En el camino hacia el VIII Congreso de la UNEAC

La ética de un compromiso

Durante la etapa actual del proceso hacia el VIII Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, que incluye en la capital las asambleas de las Asociaciones y la elección de delegados al foro y candidatos a los cargos directivos, muchos y variados han sido los cuestionamientos, las preocupaciones y las propuestas de los creadores, la inmensa mayoría de ellos empeñados en hallar vías para lograr que la producción artística y literaria incida cada vez más en los valores de nuestra sociedad.

No es nueva esa aspiración, presente desde el mismo acto fundacional de la organización encabezada entonces por Nicolás Guillén, y renovada en el tiempo. En los momentos más difíciles de los pasados años 90, cuando en el mundo pocos apostaban por las ideas socialistas y la crisis material en el país tocó fondo, fue mucho más que un gesto la manera consciente y creativa con que los escritores y artistas cubanos hicieron suyo el argumento expuesto por el líder de la Revolución, Fidel Castro en el V Congreso acerca de que la cultura era lo primero que había