Manteca resuena en Matanzas

Jorge Rivas • La Habana, Cuba
Martes, 4 de Marzo y 2014 (9:35 am)

Se ha dicho que una representación escénica consta de dos elementos esenciales: actores y público. Esa premisa se dimensiona en el quehacer de Teatro Icarón, de Matanzas —dirigido por la experimentada Miriam Muñoz—, el cual últimamente ha alcanzado sonadas palmas con la puesta en escena de la célebre pieza de Alberto Pedro Torriente (La Habana, 1954–2005), Manteca, llevada a ¿las tablas? del desmantelado cine Moderno de aquella ciudad, cuya reparación capital, y adecuación como sala de teatro —al 90 % de ejecución—, sede de este grupo, se encuentra detenida desde hace casi un año.

Lucre Estévez Muñoz asumió el reto de llevar a ese espacio tan controvertida obra. Su argumento, tomado de la realidad, aún vibra en la memoria de muchos cubanos. Comedia dramática, emblema del teatro costumbrista insular de finales del pasado siglo, escrita en los momentos agudos del período especial (1993), está considerada uno de los más contundentes textos de Alberto Pedro (Weekend en Bahía, Pasión Malinche, Desamparado, Delirio Habanero, y otros con similares éxitos).