Una academia de fotografía en La Habana

Ramón Cabrales Rosabal • La Habana, Cuba

Hace unos cuantos años, en un programa de la televisión cubana cuyo nombre prefiero reservarme, y que ponía a debate la necesidad de estudiar fotografía, tres fotógrafos cubanos alegaban que no hacía falta la superación en este campo, pues bastaba el talento de la persona… De más está decir que nunca se había oído disparate semejante de forma pública ─aunque en el ámbito fotográfico también fuera el criterio de algunos fotógrafos, que nunca tuvieron la suerte de asistir a una escuela de fotografía pero que las circunstancias, tal vez un poco de suerte y también talento, los habían llevado a publicar en los grandes medios de comunicación y exponer incluso en la Fototeca de Cuba, sitio solo reservado a los artistas con obras relevantes y tal vez un poco elitista─.

Imagen: La Jiribilla

La opinión hoy ya es otra. Ha quedado demostrado por críticos de arte, publicistas y artistas en general, la necesidad del conocimiento para que el talento se pueda desarrollar.

En Cuba, los fotógrafos generalmente adolecen de cualquier tipo de enseñanza. Solo en dos o tres carreras universitarias se imparte fotografía de forma muy escueta, como complemento, en forma de asignaturas optativas. El Instituto Internacional de Periodismo José Martí es tal vez la única institución que ofrece cursos de mayor profundidad, pero son talleres técnicos o postgrados dirigidos al personal de la prensa de forma específica. De ahí que los fotógrafos cubanos por lo general sean autodidactas, aprenden porque tienen un familiar o un amigo que les enseña los rudimentos de la cámara y de la técnica. Los demás tienen que adquirir los conocimientos “a prueba y error”. Esto ha hecho que fotógrafos comerciales que viven de realizar fotos en bodas, cumpleaños o bautizos carezcan de un criterio estético que los ayude a defender su trabajo. Por otro lado, el fotorreportero de prensa prioriza el acto fotográfico como huella de un momento y obvia la parte creativa de la fotografía, lo cual ayudaría a trasmitir un mensaje más diáfano.

No solo es importante hacer o tomar fotografías. La vida actual está demostrando que aún más importante es interpretarlas. Las fotografías invaden la prensa escrita, la televisión y el cine (fotografía en movimiento), internet, donde incluso las emisoras de radio tienen su página web. Todos los medios de comunicación están saturados de imágenes fotográficas.

De ahí la imperiosa necesidad de estudiar la fotografía en toda su magnitud. O lo que es lo mismo, de crear escuelas o academias de fotografía que satisfagan los intereses de los fotógrafos, profesionales o no, pero también los intereses de otros profesionales vinculados a este oficio.

Experiencia de dos

Desde hace muchos años, más de treinta, el fotohistoriador y fotógrafo Rufino del Valle Valdés, y quien redacta estas líneas, decidieron unir sus esfuerzos profesionales para promover la fotografía cubana, conocer a sus autores y crear una cultura fotográfica entre quienes se interesaban por el tema. Así, en los años noventa del siglo XX, en pleno período especial, cuando parecía que la fotografía desaparecería de las calles cubanas, creamos junto a otros entusiastas fotógrafos y artistas, un grupo al cual tal vez no le debimos poner un nombre tan rimbombante como Fondo Cubano de la Imagen Fotográfica (hoy Proyecto Cultural Cubafoto). El nombre molestó a algunos, ya que era un grupo que se autofinanciaba, aunque contábamos con el apoyo del poeta Waldo Leyva, director en aquel momento del Centro Nacional de Cultura Comunitaria (hoy Consejo Nacional de Casas de Cultura).

A pesar de los contratiempos, se pudieron organizar seis coloquios internacionales, los cuatro últimos en el Centro de Prensa Internacional (CPI) y al cual asistieron figuras tan importantes como la Dra. Margarita Ledo, en ese entonces decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Santiago de Compostela, la fotógrafa y profesora Cristina García Rodero, actual reportera de la agencia fotográfica Magnum, el fotógrafo José Manual Díaz Burgos, durante muchos años director de la Fototeca de Murcia en España, entre otros. Eran coloquios donde se hacían muchas exposiciones y se impartían conferencias de temas tan variados como la Historia de la Fotografía o la Conservación Fotográfica. Ahí comenzó nuestra labor pedagógica en fotografía.

