Preside Raúl clausura del VIII Congreso

Hay vanguardia, hay UNEAC

Anneris Ivette Leyva • La Habana, Cuba

Con una felicitación a los delegados por los resultados del Congreso y a los compañeros electos para la presidencia de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), despidió el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, el VIII cónclave de la organización, celebrado entre los días 11 y 12 de abril en el Palacio de las Convenciones.

Imagen: La Jiribilla

He estado al tanto de todo lo que ustedes han discutido —aseguró el Primer Secretario del Partido tras apuntar que otras responsabilidades de Estado le habían impedido asistir antes a los debates—, no estoy de acuerdo con todos los planteamientos, pero soy “un enemigo absoluto de la unanimidad”, enfatizó. Tras el largo aplauso con que fue acogida esta frase, el General de Ejército expuso: “las discrepancias deben dejar los pasillos y decirse en las reuniones”; estoy de acuerdo en que cuando llegue el IX Congreso no se puede plantear lo mismo, así que hay que resolver los problemas “de la forma más democrática posible, discutiendo”.

A la necesidad del intercambio franco y continuo también se refirió el Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, quien tras recibir la gratitud de todos los delegados por haberlos acompañado en sus debates durante las dos extensas jornadas que duró el VIII Congreso, pronunció el discurso de clausura.

“Se hace indispensable el diálogo y la confrontación inteligente de ideas desde nuestra democracia socialista, entre la intelectualidad cubana y las instituciones”, afirmó; sin embargo, es también imprescindible “saber diferenciar al que plantea dudas y criterios (…) del que busca notoriedad, sobre todo fuera del país, con posiciones oportunistas”.

El principal instrumento de dominación con que cuenta el imperialismo es cultural e informativo, y Cuba no es ajena a la influencia de los procesos de dominación simbólica desatados por los poderes hegemónicos, a los que se unen los planes de subversión contra la Isla, como la nueva red de mensajería de la que hemos conocido. En oposición a estos desafíos y al deterioro de valores en nuestra sociedad, denunciado por el Presidente Raúl Castro, se ha reconocido la fuerza que representan los intelectuales y artistas, “cuyo compromiso patriótico, como parte de la gran masa del pueblo, está fuera de toda duda”, expresó el Primer Vicepresidente.

Frente a los intentos del enemigo de dividir al movimiento artístico, mantener la coherencia de la política cultural cubana resulta una tarea prioritaria; ello transita también por estudiar en qué zonas de nuestra vida cultural pueden tener cabida las formas de gestión no estatal, pero sin dejar de velar por el respeto en estos espacios a los principios relativos a la promoción de lo mejor del arte. Es necesario “tener en cuenta las tendencias del mercado; pero jamás podemos dejar en manos del mercado la política cultural”, sentenció.

Ante la disyuntiva inobjetable de socialismo o barbarie, Díaz-Canel recordó que “la dimensión espiritual no debe descuidarse: tenemos que salir adelante en lo económico y al mismo tiempo en el campo de los valores, de la conciencia. O no tendremos patria independiente y socialista.”

Coincidió también el Primer Vicepresidente con la necesidad de transformar las instituciones culturales “en entidades más activas y eficaces”; pero subrayó que “no podemos demoler las instituciones”, pues los planes subversivos contra nuestro país apuestan precisamente a destruir la institucionalidad revolucionaria.

Aseguró además el apoyo del Partido y el Gobierno en el necesario seguimiento por parte del Consejo Nacional de la UNEAC de los temas aquí planteados, para viabilizar sus soluciones hasta donde sea posible.

“Ustedes han reconocido que la Revolución ha estado en permanente sintonía con la vanguardia del pensamiento social, político y cultural de la época, y esa ha sido una de las claves de su consolidación como proyecto político. La unidad ha sido y sigue siendo la estrategia fundamental de la Revolución Cubana”, confirmó.

Por último el líder político invitó a los intelectuales y artistas a entregarse al reto de construir el nuevo sujeto cultural que debe protagonizar las transformaciones en Cuba, tarea que tenemos condiciones de asumir en tanto el Congreso demostró que “la vanguardia genuina de nuestros escritores y artistas, existe, vive, consciente y comprometida con su Revolución”.

De este modo, la pregunta lanzada por el reelecto presidente de la UNEAC, Miguel Barnet, en su informe central al VIII Congreso —“¿somos o no una vanguardia?”— quedó respondida desde el liderazgo político.

Imagen: La Jiribilla

El nombre de Fidel, cuya participación histórica en estos encuentros se recordó una y otra vez durante las jornadas del Congreso, volvió a relucir cuando Miguel Barnet presentó una pieza dedicada “al iluminado”, del artista de la plástica Juan Quintanilla; a la vez, una obra de José Villa fue entregada a Raúl.

Especialmente se reconoció allí la presencia de los familiares de los Cinco Héroes, de parte de quienes, desde una de las injustas prisiones donde tres de ellos permanecen recluidos, los delegados recibieron un afectuoso mensaje.

Fragmentos de otro texto dedicado al VIII Congreso de la UNEAC, escrito por Armando Hart Dávalos, presente en la sala, fue igualmente compartido con los participantes en el acto de clausura, el cual también presidieron Abel Prieto Jiménez, asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros; Julián González, ministro de Cultura; Bruno Rodríguez Parrilla, miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores; Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad, y Roberto Montesinos, jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido y representante, como dijera Barnet, de la alianza entre la organización política y la de los artistas y escritores.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato