Trabajo en comunidades

La experiencia del Centro Félix Varela

Lilian Gómez Domínguez • La Habana, Cuba

La comunidad es el lugar donde se asienta la agrupación vecinal. Se compone por el espacio físico y por los diferentes grupos sociales que la habitan. Estas características se juntan para proveerle una personalidad propia. En ella convergen lo público y lo privado; lo colectivo y lo individual. Posee una cultura y tradiciones propias, que la pueden convertir en un modo de vida. No tiene porqué circunscribirse o coincidir obligatoriamente con los límites de un barrio, reparto u otro tipo de asentamiento.

En la comunidad se reflejan, en una menor escala, los fenómenos que tienen lugar en la ciudad. Por tanto, constituye un micro-escenario propicio para intervenciones puntuales que no requieran grandes inversiones. Esto constituye un marco favorable para el desarrollo de diversos proyectos desde diferentes instituciones, pues con algo de acupuntura social se puede influir positivamente tanto en sus condiciones físicas, como en las dinámicas y relaciones sociales.

Imagen: La Jiribilla

Una de las instituciones que ha venido trabajando en diversas comunidades distribuidas por gran parte del territorio nacional ha sido el Centro Félix Varela (CFV), una Organización No Gubernamental (ONG) con unreconocido bagaje enesa labor.En Centro surgió en 1993 y, desde el año 1997, obtuvoel status consultivo especial en el Consejo Económico y Social (ECOSOC), de Naciones Unidas.

La institución defiende el derecho de contribuir a la construcción de una sociedad portadora de valores éticos en un marco de paz, solidaridad, equidad, soberanía e independencia.Su visión social, política y económica se origina en un humanismo comprometido y activo. Su nombre intenta señalar el compromiso con el proyecto de liberación nacional y humana que el Padre Varela contribuyó a forjar hace más de un siglo, y que aun hoy tiene vigencia.

Algunas de las redes de las que el CFV forma parte son: Coordinación Regional de Integración Económica y Social (CRIES), Centro de Desarrollo de Políticas del Caribe (CPDC), Red Internacional de Mapa Verde, Consejo de Educación de Adultos para América Latina (CEAAL), y Red Latinoamericana de Educación Ambiental al Aire Libre.

El CFV logra contribuir al desarrollo sostenible a través del acompañamiento a experiencias de autogestión, el desarrollo de iniciativas locales de mejoramiento ambiental y la promoción de un pensamiento ético humanista con perspectiva de género.

Su objetivo general es contribuir a la formación de una ciudadanía activa a través de procesos equitativos, inclusivos, dialógicos y participativos que promuevan transformaciones sostenibles desde la ejecución de proyectos comunitarios.

Entre los principales logros y fortalezasde la institución se puede mencionar la construcción de redes formadas por variados actores sociales: líderes comunitarios, decisores, académicos, entre otros. Ellas son la Red de Mapa Verde y la Red de Cultura Paz, cuyos nodos territoriales se encuentran dispersos por gran parte de la Isla.

Además, posee un sello editorial “Publicaciones Acuarioespecializado en temas de ciencias sociales, con un importante reconocimiento por su abordaje de temas novedosos y de actualidad que constituyen soportes importantes en programas universitarios y para el público general. Otro elemento importante ha sido su capacidad para influir en políticas sociales de relevancia como la Estrategia Nacional de Educación Ambiental y la Estrategia Nacional de Biodiversidad.

El Centro también fue pionero en la introducción y contextualización en Cuba de propuestas metodológicas y teóricas, como la mediación y resolución de conflictos, y la concertación para la gestión pública y gestión ambiental.

Enumerar las muchas experiencias con el trabajo en comunidades de esta institución podría volverse engorroso, sobre todo porque podría pecarse de omisión. No obstante, se impone ejemplificar la labor que realiza su colectivo y colaboradores voluntarios. Estos últimos son mayoría y, en honor a la verdad, de los pilares más importantes de este centro.

Imagen: La Jiribilla

Proyectos realizados en comunidades por el CFV

Proyecto Renacer: Enfocó el trabajo hacia el tema de la violencia en el Consejo Popular de Alamar Playa.Trabajó con personas violentas, violentadas, oficiales de la PNR, líderes comunitarios y otros agentes claves de las comunidades. La experiencia abarcó el período 2008-2010.

Bienestar de las masculinidades: Surge como necesidad luego del anterior; también en el municipio Habana del Este. Los beneficiarios fueron oficiales de la PNR, pobladores de la comunidad (parejas y familias en general), y peñas deportivas, entre otros. Tuvo lugar del 2010 al 2011.

