XI Festival de Música de Cámara

Una manera de romper con el olvido

Thais Gárciga • La Habana, Cuba
Miércoles, 12 de Marzo y 2014 (1:24 pm)

Con presentaciones de primer nivel en momentos de gran embrutecimiento musical, tanto en Cuba como en el mundo, llegará el XI Festival de Música de Cámara entre los días 25 y 29 de marzo. Así lo adelantaron miembros de su comité organizador liderado por el pianista Frank Fernández, Presidente de Honor del evento.

Imagen: La JiribillaXI Festival de Cámara de La Habana

Al Festival, que tendrá como única sede la capital cubana, llegarán pequeños conjuntos de primer nivel de todo el país, como la Orquesta de Cámara de Las Tunas, bajo la dirección de Giudel Gómez; el trío Cañas Bonanza, de Matanzas; el quinteto Flautas Nuevos Aires, de Santiago de Cuba y el dúo villaclareño Expresión, entre otros.

Las agrupaciones corales igualmente tendrán su espacio con las propuestas de los coros de cámara Exaudi, dirigido por la maestra María Felicia Pérez, y Entrevoces bajo la batuta de la maestra Digna Guerra.

Las novedades de esta edición radican en las uniones inusuales entre los instrumentos: guitarra con viola, trompeta con piano —donde el piano no va ser acompañante—, y piano con guitarra, conjuntos de viento y madera, y se incorpora un organista, prácticamente desaparecido en el panorama musical cubano. Se suman además cultores de otros géneros como el jazz, con las ejecuciones del violinista William Roblejo y el concertista Aldo López-Gavilán.

El maestro Fernández elogió la calidad de las piezas que se interpretarán, entre ellas clásicos de Schubert y Stravinsky, al tiempo que reconoció con pesar que “en estos momentos la música de concierto, ya de por sí bastante preterida, está en la cola”, y como parte de ella “la música de cámara es a la que menos atención le presta la gente”.

Para los menos avezados en materia de pentagramas quizá les resulte un tanto difícil entender este enunciado, pues habría que remitirse primero a la naturaleza de las agrupaciones de cámara.

Esta modalidad se desgaja de la música académica o culta y habitualmente es tocada por instrumentos de cuerdas, aunque, pueden incluirse otros como los de viento y los metales. En sus orígenes, este género estuvo destinado a las recepciones privadas en habitaciones, salones o cámaras, de ahí su nombre. Dos rasgos que la tipifican son la ausencia de un director, cada músico actúa como solista; y no se compone para un solo instrumento, como en el caso de la música de concierto. Según el maestro Fernández, en ello reside lo encantador, pero al unísono lo complejo de estas ejecuciones.

Otra de las sorpresas que preparan sus anfitriones son las rítmicas de percusión compuestas por Amadeo Roldán, que casi nunca se incluyen en los repertorios musicales de este género.

Madelaine Masses, directora del Centro Nacional de Música de Concierto, apuntó que no obstante las dificultades financieras han recibido el apoyo de varias instituciones. Esta será una cita “austera y modesta, pero con alta calidad artística”, expresó.

La primera vez que se realizó esta festividad fue en 1983 en la provincia de Camagüey, y actualmente se efectúa cada dos años. Las sedes en este 2014 serán el Hemiciclo del Museo Nacional de Bellas Artes, la sala Ignacio Cervantes del Palacio de los Matrimonios de Prado, la Basílica de San Francisco de Asís, el Oratorio San Felipe Neri y la Iglesia de Paula. Además, tendrán lugar actividades colaterales en centros de enseñanza artística con los artistas que no podrán participar en dichas salas de concierto.

En esta edición se honra a varias personalidades del panorama sonoro cubano, vivas y fallecidas. Entre estos últimos se conmemoran el 80 y el 95 aniversario del natalicio de Carlos Fariñas y Juan Blanco, respectivamente, el 75 del fallecimiento de Amadeo Roldán y el quinto de Harold Gramatges, quien feneció en 2009.

Asimismo está dedicado a los 75 años de vida del maestro Leo Brouwer, los 70 de Frank Fernández y Guido López-Gavilán, así como los 45 años de carrera artística de este último; también a los cumpleaños número 65 de los maestros Juan Piñera, Jorge Gómez Marín y Alfredo Muñoz. El Centro Nacional de Escuelas de Artes (CENEAR), única institución homenajeada en la presente cita, festejará dos décadas y media de creada.

Igualmente se rinde tributo al compositor checo Anton Dvořák a 110 años de su pérdida física, el quinteto cubano que lleva su nombre protagonizará la clausura de esta cita.

Se espera que la televisión nacional transmita de manera diferida, durante cinco jornadas los conciertos que serán grabados y emitidos el propio día de su ejecución. El grupo de video de la Oficina del Historiador colaborará también en la transmisión para días posteriores al festival.

Más allá del circuito del festival y como parte de los honores a los 55 años de vida profesional de Frank Fernández, la Empresa de Grabaciones Musicales (EGREM) le ha organizado para este miércoles un homenaje en el Hotel Habana Libre, de la capital cubana. Allí Fernández pondrá a disposición casi gratuita de la EGREM, la matriz de las grabaciones hechas por él de las danzas de Ignacio Cervantes y las contradanzas de Manuel Saumell. A su vez, la institución donará ediciones gratuitas de este material a los centros de enseñanza artística del país.

El músico emprendió esta tarea hace aproximadamente 15 años mediante contrato con empresarios españoles, debido a que no encontró en la Isla apoyo para tal proyecto. Cervantes y Saumell son considerados los padres de la música cubana tanto clásica como popular, sin embargo, en las escuelas de arte no existen copias de las partituras de ninguno de estos compositores, salvo las ediciones que han hecho algunos músicos o el sello musical Colibrí.

 

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