Disputa doméstica

ABC • España

El Senado de EE.UU. acusa a la CIA de mentirle sobre sus interrogatorios

Los métodos interrogatorios utilizados por la CIA en los «años de hierro» tras los ataques terroristas del 11-S fueron más duros y menos efectivos de lo que se suponía. Así se desprende de un informe elaborado durante los últimos cuatro años por el Comité de Inteligencia del Senado de EE.UU., que concluye que la CIA engañó a su Gobierno y a la opinión pública: ocultó detalles sobre la dureza de sus métodos, exageró la importancia de los prisioneros y sus planes de ataques terroristas, y se apuntó como propia la información obtenida de los detenidos por otros medios.

El contenido del informe, que tiene la condición de documento clasificado, ha sido desvelado por funcionarios de EE.UU. (algunos ya fuera de su cargo) a «The Washington Post». En él se detalla un procedimiento habitual en la agencia en los últimos años: «La CIA defendió en muchas ocasiones ante el Departamento de Justicia e incluso ante el Congreso que sus métodos proporcionaban información única e imposible de conseguir por otros métodos, y que ayudó a desmantelar tramas terroristas y a salvar miles de vidas», asegura una de las autoridades con conocimiento del informe al rotativo capitalino. «¿Era eso verdad? La respuesta es no».

Las 6.300 páginas del documento representan la crónica más detallada hasta la fecha de los métodos de la CIA. Incluye casos de abusos hasta ahora no conocidos, como la inmersión de un sospechoso de terrorismo en tanques de agua helada en un centro de detención en Afganistán, o las órdenes de proseguir los duros interrogatorios cuando los analistas estaban convencidos de que los detenidos no podían dar más información. Incluso detalla cómo agentes de la CIA se fueron de una cárcel secreta de la agencia en Tailandia después de horrorizarse con los métodos empleados allí.

Para muchas de las autoridades que han hablado con «The Washington Post», la parte más comprometedora no son los detalles de las torturas —algo por lo que ya se había fiscalizado a la CIA—, sino la tergiversación sobre la eficiencia de sus métodos. El documento muestra que la gran mayoría de la información que se ha obtenido en la lucha contra Al Qaida poco o nada tiene que ver con sus duros interrogatorios. Ni siquiera en las pesquisas que llevaron a la ejecución de Osama bin Laden.

Luchas intestinas

Más allá de la detallada narración de los abusos y engaños cometidos por la CIA, el documento está levantando ampollas en EEUU. En primer lugar, podría echar más leña al fuego en las relaciones entre la agencia de inteligencia y el FBI, que ha sido crítico con las torturas de la CIA. Uno de los principales autores del informe es un antiguo analista del FBI y mucha de la información con la que contó el Comité vino de mano de Ali Soufan, un ex agente del mismo organismo. Pero también ha creado fuertes tensiones entre la CIA y el Comité, que el mes pasado se acusaron mutuamente de infiltrarse en sus ordenadores durante la investigación.

A pesar de la dureza de su informe, el Senado no recomienda sanciones administrativas ni acciones penales alrededor de los interrogatorios de la CIA, un organismo que, por otra parte, ha sido investigado repetidas veces por el Departamento de Justicia.

Mañana el Senado votará si envía un resumen del informe a Obama para su desclasificación.
 

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato