Ese corazón

Gerardo Alfonso • La Habana, Cuba

Hoy es un día extraño, extraño y triste a cuba le falta algo, a la canción le falta algo a los hijos y a la esposa, a los amigos, a todos nosotros nos falta un pedazo. Santiago se fue. Ese corazón que le falló a Santiago es el mismo del cual le brotaron esas canciones únicas con las que le cantó a la vida es el mismo corazón intuitivo e inteligente con que adivinó el camino que tenía que seguir, amén de las modas y los modos es ese  mismo corazón  libre, desafiante, gracioso muy tierno, donde guardaba la esperanza para todos.

Es el mismo corazón inagotable de sentimientos buenos sentimientos que nos regaló, en forma de amistad, de melodías, de inclaudicables ideales y exóticas metáforas, de visitas inesperadas y de un guitarrear “azul e infinito”.

Dentro de ese corazón cambiamos todos: sus amores, sus familiares, sus amigos, sus conocidos; sus enemigos no, porque en su original manera de existir cabían los adversarios, pero no los enemigos, porque no tenía enemigos.

Santiago se nos fue de u