Confesiones de Hans Modrow en torno al socialismo

Maylin Guerrero Ocaña • La Habana, Cuba

No es la primera vez que Hans Modrow visita la Isla. Interesado en conocer un sistema socio-político que tenía mucho que ver con el de su país, el hombre que llegó a ser el último ex primer ministro de la desaparecida República Democrática Alemana (RDA) en 1989, inició su estrecha relación con los cubanos en 1970. Una relación que contabiliza ya más de ocho visitas, encuentros con Fidel, y el hecho que viene a sumarse hoy: la presentación de su libro La perestroika: impresiones y confesiones, en esta 23 Feria Internacional del Libro de La Habana.

En el habitual espacio Encuentro con…, realizado en la sala Nicolás Guillén, Hans Modrow dialogó con los presentes sobre por qué de su interés por Cuba y la importancia de este retorno que viene a enseñarle sobre las nuevas experiencias que está viviendo el proceso revolucionario cubano, en busca de un mejor socialismo.

“No había gran referencia a Cuba antes de 1959. Es cuando triunfa la Revolución en ese año, que el país fue tema recurrente para la juventud de Europa y, sobre todo, de la RDA. Como jóvenes no habíamos tenido la vivencia de una revolución, pues fue el ejército soviético el que nos liberó del yugo fascista, y Fidel, Raúl y sus compañeros revolucionarios fueron jóvenes que nos entusiasmaron e impresionaron. Por tanto, Cuba ha determinado mis pensamientos de manera personal desde que la conocí”.

Del panel —conducido por la periodista Magda Resik, y que contó con la participación del periodista Harald Neuber y del traductor Torge Loeding— surgieron otras preguntas que hicieron reflexionar al destacado político alemán sobre la vigencia del socialismo en Cuba y su supervivencia ante el desplome del socialismo europeo;  el negativo rol que jugó Mijaíl Gorbachov en todo este proceso, los nuevos procesos de izquierda que han surgido en Latinoamérica en los últimos años; y otros temas afines.

Modrow se refirió a que el socialismo aún perdura en los países donde se dieron procesos revolucionarios verdaderos como el de Cuba, Vietn Nam y China. A su juicio, el fracaso del socialismo en Europa del Este además de ser un fracaso político, es también uno de corte ideológico, por la inexistencia de una base social de profunda tradición socialista.

Amén de haber enfrentado, como protagonista, desafíos tan trascendentales en la historia como el derrumbe del socialismo europeo, la inevitable reunificación alemana tras la caída del muro de Berlín, la existencia de una izquierda política sin rumbo preciso, desunida y sin esperanzas; Modrow aun defiende su tesis referida a la viabilidad del socialismo en un escenario contemporáneo mundial complejo.

La potencia económica que es hoy Alemania, que busca también aliarse como fuerza militar a las incursiones bélicas de EE.UU., hacen mirar a Modrow, como representante de la izquierda europea, a la experiencia cubana, y también las latinoamericanas que han surgido en los últimos años, como alternativas que sustentan su teoría de cuán viable puede ser el socialismo.

“Mis contactos políticos con Latinoamérica y Cuba me han hecho ver la necesidad de dejar de trabajar en las heridas y de pensar en por qué se derrumbó el socialismo. La mirada debe dirigirse hacia adelante. Para la izquierda europea, América Latina representa un tema presente en nuestro quehacer revolucionario. Gobiernos de izquierda, comenzando por el de Venezuela con Hugo Chávez, quien nos dejó un gran legado, Bolivia, Ecuador, Uruguay… surgidos producto de elecciones, desechan aquella idea marxista de que el socialismo debía imponerse con el uso de la fuerza”.

Empapado hasta la médula de todos los acontecimientos que marcaron la desaparición del mundo socialista de la Europa del Este, al ser testigo de ellos gracias a su posición política, Modrow nos da la posibilidad ahora de ser testigos indirectos de la historia, gracias a su libro La perestroika: impresiones y confesiones, que permite echar una ojeada a esa gama de situaciones de finales de los 80 y principios de los 90.

A juicio de los panelistas, demoró bastante la versión en español de este libro cuya primera edición en alemán data de 1998. También se ha sido traducido al ruso, chino, vietnamita e inglés y, por primera vez, ha sido editado en castellano. Además de que posee un nuevo capítulo la edición presentada. Sin embargo, para alegría del público cubano, llega por fin este texto gracias a una iniciativa de la organización de solidaridad con Cuba en Alemania, Cuba Sí.

“Ellos me dijeron: ‘Hans, esta obra la presentamos en la próxima feria y vamos a ver si se produce una reflexión en Cuba y Latinoamérica a partir del libro’. Y es la esperanza que tenemos”, confiesa sonriendo el autor, uno de los políticos más respetados del mundo, y un hombre que guarda claves para seguir desentrañando aquellas realidades que al mundo de hoy no le pueden resultar desconocidas.

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