Fábrica de Arte Cubano es para mí como hacer veinte discos, afirma X Alfonso

Maylin Guerrero Ocaña • La Habana, Cuba

El río Almendares y el Puente de Hierro fueron testigos de la transformación, de los esfuerzos. La mítica fábrica El Cocinero, en el Vedado, dejaba de serlo para convertirse en un proyecto más ambicioso. Difícil de lograr, pero aquellos artistas erigieron su sueño de entre los escombros: una Fábrica de Arte Cubano (FAC), una fábrica de ideas, un centro de confluencia de todas las variantes del arte. Junto a un grupo de colaboradores, el músico y compositor X Alfonso hizo posible la materialización de este espacio que viene a minimizar la distancia entre las diferentes manifestaciones del arte, y la de todas con el público.  A poco más de un mes de inaugurada, X conversa con La Jiribilla sobre la FAC, un diálogo sincero y ameno que invita a futuras entrevistas.  

Imagen: La Jiribilla

La primera pregunta puede resultar obvia, pero no por ello deja de ser necesaria: ¿En qué consiste este proyecto que permitirá materializar sueños de muchos artistas y personas del público?

Fábrica de Arte Cubano (FAC) es un proyecto bastante arriesgado. Cada día propone algo nuevo y cuenta con la participación de numerosas personas. Es un lugar donde se harán exposiciones colectivas con obras de artistas reconocidos y noveles creadores, que compartirán el mismo espacio, y a los cuales se les brindará total apoyo. Fue un objetivo de FAC motivar así a los más jóvenes, y en el año poder exponer la obra de un gran número de artistas, quienes podrán dejar aquí su trabajo en formato digital, y luego un equipo curatorial decidirá si tiene la calidad necesaria para ser expuesta. No todas las obras que se reciban tienen que ser de artistas pertenecientes a una institución. Si la obra es buena, se expone.

Los artistas ven con agrado nuestro proyecto. Aquí se han creado nuevas dinámicas y relaciones entre ellos, aunque pertenecen a diferentes manifestaciones del arte. Se conocen, crean juntos y van eliminando las individualidades, apostando más por la idea de grupo.

Imagen: La Jiribilla

Cuando abre las a las 8 de la noche, de jueves a domingo, FAC propone además una programación conformada por la proyección de cortos y estrenos, la realización de conciertos en vivo, performances, obras de teatro… Todas las especialidades son llevadas por artistas. Es una instalación interactiva que hasta ahora funciona bien, y ha tenido una gran acogida entre el público, que está llamado a cuidar las obras de arte del local. FAC invita a todos a disfrutar del arte. Así, personas que no han ido al teatro nunca, han visto obras de teatro porque están aquí. O vienen a un concierto y de paso ven una exposición.

El local dispondrá además de una zona de wifi local, donde las personas podrán acceder a una intranet con una base de datos que recoge toda la información sobre la obra de artistas cubanos y que permitiría la venta de música digital cubana en un futuro cercano.

¿Cuán duro fue el camino recorrido para convertir esta antigua factoría de aceite en una fábrica de arte cubano?

Entramos en septiembre del año pasado, y estaba llena de escombros, de basura. El Instituto Cubano de la Música nos dio un pequeño presupuesto bajo el concepto de mantenimiento, no de inversión, porque de lo contrario se hubiera demorado mucho la ejecución del proyecto. Con ese dinero hicimos lo imposible, lo cual es muestra de cuánto se puede lograr con pocos recursos, aprovechándose todo lo que se tiene. El diseño de FAC estuvo en función de hacer más con menos: los asientos, las lámparas. Mucha gente no podía creer lo que hicimos. Sorteamos obstáculos de todo tipo, pero logramos traer vida cultural a una comunidad donde no pasaba nada, y de pronto en cada concierto hay gente hasta en las azoteas.

Imagen: La Jiribilla

Este es un proyecto en constante crecimiento. Estamos acondicionando la cuarta nave para los conciertos en vivo, porque es más cómoda. Ahora se están haciendo en la Sala Santiago Feliú, que es más pequeña. También queremos destinar una pared en la nave dos con cajas enclavadas para guardar libros y catálogos, y crear un espacio literario que muy pronto estará funcionando. Con el equipo siguen surgiendo las ideas.

No hemos construido un local cualquiera, es un centro cultural donde lo primero que priorizamos es el arte. Ese es nuestro concepto. No como otros espacios donde la gente acude preferiblemente a beber y bailar, y no a escuchar a los artistas que se presentan allí. Y esa situación está deprimiendo a muchos artistas que tocan en este tipo de lugares. Por eso FAC es una alternativa también para los músicos.

