qué significado encierra este tema?

Pienso que es el más profundo del disco. Cada vez que lo escucho me levanta en peso, sobre todo cuando viene la parte que cantamos a dúo se me levanta la autoestima, no sé, vuelo… ¡Qué te podría decir,  me encanta,  es la perla del disco!

La luz, ¿es música?

La luz si es música, pero es mucho más.  Es lo que necesitan todos los jóvenes como yo para no perder la fe en la creación y no quedarnos con sentimientos tan altos sin expresar. Es música y es amor, y vida. Doy gracias cada día al cielo y a Silvio Rodríguez por regalarme este universo que andaba oculto dentro de mi alma.

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