Primer intercambio cultural cubano-estadounidense entre dos museos.

Mario Sánchez expone en Bellas Artes.

Hortensia Montero • La Habana, Cuba
Jueves, 16 de Enero y 2014 (12:47 pm)

Artista autodidacta, Mario Sánchez (Cayo Hueso, 7 octubre 1908–28 abril 2005) fue un individuo comprometido con sus raíces identitarias. Nieto de emigrantes cubanos, su padre y abuelo, lectores de tabaquería financiados por los propios tabaqueros, inspirados en el ideario de independencia y el sentir patriótico de José Martí, quien frecuentaba ese territorio enarbolando sus ideas libertarias para Cuba secundadas por los emigrantes cubanos residentes en Cayo Hueso y Tampa.

Imagen: La Jiribilla

Estadounidense de segunda generación, cuyos abuelos huyeron de Cuba durante la Guerra de los Diez Años, Mario nació tan sólo seis años después de que Cuba obtuvo su independencia de España. Cayo Hueso era entonces la ciudad más rica per cápita en los Estados Unidos y la mayoría de la población era cubana desde 1860. Sus temas aluden a la igualdad, el gran sueño americano, que incluye a todas las Américas, y la política signó su vida y su trayectoria de vocación social. Intérprete espontáneo, despliega su carácter de espectador ávido, que explora al individuo y sus costumbres en una pintura de compromiso social y testimonial. Su prolongada existencia (96 años) discurre paralela a un prolífero quehacer de proyección humanística cuyo legado trasciende como memoria de Cayo Hueso. En su tumba reza: “Que mi trabajo hable por mí.”

Después de graduarse en el Instituto de Negocios en 1925, Mario realizó varios trabajos, hasta que emprendió u un proceso de experimentación en las artes visuales y en 1930 eAfter graduating from business school he held many jobs.As a self-taught artist he began carving and painting in 1930.ncauzó su obsesión creativa en un camino estético innovador. Comenzó dibujando sobre papel kraft; más tarde, trasladó el dibujo, con papel carbón, al soporte de madera y desarrolló el intaglio: técnica de tallado a bajorrelieve y pintura sobre madera. La obra dibujística y pictórica de su carrera evidencia su arraigo a la tradición cultural al asumir las representaciones de la historia de Cayo Hueso con los individuos utópicos que la poblaban.

Esta exhibición antológica revela las claves de su proceder en una amplia colección, monumental e histórica, cuyo Telephone (305) 296-3913 for information of the museum at 3501 South Roosevelt Blvd., Key West, FLtema principal es la relación de Martí y Cuba en Cayo Hueso y la influencia de la Guerra de los Diez Años. En 1860, antes de la Guerra Civil en Estados Unidos, en esa isla se igualó a hombres y mujeres, blancos y negros, católicos y judíos. Esta intención inclusiva se manifiesta en el refrán popular: “8, 80, ciego, cojo o loco, rico o pobre, negro o blanco, no importa, que sea interesante”. Ahí radica la voluntad integradora y altruista de una comunidad enfrascada en lograr una sociedad con una raza: la raza humana.

Anclado en esa corriente de pensamiento y fiel espectador de Barrio Gato, donde no existen diferencias de clase social, raza, religión o sexo, Mario narró con pasión y memoria fotográfica, numerosas estampas cotidianas, en las cuales representa escenas de fábricas, escuelas, actividades sociales, el acontecer diario, la conexión con Ernest Hemingway, los bailes tradicionales cubanos y el vínculo con Tampa; así como las labores de los emigrantes y escenas populares. Cronista por excelencia, realiza un retrato histórico de ese ambiente entre 1920 y 1950, concentrado en arquetipos y tradiciones de emigrantes multinacionales de esa colectividad poliétnica: cubanos, afrocubanos, bahameses, afrobahameses, judíos, europeos y asiáticos, componentes de la pluralidad social en la nacionalidad norteamericana.

Creador incansable,After graduating from business school he held many jobs.As a self-taught artist he began carving and painting in 1930. su enunciado artístico rebasa lo puramente anecdótico para formular su tesis creativa desde un ejercicio de agudeza estética y de experiencia vital. Su obra autónoma propone, desde la primacía de lo contingente, una primera exploración de su ciudad natal y su mayor encanto reside en su disfrute estético desde la dimensión legítima de aprehender en escenas panorámicas el espíritu y la participación colectiva de ese contexto sociocultural.