Tanto Rufino como yo habíamos estudiado la licenciatura en Química, y eso ayudó mucho en los comienzos. Luego profundizamos estudios en Historia, Sociología, Arte y Cultura a través de otras carreras, postgrados y diplomados. Ya en el año 2000 nuestro trabajo era el mundo de la cultura, específicamente la fotografía. A partir de ese momento nos dimos a la tarea de comenzar a impartir conferencias y clases en diversas instituciones que pedían ese servicio. Viajamos a varios países donde compartimos con otros colegas la docencia; por ejemplo, estuvimos un curso completo en la Appalachian State University, de Carolina del Norte, pero tambien en universidades y escuelas de fotografía en Argentina, México y otros países de Europa.

Toda esa experiencia acumulada la fuimos devolviendo poco a poco a interesados en estudiar fotografía en algunas instituciones del Centro Histórico de la Ciudad de La Habana. Se impartieron cursos completos en la Casa de África, Centro Estudiantil José de la Luz y Caballero, Casa Humboldt, Casa y Museo Simón Bolívar, Casa Teatro Gaia y otros lugares como la Escuela Paulita Concepción, en el Cerro y el Centro de Estudios Martianos, etc. Pero realmente, nos interesaba tener una escuela propia para diseñar sobre todo un buen plan de estudio.  

Imagen: La Jiribilla

Del anhelo al hecho

La Academia de Arte y Fotografía Cabrales del Valle se inauguró la primera semana de enero de 2011, acabamos de celebrar el tercer aniversario, fue la primera en el país. La llamamos Academia porque no queríamos que fuera una simple escuela donde se impartía técnica fotográfica, sino que fuera también un foro de opinión sobre el mundo de la imagen, rememorando un poco la famosa academia de Platón, que según cuentan reunía a los discípulos a su alrededor y su estilo era el de fomentar conversaciones con las cuales se aprendía, entre otras cosas, de arte. De ahí que los planes de estudios no solo incluyeran lo específico de la fotografía sino que se relacionaran con el mundo de la comunicación y del arte, de su historia y su apreciación.

La Academia comenzó en el comedor de la casa, Almendares 108 altos entre Bruzón y Desagüe, Plaza. Luego se acondicionó como aula un garaje, en los bajos con entrada independiente donde hay capacidad para 25 alumnos.

Un objetivo claro era que aunque la Academia se gestionara a partir de los nuevos modelos de gestión no estatal, no debía ser un proyecto meramente lucrativo, sino que debía ganar un prestigio por los conocimientos que en ella se impartieran.

Los profesores principales somos el fotógrafo, especialista, curador, crítico de arte e historiador de la fotografía Lic. Rufino del Valle y quien escribe, profesor de diversas materias por más de treinta años, incluyendo además de los temas de fotografía otros tan diversos como Química, Historia, Historia del Arte, Arte Cubano y Latinoamericano, etc. Nuestro trabajo en conjunto se remonta a más de 30 años. Hemos sido fotógrafos, curadores y  críticos (ambos pertenecemos a la sección de crítica de la UNEAC). Hemos investigado en profundidad la historia de la fotografía mundial y cubana. Hemos escrito innumerables catálogos, artículos y textos sobre fotografía. También hemos impartido docencia de fotografía en diversas instituciones, en provincias y en el extranjero. Un largo sueño en nuestras vidas ha sido lograr dos cosas: un museo de la fotografía y una escuela de fotografía. El primer sueño está por realizarse, el segundo ya es una realidad tangible.

El haber estudiado en gran medida el fenómeno fotográfico como fenómeno social nos hacía concluir que cada vez más la fotografía alcanzaba un valor social preponderante y que era importante establecer y obtener conocimientos sobre este fenómeno. En varios viajes a México, donde impartimos conferencias en eventos, nos dimos cuenta de que allí se enseñaba la fotografía no solo como una técnica o manifestación artística sino también como expresión de la comunicación social y la sociología. Hablando con el destacado fotógrafo mexicano Francisco Mata, discutíamos estos temas y llegábamos a la conclusión de que hoy la fotografía es un fenómeno social y popular, por lo que los planes de estudio de la Academia responden a estos intereses actuales.

