Artes Plásticas

Botticelli reinterpretado en La Habana

Estrella Díaz • La Habana, Cuba

(Fotos cortesía del artista)

El próximo jueves 6 de febrero, a las cinco de la tarde, en el restaurant El Templete —que en los últimos años acoge con sistematicidad la obra de destacados creadores de las artes visuales— quedará inaugurada una exposición del pintor, escultor, ceramista y promotor italiano Giulio Gioia (Piacenza, 1945).

Gioia, quien desde hace más de veinte años comparte su vida entre Italia y Cuba y fuera profesor de la prestigiosa Academia cubana de Artes de San Alejandro, mostrará 25 lienzografías que han sido inspiradas en el legado de Sandro Botticelli, uno de los pintores más destacados del renacimiento florentino, dueño de un estilo personalísimo, caracterizado por la elegancia de su trazo, su carácter melancólico y la fuerza expresiva de sus líneas.

Imagen: La Jiribilla

En esta oportunidad Gioia reinterpretará la obra de ese maestro del arte universal y realizará una personal versión de El nacimiento de Venus y La primavera, dos de las piezas más conocidas de Botticelli e, igualmente, incluirá lienzografías que tienen que ver con el arte religioso —no olvidar Boticelli vivió entre 1445 y 1510— por lo que aparecerán mayormente mujeres místicas rodeadas de ángeles.

En entrevista concedida a La Jiribilla aseguró que ésta es la primera vez que a lo largo de su extensa obra se enfrenta al tema religioso, iniciación que lo tiene “muy emocionado”.

Italia ha aportado al arte universal grandes artistas, entonces ¿por qué Botticelli y no otro?

Es cierto que Botticelli es contemporáneo de, por ejemplo, Leonardo da Vinci y Miguel Ángel —hay, incluso, rumores que Botticelli junto con Leonardo inventaron la llamada “nueva cocina de Florencia”, que por cierto no tuvo éxito. Escogí a Botticelli porque en su obra aporta una visión muy moderna y actual de la mujer. La mujer es representada con un cuello muy largo que le da una sensación de nobleza y también el tratamiento del cuerpo está fuera de su tiempo. En aquellos años el gusto que primaba era el de la mujer obesa, porque la abundancia era significado de maternidad, sin embargo Botticelli personifica a la mujer con rasgos actuales y con formas bien definidas.

Imagen: La Jiribilla

Entonces usted opina que Botticelli se adelantó a los cánones estéticos de su tiempo.

Como Leonardo se adelantó en el terreno de las ciencias, Botticelli se adelantó en la visión de la mujer.

¿Es la mujer un tema recurrente en su obra? 

Amo el ballet y eso me ha llevado a desarrollar una extensa obra con ese tema; por supuesto que en el arte de la danza hay una participación masculina, pero las bailarinas son como las primeras figuras del espectáculo.

El Renacimiento italiano marcó un hito en la historia del arte, ¿de que recursos expresivos de esta época se apropió?

Lo que tomé del Renacimiento —además de esa interpretación personal de la obra de Botticelli— es la capacidad de poder hacer algo de nuevo; de tener una visión del arte completamente diferente y de poseer el coraje de cambiar. Veo en el Renacimiento una gran revolución enfrentada a la tradición que era, por supuesto, muy consolidada y que aun así  logra romperla. Muchos años después, algo parecido hizo el cubismo.

Imagen: La Jiribilla

A finales del pasado año usted desarrolló un proyecto para promover el arte cubano en Italia.

A la primera persona que tengo que agradecer la materialización de Arte cubano hoy, es a mi esposa Tania Noa, quien curó, coordinó y organizó la muestra. En los últimos tiempos se ha impuesto en Italia una palabra que siempre nos asusta y que traducida tiene que ver con la locación. Es decir, que hay que tener en cuenta el sitio, el lugar, donde se expone. Esta muestra se exhibió en el Museo Rocca San Vitale Fontanellato Parma y realmente el entorno no pudo ser mejor. Estamos muy felices con los resultados.

En esta exposición se mostraron, además de lienzos suyos, obras de los artistas cubanos  Mario García Portela, Ángel Ramírez, Ernesto García Peña, Ileana Mulet, Marila Sarduy y Alex Castro, ¿cuál fue el concepto para elegir esos artistas y no otros?

Seleccionar, decantar, es siempre difícil; en este caso fueron seleccionados los que mencionas porque —además de excelentes artistas— son grandes amigos y existe una relación muy estrecha de años entre ellos y nosotros. Por cuestiones logísticas no se podía hacer una selección mayor y tuvimos que limitar el número de artistas y de obras. Hace dos años atrás hicimos en Italia una exposición personal del fotógrafo Alex Castro y nos gustó la idea de mezclar el arte fotográfico con el pictórico; queríamos dejar atrás la discusión o competencia inútil que ha existido entre las dos manifestaciones. Cada una por su lado constituye formas de expresión y tienen grandes méritos artísticos y valores intrínsecos.

Imagen: La Jiribilla

¿Apuesta, entonces, por la mezcla?

Veo en la fotografía una gran expresión artística y desde que entró en el campo del arte, todo se mezcla y conviven los fotógrafos con los pintores. Siento que estamos en el mismo campo, en el mismo mundo y no veo razón para la división; es por eso que me encanta unir  la fotografía con la pintura. Todo el mundo lucha por demostrar su forma artística y eso es muy válido en términos de arte.

Como promotor de arte cubano ¿considera que los artistas cubanos tienen suficiente competitividad en el exigente mercado italiano?

En Cuba hay artistas de gran relevancia, no obstante entrar en el mercado italiano no es fácil porque es antiguo y sólido y tiene reglas que son rígidas. A pesar de ello —que es una realidad—, Cuba es muy querida en Italia y siempre hay una atención  particular por las artes que vienen de esta Isla.

Por otro lado, el arte que se consume en estos momentos en Italia no es figurativo sino más conceptual y tiene mucho que ver la aplicación de la tecnología y el performance, que ocupan hoy un lugar singular. No obstante, el coleccionismo italiano está mirando hacia lo figurativo y al arte que exprese un sentimiento, una emoción. Siento que hay como un regreso, un mirar más allá. Esa es una de las razones por las que organizamos la muestra Arte cubano hoy.

Imagen: La Jiribilla

¿Sueños?

Este 2014 cumplo veinte años de estar en Cuba y para noviembre sueño con exponer en alguna de las instituciones que pertenecen a la Oficina del Historiador. Es una quimera que, creo, puede hacerse realidad.

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