Esta exposición antológica está compuesta por treinta intaglios pertenecientes a colecciones privadas y al Old Island Restoration Foundation. La exposición incluye piezas rotundas, algunas de las cuales fueron presentadas en su exposición personal en enero de 2013. Muchas de las piezas en calidad de préstamo pertenecen a las familias originales, adquiridas durante las siete décadas de la carrera del artista.

El artista explora asuntos relacionados con el género, la libertad racial y religiosa, basado en la filosofía de los utópicos criollos cubanos desplegada durante su lucha por la independencia de España, y trasladada a Cayo Hueso. En cada una de sus obras, detalladas finamente, incluye un poco de humor. Hacedor de un arte social, con estilo descriptivo y figuración realista, capta los rasgos físicos y la expresión psicológica de los personajes, aferrado a su fascinación por revelar la naturaleza humana. Sus imágenes de vital arraigo -escenas costumbristas, cuyo tema protagónico es el hombre y su contexto, descrito con minuciosa descripción y admirable factura-, constituyen una de las contribuciones de mayor entidad al estudio de los acontecimientos cotidianos, costumbres y fisonomía arquitectónica de esa zona en el siglo XX. En noviembre de 1996, la revista Folk Art valora su contribución al patrimonio histórico-cultural y reconoce la trascendencia de su lenguaje visual al nombrarlo el más importante artista folclórico del siglo XX en América.

Su exposición en el South Street Seaport Museum en 2013, -auspiciada por American Folk Art Museum, Museum of the City of New York y Key West Art & Historical Society- sitúa a Mario como el primer artista de La Florida con una exposición personal realizada en un museo en Nueva York, emblemático eje cultural de la otra América, que junto a esta exhibición en el Museo Nacional de Bellas Artes en La Habana, símbolo de sede cultural de América Latina y patria de sus predecesores, conforman un binomio importante y revelador de su proyección artística. Ambas, casualmente, inauguradas en enero, aniversario del natalicio del Apóstol, ratifican el orgullo de un cayohuesiano deudor de la filosofía martiana, que vivió con la ilusión de que sus ideas pervivan para cambiar la mentalidad de la humanidad. Su imaginario tributa a la memoria y al legado de la filosofía del Maestro y revela, desde sus presupuestos conceptuales, que Mario Sánchez y las nobles ideas de Cuba finalmente tienen su hora. Observador agudísimo, se esforzó por dar imagen a conceptos fundamentales del pensamiento, las esperanzas y las utopías de su tiempo histórico y cultural, que emprenden una dimensión de alcance universal.

El proyecto Una raza, la raza humana abarcará, además, residencias y exposiciones de un nutrido grupo de artistas cubanos en Cayo Hueso durante el mes de febrero de 2014, refrendado por el legendario talento artístico de Cuba. Participan Manuel Mendive (La Habana, 1944), Roberto Fabelo (Guáimaro, Camagüey, 1950), Rocío García (Santa Clara, Las Villas, 1955), Sandra Ramos (La Habana, 1969), The-Merger (Mario Miguel González (Mayito) (Holguín, 1969); Niels Moleiro Luis (La Habana, 1970) y Alain Pino, (Camagüey, 1974); Reynerio Tamayo (Niquero, 1968), Rubén Alpízar (Santiago de Cuba, 1965) y Stainless (Alejandro Piñeiro Bello (La Habana, 1990), José Gabriel Capaz (La Habana, 1988) y Roberto Fabelo Hung (La Habana, 1991).

Los Estudios de Cayo Hueso, el Museo Mel Fischer, la Casa Museo Hemingway, La Casa Antigua y el Edificio Histórico Gato acogerán sus exposiciones en Key West. En esta isla se esgrime la igualdad y la libertad como en ningún otro lugar del mundo y el lema de la ciudad es: Una sola familia humana, que representa una historia de 150 años para lograr la aceptación de la diversidad gustosamente, lo que caracteriza su espíritu incluyente, donde todas las personas son bienvenidas y consideradas importantes. Este intercambio cultural entre La Habana y Cayo Hueso está inspirado en ese concepto.

 

Exposición Una raza. Mario Sánchez

Curadoras Nance Frank/Hortensia Montero

Segundo nivel, Colección Arte Cubano

17 de enero – 23 de marzo 2014

 

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