Arnulfo Espinosa

“Hablarnos a los ojos es lo que hacen
las letras”

Lisandra Fariñas Acosta • La Habana, Cuba
Imágenes: Cortesía del entrevistado
 

Para el diseñador gráfico Arnulfo Espinosa la tipografía — trabajar con y desde cada uno de los caracteres—  es un juego apasionante. “Hablarnos a los ojos es lo que hacen las letras. Siempre que abordo un diseño de cualquier género las primeras ideas que me llegan a la mente vienen de la mano de la tipografía”. Ese instinto, obsesión, huella ha marcado sus 13 años de trabajo, desde que egresara del Instituto Superior de Diseño (ISDi), en el 2001.

Imagen: La Jiribilla

Tuvimos la posibilidad de escucharle, a propósito de la VI Bienal de Tipos Latinos con lo que él denominara “Conversación Ligh sobre tema Ultrabold”, y donde mostrara cómo el ojo y pensamiento tipográfico es la guía de sus proyectos, a partir del peso que tienen en el diseño de la comunicación visual.

“De la manera más simplificada, podemos decir que la tipografía es uno de los recursos que tiene el diseñador para hacer su trabajo. Pero digamos que es dentro de estos recursos —donde estarían también la fotografía, las imágenes simbólicas, icónicas, gráficas, la caligrafía, las formas abstractas y que son utilizados por otros profesionales— el que corresponde de manera exclusiva al diseñador. Es a nosotros a quienes toca trabajar la tipografía con excelencia en estos tiempos. De ahí que haya sido una preocupación desde mis inicios profesionales, porque creo que si algo debe distinguir un trabajo de diseño gráfico es el buen uso de la tipografía”.

Arnulfo es explícito al preguntarle sobre la relación entre el diseño y la gráfica popular. “Siempre ha existido—dice—, incluso en aquellos ámbitos o países donde hay todas las posibilidades económicas y tecnológicas para hacer otro tipo de gráfica más institucional o profesional. Sin embargo, pienso que el diseñador debe nutrirse de todo el medio ambiente comunicacional, visual que le rodea. Ese es su rol y debe ser su comportamiento ante esta gráfica. Caer en una posición de tratar de evaluarla con presupuestos del diseño es casi ridículo porque no son diseños, y desde el punto de vista estético existe tanta gráfica popular mala como buena”.

Sobre  cómo considera el estado del arte de la tipografía en Cuba, cómo área del diseño, comentó a La Jiribilla:

“Tuve la oportunidad hace aproximadamente tres cursos de formar parte del claustro de profesores del ISDi, impartiendo los nuevos cursos de tipografía. Me dio mucho agrado ver que hay una mayor profundización en estos cursos regulares en relación a mi época de formación. Sin embargo, creo que aunque ha mejorado, si nos comparamos por ejemplo con países como Argentina, estamos bastante atrás. Basta fijarnos en que en la bienal no hay cubanos entre los trabajos seleccionados, y no sé si alguno habrá participado. Hay muy pocos proyectos de tipografía en Cuba y eso debería preocuparnos”.

Imagen: La Jiribilla

Para Arnulfo, en la tipografía radican hoy muchas de las carencias de los productos comunicativos cubanos. “Normalmente cuando se habla de tipografía todo el mundo piensa en diseñar una familia tipográfica. A lo mejor nos ponemos a pensar que la enseñanza en tipografía es útil para que aumenten la cantidad de familias tipográficas, y quizá alguien que se ocupe de determinar los perfiles educacionales de un diseñador piense que la tipografía no es algo primario o importante. Sin embargo, ese es solo un ejercicio de los ámbitos de la aplicación de los conocimientos avanzados en tipografía. Conocimientos que, además, te permiten gestionar bien la tipografía en cualquier proyecto.

“No hay que olvidarse que prácticamente en todos los diseños de comunicación visual hay información que está en la tipografía; desde la selección, según la pertinencia, hasta los ajustes que haya que hacer en determinados proyectos, cuando una familia que existe no cumple con los requerimientos específicos para cumplimentar ese problema de diseño a cabalidad. Ya sea el diseño de una marca o de un sistema señalético con determinadas condiciones, donde es necesario ajustar una tipografía que ya existe, exigen del profesional que se encargue de realizar este tipo de trabajo un conocimiento tipográfico profundo”.

Que Tipos Latinos 2014 haya podido traerse a Cuba, gracias a los esfuerzos del diseñador Daniel DeMilán, es para Arnulfo un acontecimiento relevante para el ámbito del diseño gráfico en el país. “La tipografía en los últimos tiempos en América Latina ha reportado aumentos en su enseñanza que han redundado en la calidad de los trabajos, lo cual se puede comprobar si se revisan las bienales anteriores. En esta son de una calidad muy superior.

“De hecho ese movimiento se empezó a gestar en Argentina y en países colindantes como Chile; en Brasil también hay un desarrollo tipográfico importante. Cuando se miran la cantidad de participantes por países esto es notable. Creo que a Cuba le viene muy bien ver este movimiento, quizá para impregnarse de él, repensar la educación del diseño desde un punto de vista tipográfico, y evaluar si realmente estaremos a la altura de los nuevos tiempos que desde América del Sur ya nos están llegando.

“Anteriormente estaba concentrado el desarrollo de este oficio principalmente en Europa y EE.UU. El auge de las nuevas tecnologías permitió que llegara a países de América Latina, impulsado por personas como Rubén Fontana, quien creó en la Universidad de Buenos Aires la cátedra de tipografía, y otros cursos de postgrado donde se especializan los alumnos de diseño en esta materia. Ello ha redundado en bibliografía en español, vital para aprender las cosas en la lengua materna; y que no sean solo textos en alemán o inglés. Es una barrera menos”.

Imagen: La Jiribilla

La tipografía, bien podría decirse que es un eje central en su trabajo, el modo que prefiere—muchas veces—para comunicar. La exposición personal que realizara en el año 2010 llevó por nombre Tipografiando, y reflejó el modo creativo con el que Arnulfo maneja esta especialidad y su interés en la misma como elemento expresivo.

Tipografiando fue una gran oportunidad para reflejar mi primera década de trabajo en una relevante plaza expositiva como es el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales. Pedro Contreras fue el curador, y quien notó que en mi trabajo predominaba el uso de la tipografía como recurso para la solución de problemas de diseño”.

Ordenar las ideas alrededor del proceso de creación, en un auténtico y valioso ejercicio de pensamiento constituye una de las premisas de Arnulfo para su trabajo profesional. Es además la principal virtud del libro Logotipos y fondos gráficos. Dos tipologías de signos identificadores, que publicara junto al profesor Norberto Chaves.

¿Se refleja este gusto por la tipografía en tu libro?, preguntamos.

“Absolutamente. De hecho, el libro parte de un reto del profesor Chaves para trabajar de conjunto en hallar tipologías de identificadores que fueran puramente logotípicos en principio, a partir del análisis de un universo amplio de estos. Mi solución a ese problema, y que nunca imaginé poder resumirlo de esa forma, iba enfocada al proceso de escritura.

“Ya que son palabras escritas, se me ocurrió que para construirlas todo se basaba en una selección de un tipo de letra, singular o estándar, y una manera de componer con ellas, normal o alterada. De ahí que cuando se cruzaban estos parámetros todos los posibles logotipos diseñados y por diseñar estaban contenidos en esa matriz”.

Como se aprecia también el pensamiento tipográfico signó la elaboración de este libro, pero esta es una manera de interpretar el mundo que lo acompaña siempre; porque para Arnulfo Espinosa “es apasionante diseñar así: tipografiando”.

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