Entrevista con Pablo Massip

Me dicen Cuba: Simbiosis creativa de música y cine

Thais Gárciga • La Habana, Cuba

Me dicen Cuba se titula el documental dirigido por Pablo Massip, que se presentará en premier este 25 de marzo en el capitalino cine Charles Chaplin, un día después de que el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) arribe a su aniversario 55.

El audiovisual es un tributo, a petición del ICAIC, desde el cine y la cultura a Los Cinco héroes cubanos, tres de los cuales todavía cumplen penas en prisiones estadounidenses desde hace más de una década.  

Imagen: La Jiribilla

Originalmente se pensó como un making off sobre el proceso de grabación de un álbum musical dedicado a los antiterroristas cubanos, en el que se aúnan más de 70 músicos, entre compositores, cantantes e instrumentistas.  Sin embargo, el rodaje no se limitó a ello. Massip cambió luego de idea, pues esta era una oportunidad que no podía desaprovechar para convertir el resultado final de la filmación en un producto de alto valor artístico.

Se hicieron 40 llamados de los 90 turnos de grabación del disco, más algunos extras posteriores al período de rodaje. Aunque el CD se compone de 18 temas en total, el material audiovisual solo incluye la mitad con la participación de intérpretes de distintos géneros, desde la música instrumental hasta la timba y la rumba. Frank Fernández, Sergio Vitier, Silvio Rodríguez, Lázaro García, Leyanis López, Buena Fe, Paulo FG, Yoruba Andabo, Tammy López, Baby Lores y Vania Borges son algunos de los protagonistas de este proyecto.

En conferencia de prensa Daniel Diez (hijo), editor del mediometraje, explicó cómo lo estructuraron en bloques temáticos. A partir de valores, anhelos y sentimientos como el heroísmo, el amor, la patria y la paz, se tejen los ejes vertebrales que van articulando las ópticas personales de los músicos entrevistados.

“No es un documental sobre Los Cinco, sino por y para ellos, se trata de abordar valores universales que nos identifican como cubanos y los caracterizan a ellos”, aclaró parte del equipo de realización presente.

Me dicen Cuba integra un megaproyecto que además de estar acompañado del disco, perteneciente al sello musical EGREM; incluye un concierto con los músicos participantes, que tendrá lugar en la venidera entrega de Premios Cubadisco. De igual manera se espera la publicación —todavía sin fecha— de un libro a cargo de la editorial Capitán San Luis.

El estreno para el público está programado entre el 27 de marzo y el 4 de abril en los cines Yara, Acapulco y Multicine Infanta, así como en las salas de las capitales de provincia. Estas tandas formarán parte de la programación especial que el ICAIC ha concebido para festejar sus onomástico 55.

La Jiribilla conversó con Pablo Massip acerca del punto de giro en la concepción de la pieza cinematográfica y algunas anécdotas sobre el trabajo con los músicos.

¿Qué lo motivó a cambiar de idea y decidirse por la realización de un documental?

Me di cuenta que registrar por imágenes cómo se hace un disco puede ser interesante, lo que pasa es que luego de tres días de filmación vamos a seguir haciendo lo mismo: vamos a ver músicos tocando, ejecutando instrumentos. Ellos son seres humanos con criterios interesantes, y no podía dejarlos pasar delante de la cámara sin conversar con ellos sobre valores universales que nos definen como cubanos, y demostrar lo que están dando de sí por la causa de cinco hombres que defendieron este país, e incluso al pueblo norteamericano. Es difícil porque generalmente los artistas se expresan a través de su arte y a la hora de hacerlos hablar es un poco complicado, pero yo pienso que se logró.

¿Cómo hizo para lograr que prevaleciera el valor cultural de un producto como este, donde el tema que lo ocupa tiene primero una lectura política?

En primer lugar yo fui testigo de un hecho absolutamente cultural. Decidí no hacer ninguna pregunta directamente sobre Los Cinco porque de todas maneras ellos están como trasfondo. Los músicos están haciendo un disco para ellos, por tanto, hay una elipsis obvia ahí. Si vamos a hablar de patria, de la amistad, la familia, todo eso está en Los Cinco. No tenía sentido preguntar directamente, además, los músicos por sí solos hablaron sobre ellos. Por ejemplo, del tema del heroísmo le pregunté a Frank Fernández para que me dijera qué le había inspirado y me dice: ”Me imagino que estos hombres están pasando por una soledad tremenda, y mi mayor soledad fue cuando perdí a mi madre a los seis años, a mí me inspiró una canción de la ternura, que supongo ellos necesitan”.

