El principito de Saint-Exupery

Un soñador que nació en Nueva York

Cubasí • La Habana, Cuba
Viernes, 31 de Enero y 2014 (11:03 pm)

Su pequeño planeta ha fascinado a generaciones de lectores y todos conocen su insistencia para que le dibujen una oveja, pero pocos saben que El principito de Antoine de Saint-Exupery nació en Nueva York, un pasado que explora una emotiva muestra abierta en Manhattan.

El principito: una historia neoyorquina se presenta hasta el 27 de abril en la Biblioteca y Museo Morgan, que adquirió el manuscrito del libro en 1968. Con sus delicadas acuarelas, sus tachones y manchas de café, esas páginas son el corazón de la exposición que cuenta la concepción de la obra, incorporando además fotos del autor, cartas y objetos personales.

"Saint-Exupery vivió aquí y escribió este libro durante la Segunda Guerra Mundial", explicó a AFP Christine Nelson, comisaria de la muestra.

Escritor, piloto y aventurero, el francés Saint-Exupery desapareció, a los 44 años, a bordo de su bimotor el 31 de julio de 1944 durante una misión de reconocimiento aéreo cerca de Córcega (sur de Francia) poco antes de la liberación de su país. Antes de eso, el escritor pasó varios años en Nueva York, desde 1940. El principito fue escrito en cinco meses, entre junio y noviembre de 1942.

Antes de volver a Europa en julio de 1943 para convertirse en piloto de reconocimiento, Saint-Exupery entregó el manuscrito a su amiga Silvia Hamilton en una bolsa. "Me gustaría darte algo espléndido, pero es todo lo que tengo", le confesó. En 1943 se publicaron las primeras ediciones en inglés y en francés en la Gran Manzana. "Incluso la primera edición en francés fue publicada aquí", dijo Nelson. En Francia, no se editó el libro hasta 1946.

Traducido a más de 250 lenguas

El principito, que ha vendido más de 145 millones de ejemplares en el mundo, ha sido traducido a más de 250 idiomas.

En las páginas expuestas destaca una pequeña caligrafía casi ilegible, dibujos integrados al texto del propio Saint-Exupery y acuarelas preliminares que no figuran en la versión final.

"Era implacable con sí mismo. Escribía y corregía, y volvía a corregir. Dejó de lado muchísimas cosas", indicó Nelson, precisando que algunos pasajes del texto que no consideró esenciales desaparecieron. El manuscrito de la Morgan tiene más de 30.000 palabras, aunque el texto final apenas conservó la mitad.

Antes de llegar a la célebre frase "Lo esencial es invisible a los ojos", Saint-Exupery probó 15 fórmulas diferentes, todas mencionadas en la muestra. El texto final, simple y depurado, es lo contrario de sus métodos de trabajo. "Fue conocido por trabajar en el caos, con pilas de manuscritos alrededor suyo, café y siempre un cigarrillo en la boca", lo retrató Nelson. "Trabajaba en todas partes: en el estudio de su amigo Bernard Lamotte, en su apartamento de Central Park South, en la casa que alquilaba en Long Island, o en lo de Silvia Hamilton", agregó la comisaria.

Entre los objetos expuestos en la muestra está su pulsera hallada de manera sorprendente por un pescador frente a las costas de Marsella en 1998.

Pionero de la aviación civil, Saint-Expuery vivió en América Latina entre finales de los años 1920 y principios de la década de 1930. Su novela Vuelo nocturno (1931) cuenta su paso por Argentina y el desarrollo de la aviación en la Patagonia.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato