Arte-madera-títere

Rubén Darío Salazar • La Habana, Cuba

El habla popular posee frases metafóricas muy singulares. A mí me encanta la referida a alguien que tiene madera para hacer algo, que se desenvuelve competentemente en un trabajo o una profesión. De madera y otros materiales estuvieron hechos los cuerpos y las cabezas de los primeros títeres, figuras-juego, figuras-rito, figuras-símbolo; por todo esto me parece altamente noble la frase antes citada.

Imagen: La Jiribilla
Pinocho (Italia)

Tener madera es como poseer la savia maravillosa de un árbol, la corteza, el cámbium, la albura, el duramen, la médula vegetal que luego,  por obra y gracia de los carpinteros, ebanistas o escultores, ha de convertirse en algo útil y bello. De la madera viene el papel, uno de los ingredientes imprescindibles para fabricar muñecos según la técnica de papier maché. De madera hizo Gepeto a Pinocho, de un leño intranquilo y caprichoso, tallado por necesidad e inspiración divina. Estas mismas cualidades y una absoluta pasión por los volúmenes, las líneas y las texturas, es lo que unió al diseñador escénico Zenén Calero y al creador Elio Sánchez en una especial exposición titulada Madera de títere, cuya inauguración en el Palacio de la Artesanía de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas (ACAA) matancera, ocurrió en el marco del 11no Taller Internacional de Títeres y Consejo UNIMA en Matanzas, durante el pasado mes de abril. Visitada por más de 500 personas en los días del mencionado evento, la muestra suscitó el interés y la curiosidad de renombrados especialistas nacionales y foráneos del retablo.

Imagen: La Jiribilla
Polichinela (Francia)

Calero y Sánchez, con sus respectivas carreras profesionales signadas por múltiples reconocimientos, se juntaron para sugerir desde bocetos imaginativos y una acabada elaboración, las figuraciones en madera de algunos de los más queridos héroes populares, tradicionales, universales. Personajes llegados desde España, Francia, Italia, Rusia o la propia Cuba, fueron visualizados en maderas duras y blandas, dueñas de peculiares colores. Los reconocidos personajes se enriquecen en el siglo XXI con tonalidades y tramas que apuntan expresiones y gestos tan viejos como nuevos.

Imagen: La Jiribilla
Kasper (República-Checa)

Tener madera de títere es poseer el secreto que sobrevive a la tala, el aserrado y el secado de los troncos del monte. Un secreto que debe cuidarse, como todo lo que se ama y valora, de los daños causados por seres vivos, agentes físicos y químicos. Apreciar a Pulcinella, Kasper, Petrushka, Polichinela, Cristobita, Punch y Judy, Monsieur Guignol, Pinocho y Pelusín del Monte, despiertos en la madera, es sentir como ellos nos miran con ojos anhelantes e irónicos. Los que acudimos a la muestra plástica nos complacemos en aplaudirlos de una forma u otra, como si nos diéramos cuenta de que irremediablemente siguen y seguirán ahí, porque son figuras que han sido esculpidas con maderas especiales, maderas mezcladas con una sustancia infinita llamada Arte.

Imagen: La Jiribilla
Pulcinella (Italia)

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