Electrificación solar fotovoltaica de la comunidad de San José en una zona rural montañosa del macizo Guamuhaya, Cienfuegos: Se beneficiaron la totalidad de las familias (29) de esa comunidad del 2009-2011. Antes del proyecto tenían servicio eléctrico solo 4 horas al día, y 4 familias carecían de él. Además, la zona estaba desforestada, por lo que se trabajóademás en invertir esa situación.Estas acciones que pudieran parecer poco significativas, influyeron considerablemente en evitar el éxodo de los habitantes de la comunidad a otros lugares y aumentaron el sentido de pertenencia al territorio. También mejoraron las opciones de entretenimiento, recreación, información y conocimientos. Ahora las familiaspueden acceder a la televisión y a la radio desde la casa. Allí mejoró el medio ambiente, y las visuales paisajísticas. Se beneficiaron considerablemente las mujeres que son el grupo encargado de las labores domésticas, en este caso la cocción de los alimentos, por lo que el proceso se hizo más eficiente, requiriendo emplear menos tiempo para dicha actividad.

Contribución a la reducción relativa y retención de carbono mediante acciones locales en el asentamiento rural El Mamey, en el ecosistema montañoso de Guamuhaya, en Cienfuegos: Se beneficiaron los 307 habitantes de la comunidad. Este proyecto se encaminó a utilizar fuentes de energías renovables, la limpieza de áreas de marabú, reparación del sistema de redes de distribución y cometidas de agua a las viviendas, reforestación y acciones de capacitación. Luego de esta intervención, El Mamey alcanzó la condición de Comunidad Responsable por el Medio Ambiente. La experiencia tuvo lugar del 2008 al 2011.Entre los resultados no previstos estuvieron la reparación de 5 km del vial que enlaza a El Mamey con la carretera a Crucecitas. Su mal estado imposibilitaba el tráfico de vehículos por el mismo. Se reparó por ser la única vía de acceso al poblado, y por ella debían trasladarse los suministros necesarios para ejecutar las actividades del proyecto. La tarea se emprendió con apoyo financiero y logístico del gobierno local, y la Empresa Agroindustrial El Café Eladio Machín. Como consecuencia de esta acción se reinstauró el servicio de transporte público a la comunidad y la Empresa Telefónica ETECSA instaló un teléfono público, electrificado con pequeños paneles solares fotovoltaicos.

Aprendizajes para una reflexión

El trabajo en comunidades que realiza el CFV, concebido desde la activa participación ciudadana, potencia el diálogo abierto, el empoderamiento, la implicación consciente, el sentido de pertenencia e identificación con el proceso y los resultados, por parte de los grupos vulnerables.

Y se ha constatado, en momentos posteriores a las intervenciones, en los procesos de monitoreo y evaluación de los proyectos, que estos son sostenibles incluso en ausencia del centro. Además, las relaciones nunca se pierden, y muchos llegan a formar parte de las redes de colaboradores voluntarios del Centro. Estos actores son capaces de generar nuevos emprendimientos y buscar vías alternativas para gestionarlos. En otras palabras, ganan en autonomía.

Lo más gratificante de estas intervenciones, para quienes las llevan a cabo desde el CFV, es poder ser testigos presenciales del cambio real que ocurre a nivel individual y colectivo tanto en los pobladores como en los propios facilitadores o coordinadores de proyectos. La riqueza humana y el conocimiento, que provienen de las propias experiencias de vida, y las emociones de los participantes se conjugan para crear una magia difícil de describir desde una mirada objetiva.

Imagen: La Jiribilla

Aunque en un momento inicial generalmente lo que llamamos comunidad no pasa de ser un conjunto de viviendas que comparten un espacio cercano, donde pueden confluir disímiles conflictos y personas, que conviven porque no tienen otra opción, a través de muchos de los proyectos del Centro se asiste al nacimiento de una verdadera comunidad, en todo el sentido de la palabra.

Comentarios

Excelente artículo. Agradezco a la socióloga Lilian Gómez y al Centro Félix Varela por dejarnos saber, por este medio, qué hacen, cuáles son sus proyectos y avances. Me parece imprescindible que, más allá del intento de potenciación de la autonomía en quienes participan en sus proyectos, también buscan la sostenibilidad en el tiempo, aunque haya concluido el proyecto. Esta es justamente la muestra de que ha funcionado el trabajo que, como bien expresa la autora en este artículo, es realizado de manera mancomunada gracias a los esfuerzos de muchas personas, investigadores, trabajadores del centro, colaboradores y muchos voluntarios. Deseo que el CFV continúe trabajando con el compromiso que les caracteriza y con ese toque de frescura y jovialidad, que le impregnan a su accionar y que facilita los buenos resultados. Saludos para el equipo y es especial muchísimas gracias a Lilian por este artículo tan ilustrativo y bien escrito!

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