Notas al fascismo

Lavarse las manos

La Jiribilla • La Habana, Cuba

Un alto funcionario norteamericano ha declarado por estos días: “nos gustaría ver a Alan Gross también en libertad”. En su opinión, el subcontratista juzgado y condenado en Cuba, ha sido retenido “injustamente”.

Quien así habla es ni más ni menos que Ben Rhodes, consejero adjunto de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, así que debería medir sus palabras, pues fue el gobierno que él representa quien envió a Gross en misión encubierta con el testarudo empeño de subvertir el orden en la Isla.

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