Es complicado porque la política te acecha, pero se puede ver desde otros puntos de vista. Este tema ha sido muy manipulado por medios de comunicación foráneos, pero aquí hay un sentimiento serio, sincero y profundo de esos músicos cubanos, que participaron en el disco voluntariamente e hicieron dejación de sus derechos.

¿Cómo escogieron los temas sobre los que querían que los músicos expresaran su opinión? ¿Fue un trabajo en colectivo?

Yo hice una investigación para saber lo que más les gustaba a Los Cinco, lo que más extrañaban. El mar, fue una de esas cosas. Vivimos en una isla, nos levantamos y tenemos alguna referencia del mar, una gota salada o la vista de la ciudad para los que vivimos en la capital. Detrás de esos hombres hay unos valores humanos tremendos. ¿Cuál es el nivel de sacrificio? ¿Qué están arriesgando? Estos valores que los definen a ellos, a los músicos y a nosotros como cubanos están ahí en el documental, aunque es imposible que en 52 minutos se pueda resumir el ser cubano. La canción de Alexander Abreu, que le da título al documental, de alguna manera lo recoge, ese número lo transformó y cambió todo.

Usted tenía pensado otro título…

Tenía pensado varios títulos porque las entrevistas fueron un proceso de descubrimiento, una cosa me llevaba a la otra, e iba estructurando de esa manera el documental. Me decía Sergio Vitier: “mi madre (Fina García Marruz) les dice (a Los Cinco) los patriotas”; por ahí empezó a surgirme un título porque todos estos músicos también son patriotas, desde su lugar están haciendo algo por su patria; y de repente esta visión se convirtió en otro tema.

El editor, Daniel Diez, contaba que la música narra las imágenes, ¿ustedes seleccionaron los números en función de las imágenes o viceversa?

Fue de ambas maneras. Yo tenía muchas cosas previstas mentalmente, pero también otras se impusieron y fueron mucho más ricas de lo que teníamos pensado.

Desde un primer momento yo quise tener a la Orquesta Sinfónica en el Morro, cuando se lo propuse a Humberto Hernández, el productor, me dijo: ¿tú estás seguro de querer hacer eso?; yo le contesté: “sí, pero en la punta del Morro, porque yo quiero tener a La Habana detrás”.

En la visita a las locaciones, cuando fuimos a la punta del Morro, nos fijamos que la Orquesta Sinfónica  no cabía en ese espacio, entonces detrás de mi descubrí una azotea y allí los puse.

Al principio, yo te juro que no sabía ni quién era Alexander Abreu. Uno sabe que es un trompetista que dirige el grupo Habana D´ Primera, pero también él es mucho más que eso. Sin conocerlo quería ponerlo en una esquina de la azotea del hotel Habana Libre, y había dudas de que pudiéramos filmar porque es peligroso y hay mucho viento. Cuando Alexander llegó y me preguntó dónde se tenía que parar, lo ubiqué en un punto a un metro del borde, y allí tocó el Himno Nacional en un solo de trompeta fabuloso.

También quería grabar algunos actos heroicos que son tan normales en nuestra vida. Alguien que ayuda a un anciano a cruzar la calle, es sencillito, pero el acto heroico está en ayudar a esa persona y desviarte de tu camino, de lo que tú quieras resolver. Si lo vemos globalmente no tiene ninguna trascendencia, claro, lo va a agradecer ese anciano que fue socorrido. Eso aparece en el documental y aparentemente es algo normal, pero fue montado, porque buscamos actores y extras para esa función.

Para las imágenes de amor fuimos al Malecón donde van todas las parejas y de pronto nos encontramos todos los tipos de amores posibles, entre ellos el de padre e hijo y viceversa. En el Paseo del Prado nos encontramos a un hombre espulgando a su perro, y eso es un acto amoroso también. De pronto estábamos en Paseo y había una muchacha y un muchacho conversando, y sus perros parecían estarse enamorando. Son cosas que vemos todos los días.

El guion está estructurado de una manera, —porque para poder filmar antes tienes que presentar la guía— y aunque el productor te dice: “tú has sido muy fiel a lo que presentaste”, muchas cosas cambiaron. Yo no sabía cuáles eran los temas musicales. Fui a ver cómo se hacía un disco, pero desconocía los cuatro temas de Antonio Guerrero, que es un gran poeta; no sabía la música con la que Sergio Vitier cerraría el documental. Él la compuso para su hija Laura que falleció. Laura y yo fuimos amigos, todavía conservo su número, nunca lo he querido borrar, y ya no está entre nosotros. Cosas así sucedieron y me ayudaron a conformar toda la idea del documental.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato