Primer y último poema

Epitafio

Un pájaro vivía en mí
Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín.

Quise o no quise. Pero a veces
me quisieron. También a mí
me alegraban: la primavera,
las manos juntas, lo feliz.

¡Digo el hombre debe serlo!

(Aquí yace un pájaro.
Una flor.
Un violín.)


Primer poema de su primer libro Violín y otras cuestiones, 1956

 

Verdad es

Cada día
me acerco más a mi esqueleto.
Se está asomando con razón.
Lo metí en buenas y en feas sin preguntarle nada,
él siempre preguntándome, sin ver
cómo era la dicha o la desdicha,
sin quejarse, sin
distancias efímeras de mí.
 

El cantautor Joaquín Sabina recibió este poema, el último, del puño y letra del poeta Juan Gelman, quien lo escribiera el 28 de octubre del año 2013 en México.