Evocaciones a Samuel Feijóo, el sensible Zarapico

Roberto Miguel Torres Barbán • La Habana, Cuba

A 100 años del natalicio del versátil Samuel Feijóo, la 23 Feria Internacional de La Habana recordó al investigador, profesor, editor, literato y artista de la plástica en su primera jornada de actividades, con la celebración del panel celebrado este viernes en la sala Nicolás Guillén de la Fortaleza San Carlos de La Cabaña.

El espacio no solo sirvió de marco propicio para al evocación a uno de los intelectuales cubanos más polifacéticos del siglo XX, desde el diálogo entre familiares, amigos y estudiosos de su obra, sino también para la presentación de textos de su firma como Beth-el y Tumbaga, así como la multimedia Mitología cubana y títulos que le valoran como Feijóo o la colmena, de Virgilio López Lemus y El sensible Zarapico, la tercera parte de su autobiografía, con notas de su hija Adamelia Feijóo, quien agradeció el reconocimiento a la obra de su padre, y adelantó una parte del el programa que esperan realizar para celebrar el centenario de este escritor, pintor, dibujante, revistero, editor y folclorista.

“Creo, dijo, que mi padre estaría muy feliz por el homenaje, aunque francamente no le gustaban esas cosas y con toda seguridad no creo que estuviera en esta sala, sino recorriendo la Cabaña y diciéndoles a los jóvenes de hoy ‘Bienvenidos, mis siete lectores de poesía’”.

Uno de los panelistas, Virgilio López Lemus, reconocido entre sus más apasionados estudiosos destacó que la huella de Feijóo en la Cultura cubana es profunda, repetida en grandes nombres como Cintio Vitier y José Lezama Lima, a quienes publicó. Muchos lo consideraban loco, pero en realidad poseía un genio y un espíritu creativo particular, que bien podía no ser totalmente comprendido, pero que lo sitúan en la cima del arte cubano durante el pasado siglo, recalcó.

Por su parte el poeta Alpidio Alonso reconoció la necesidad de recolocar la obra y la figura de Samuel Feijóo, por un elemental sentido de justicia y de responsabilidad, debido a que se trata del creador de una de las mayores y más originales realizaciones espirituales en el ámbito literario que conoció el siglo XX cubano.

En tal sentido, destacó que la Feria puede contribuir considerablemente a ello, no solo ayudando a posicionarle entre nuestros lectores, sino haciendo todo lo posible para darle una proyección continental, como lo amerita su obra, “aún —dijo— estamos muy lejos de haberle hecho justicia no solo al poeta, sino al lírico por excelencia —como lo llamó Cintio Vitier— dueño de una obra poética monumental, de hondísimas resonancias humanas”.

Al panel, también se sumaron las editoras Anette Rodríguez a cargo del libro El sensible Zarapico, parte final, inédita y Eliset Godínez, de la  multimedia Mitología cubana, quienes reseñaron los singulares méritos de uno de los más versátiles escritores nuestros.

 

 

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