Agasajo al poeta Waldo Leyva (+ Poemas)

La Jiribilla • La Habana, Cuba
Martes, 20 de Mayo y 2014 (9:49 am)
Foto: Álvaro Solís
 

El poeta Waldo Leyva será el invitado, el miércoles 21 de mayo, a las cuatro de la tarde, del espacio El Autor y su Obra, que tendrá lugar en la Biblioteca Provincial Rubén Martínez Villena, en la Plaza de Armas, en La Habana Vieja.

Imagen: La Jiribilla

Nacido en Remedios, en 1943, Waldo Leyva —quien además es ensayista, narrador, periodista, profesor y ha ejercido tareas diplomáticas—, ha recibido, entre otros galardones, el X Premio Casa de América de Poesía Americana 2010 de España, el Premio y el Premio Internacional de Poesía Víctor Valera Mora 2012 de Venezuela.

Autor de una veintena de libros, entre sus poemarios publicados aparecen De la ciudad y los héroes (1974), Con mucha piel de gente (1983), El rasguño en la piedra (1995), Asonancia del tiempo (2009), El rumbo de los días (2010) y Cuando el cristal no reproduce el rostro (2012).

Organizado por el Instituto Cubano del Libro, El Autor y su Obra se propone rendir tributo a los escritores, investigadores y editores de la Isla, quienes, con su obra, hayan enriquecido el panorama de la cultura cubana contemporánea.
 

Piedra negra sobre una piedra blanca

 Me moriré en París con aguacero,

un día del cual tengo ya el recuerdo.

Me moriré en París -y no me corro-

tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.

 

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso

estos versos, los húmeros me he puesto

a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,

con todo mi camino, a verme solo.

 

César Vallejo ha muerto, le pegaban

todos sin que él les haga nada;

le daban duro con un palo y duro

 

también con una soga; son testigos

los días jueves y los huesos húmeros,

la soledad, la lluvia, los caminos…  

 

Definitivamente jueves

Quiero que el veintiuno de agosto

del año dos mil diez,

a las seis de la tarde como es hoy,

pases desnuda atravesando el cuarto

y preguntes por mí.

Si estoy, pregunta, y si no existo,

o si me he extraviado en algún lugar de la casa,

de la ciudad, del mundo,

pregunta igual, alguien responderá.

El primero de enero del año dos mil uno será lunes

pero el veintiuno de agosto de la fecha indicada

tiene que ser definitivamente jueves

y el calor, como hoy, agotará las ganas de vivir.

Las calles serán las mismas para entonces,

los flamboyanes de efe y trece seguirán floreciendo,

muchos amigos no estarán

y el tiempo habrá pasado por la historia de la casa,

de la ciudad, de mi país, del mundo.

Quiero que el veintiuno de agosto, al despertar,

prepares la piel

                         el corazón

                                        las ganas de vivir.

 

Fuente: Dirección de Promoción. Instituto Cubano del Libro

 

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato