Octavio Paz en su laberinto

Miércoles, 2 de Abril y 2014 (11:09 am)

El centenario del nacimiento de Octavio Paz (31 de marzo de 1914) debe servir de catalizador para la difusión entre nosotros de una obra poética esencial y un repertorio de ideas imprescindible para la comprensión del arte desde los tiempos precolombinos hasta la modernidad.

En la creación lírica y en la ensayística se hallan indudablemente los más altos valores del legado intelectual del escritor mexicano, curiosamente más citado y referenciado en nuestro país que leído de primera mano.

La publicación de un volumen de la serie Valoración múltiple, de la Casa de las Américas, institución en cuya revista ha sido una presencia notable gracias a la lúcida gestión editorial de Roberto Fernández Retamar, y la puesta al día de sus apreciaciones críticas sobre arte, en la cual mucho ha tenido que ver la labor del poeta y ensayista Rafael Acosta de Arriba, se han sumado en los últimos tiempos a la visibilización de la obra de Paz,  pero se echa de menos una mayor familiarización con su producción literaria que nos permita ponderar su real jerarquía y