FAC es una novedad dentro del panorama cultural cubano por ser una galería donde confluyen todas las artes, pero también por ser una nueva forma de gestión económica. ¿Qué nos puede decir al respecto?

He estado en muchos países y no he visto algo parecido a FAC. He visitado fábricas convertidas en teatros para danza u obras de teatro, y otras donde se actúa y a la vez se ha hecho una residencia para los artistas. La gente exige mucho, y eso es bueno, pero nosotros no tenemos referentes. Si tuviéramos un cine todo fuera más fácil, porque ya sabemos cómo funcionan los cines.

Este lugar es un experimento cultural, incluso la manera en que lo llevamos a una nueva forma económica. FAC es un proyecto que pretende autofinanciarse. No queremos ser una carga para las instituciones: 'hace falta dinero para esto, lo otro', y estar siempre tocando puertas. El dinero recaudado con las entradas vuelve a la empresa a la que yo pertenezco, descuenta lo que debe descontar, y luego retorna aquí para el mantenimiento y conservación del lugar.

No es un proyecto personal, somos una institución que pertenece al Instituto Cubano de la Música y al Ministerio de Cultura. Una institución liderada por artistas, que es lo distinto. Es otro concepto. Casi todas las personas que están aquí pertenecen a Artes Escénicas, Artes Plásticas, al Instituto de la Música, y tenemos juntos este proyecto, el cual cuesta mucho trabajo mantener. Por eso es que fijamos los precios de la entrada a 50 pesos o 2 CUC, para poder conservarlo como es debido y a sus trabajadores también, siempre bajo el concepto de autofinanciamiento. A mí me gusta que la crítica que se nos haga sea para mejorar positivamente. Alguien que me dice algo, y no me resuelve nada, para qué lo dice, mejor dame una solución, no que simplemente diga, “esto está caro”.

En comparación con otros espacios que solo tienen presentaciones de grupos musicales y poseen precios de entrada similares o muy superiores, de lo cual nunca se habla, nosotros estamos ofreciendo mucho más en ocho horas, que es lo que la gente puede estar aquí, rodeada de arte, de personas que les gusta el arte, y de artistas.

No es un sitio para que siempre esté lleno de gente. Lo pensamos como una alternativa más. Aquí no cabe toda la juventud cubana. Por eso lo hicimos de jueves a domingo, para que pudieran entrar un día algunos, mañana otros. 

Imagen: La Jiribilla

¿Qué te viene a la mente cuando piensas en este proyecto de arte integrador que has creado junto con tus colaboradores?

Esto es algo que ni yo mismo creo que se esté haciendo. Tengo en mi casa muchos proyectos parados, pero para mí FAC es como hacer veinte discos. Estoy contento, pero no ha sido fácil que funcione. A veces me he preguntado: “¿para qué me metí en esto?” Lo he dicho. Pero realmente es muy reconfortante ver que la gente lo pasa bien aquí, y las opiniones son favorables.  Además, es colectivo el dolor de cabeza. Aquí la gente trabaja mucho, y es un equipo estelar: personas que no quiero que se me vayan para ningún lado, y que hay que mantener y cuidar. Hacer cosas por la cultura de nuestro país, es la base de todo esto.

¿A qué próximos eventos brindará su espacio la FAC?

Son muchísimos, pero no te puedo decir fechas. Recientemente tuvimos el Festival Peace and Love. Queremos hacer la semana de la moda aquí, Arte Moda. Apoyaremos en mayo la Jornada contra la Homofobia, estamos inmersos en el Festival de Johann Sebastian Bach, un evento de música clásica que tratará de mezclar géneros y formas musicales. La Fábrica colaborará con todos los festivales y eventos que se realicen en el país. También realizaremos actividades para los niños en las mañanas del primer domingo de cada mes, donde habrá grupo de teatros para ellos y proyección de películas infantiles en esta cuarta nave que estamos tratando de terminar.

Comentarios

GRACIAS MILES, para X y su grupo de trabajo. Buena manera de cultivar a Cuba. No te canses, los cubanos debemos agradecer el gesto de darle luz a nuestro cerebro, eso también es AMOR. Te escribe Merlyn, Madre de 40 años, preocupada por el futuro espiritual de su Isla. gracias a La Jiribilla por esta ventana.

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