Publicar, ¿para quién?

Marilyn Bobes • La Habana, Cuba

Todavía me asombra la paradoja de ese escritor que afirma ejercer su labor para sí mismo y que, sin embargo, espera con ansiedad la respuesta de una editorial para ver su obra publicada.

Y es que, por más que algunos insistan en negarlo, la literatura no es –no puede serlo- un simple ejercicio de onanismo espiritual sino un acto de comunicación con ese receptor que espera de un libro satisfacer una íntima necesidad de conocimiento, reflexión y disfrute aun cuando se trate de una obra  de aquellas que se han dado en llamar experimentales.