Ocultan quién prohibió a Sharon Stone viajar a Cuba

José Manzaneda • La Habana, Cuba
Lunes, 3 de Marzo y 2014 (2:34 am)

Es noticia en decenas de medios internacionales —especialmente de la “prensa rosa”— el litigio legal entre la conocida actriz norteamericana Sharon Stone y su productor Bob Yari. La raíz del conflicto es el rodaje de la película “Papá”, sobre el escritor Ernest Hemingway, en la que la actriz fue elegida para interpretar el papel de Mary Welsh, la esposa del escritor.

El problema surgió en los preparativos del rodaje de varias escenas en Cuba, país en el que residió Hemingway parte de su vida. La actriz acusa al productor de obligarla a falsificar documentos para conseguir que el Gobierno de EE.UU. autorizara su viaje a la Isla.

Recordemos que EE.UU. prohíbe a su ciudadanía viajar a Cuba, más aún para rodar una película, que sin duda dejaría ingresos en el país. Pero, en los últimos años, el actual Gobierno de Barack Obama sí está autorizando algunos viajes de carácter cultural y académico. Al parecer, el productor Bob Yari quiso camuflar el viaje de Sharon Stone bajo una de estas figuras legales. La actriz se negó a correr el riesgo y perdió el papel en la película, pero ahora reclama en tribunales el medio millón de dólares de su contrato.

Los medios se centran en las acusaciones mutuas entre actriz y productor, y en otros detalles del caso. Pero, curiosamente, pasan por encima de un asunto esencial: ¿por qué una ciudadana de EE.UU., el “país de la libertad”, tiene prohibido viajar a otro que se encuentra a menos de 90 millas?

Las diferentes versiones de las notas de agencia, publicadas en decenas de medios, mencionan, efectivamente, “prohibiciones (de viaje) existentes” o la “prohibición que existe sobre ciudadanos estadounidenses de trasladarse a la isla”. Pero en muy pocas se puntualiza qué gobierno es el que ejerce dicha prohibición. No sería de extrañar que, producto de los prejuicios creados durante años, como lluvia fina, por esos medios, muchas personas llegaran a creer que es el Gobierno cubano —y no el de EE.UU.— el que impide entrar a su territorio a la actriz.

Una manera habitual de camuflar la responsabilidad del Gobierno de EE.UU. en la violación del derecho a viajar es apelar al conflicto histórico entre ambos gobiernos. “Cuba y los viajes desde EE.UU. siguen siendo un asunto espinoso”, leíamos en el diario español El Mundo. “Los problemas entre Cuba y EE.UU. siguen siendo un asunto complicado”, leíamos en otro medio dedicado a las celebrities televisivas. Todo para explicar que es EE.UU. quien prohíbe a su población viajar a Cuba mientras, desde la Isla, se promueve por todas las vías el acercamiento cultural y el turismo norteamericano, generador de divisas.

La revista del corazón “Quien” aseguraba que “no es la primera vez que famosos se ven envueltos en polémica por viajes realizados a la isla caribeña”. Su explicación no podía ser más kafkiana: debido a “un bloqueo diplomático sostenido por más de 50 años entre EE.UU. y Cuba, cualquier estadounidense puede buscarse problemas legales por ingresar a la isla, y viceversa”. Es decir: que el bloqueo económico de 60 años que sufre el pueblo cubano no está impuesto por el Gobierno de EE.UU., sino que es un “bloqueo” mutuo entre los dos países. Increíble.

Curiosamente, el único medio que ha llamado a las cosas por su nombre ha sido Martí Noticias, medio creado por la Casa Blanca para su guerra informativa contra Cuba. Ahí leíamos, con total claridad, que la supuesta falsificación de documentación de Sharon Stone tenía por objetivo mentir “sobre las razones del viaje para recibir el permiso por parte del gobierno de EE.UU.”.

Y es que no hay como acudir a las fuentes primarias, en este caso el órgano de propaganda de quienes ejercen la represión, la prohibición y el bloqueo contra el pueblo cubano para conocer las cosas tal como son.

Fuente: Cubadebate

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