Con gran gentileza algunos colegas cooperan con la impartición de clases y talleres. Por la Academia han pasado figuras prestigiosas como los fotógrafos españoles Pedro Coll, creador del primer banco de imágenes en España; Juan Manuel Díaz Burgos, exdirector de la Fototeca de Murcia; los fotógrafos mexicanos Raúl Ortega, quien tomó las primeras fotos al subcomandante Marcos y Adrián Fierro, profesor de fotografía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); Carlos San Miguel y María Isabel Mejía (vicepresidenta del Fondo Iberoamericano de Fotografía); el fotógrafo chileno Max Alarcón (en aquel entonces director de la Escuela Superior de Fotografía de Monterrey, México), o fotógrafos del patio como Humberto Mayol, Raúl Cañibano, Emilio Valdés (actualmente profesor de fotografía de la Escuela F5 de Colombia), Alfredo Saravia hijo, Luis Bruzón (fotógrafo del Ministerio de Cultura) y Álvaro Brunet (actualmente director de la Academia Garaje Fotográfico en Sancti Spíritus).

Los planes de estudio de la Academia funcionan a través de cursos con una duración de un semestre, aproximadamente son unas 20 semanas de clases, con una clase semanal de dos horas. Durante ese período, además de las conferencias teóricas, que se imparten usando medios audiovisuales e imágenes de los más importantes fotógrafos de Cuba y el mundo, se dan clases prácticas, donde se analizan las obras de los alumnos ya sea por tareas o por trabajos realizados en excursiones que se organizan los fines de semana. Los alumnos pueden matricular más de un curso si lo desean. Al final de cada curso se hace una actividad evaluativa y se entrega a los alumnos un certificado avalado por los profesores.

En general se organizan diversos cursos. Básicamente se imparten los siguientes: Técnica Fotográfica, Fotografía Creativa (Composición), Apreciación de la Fotografía, Géneros y Estilos, e Historia del Arte y de la Fotografía. Tambien se dan talleres alternativos, como por ejemplo: Iluminación o Retrato Fotográfico, Captación y Tratamiento Digital de la Imagen, Curso de Video, etc.

El primer curso sobre Técnica Fotográfica es importante para relacionar a los alumnos con el mundo de la fotografía. Se estudia la cámara, la luz, la manipulación, etc. Está fundamentado en la técnica digital pero aunque es un curso técnico, constantemente se hace referencia a la fotografía como comunicación, testimonio y arte. Para eso se utilizan materiales de los grandes fotógrafos del mundo y de Cuba.

El segundo curso siempre les resulta muy interesante a los alumnos. Aquí comienzan  a ver la fotografía con otra perspectiva, ya se imparte todo lo relacionado con la composición plástica. Es la misma composición que estudian los pintores aplicada a la fotografía. Se basa en el conocimiento de los principios y reglas presentes a lo largo de toda la Historia del Arte para lograr creatividad e interés en las imágenes. Comienzan a ver que para hacer fotografías tambien hay que tener conocimientos teóricos sobre arte.

El tercer curso sobre Apreciación de la Fotografía está basado en el programa del profesor de la Facultad de Artes y Letras, Oscar Morriña, sobre Apreciación del Arte. Aquí el alumno conoce que para poder apreciar una imagen debe estar preparado para hacer un análisis basado en el sistema-forma, las Leyes de la Gestalt, las configuraciones, las diferencias, las leyes perceptivas y las leyes de la estética. También se incluye lo relativo al lenguaje fotográfico o lectura de la imagen para aprender a decodificar el mensaje de las imágenes. Se analiza la semiótica y la imagen subliminal.

El cuarto curso se denomina Géneros y Estilos. Es un curso teórico-práctico, donde se retoman los diversos géneros fotográficos, haciendo hincapié en el género periodístico. Por lo general, los fotógrafos y los alumnos reconocen los géneros, pero no tienen noción de los estilos, y la fotografía utiliza los mismos que la pintura, por lo cual se les introduce en este mundo de lo gótico, barroco, realista, romántico, surrealista, cubista, etc.

Un quinto curso está formado por la Historia del Arte. Todo artista de la plástica está obligado a conocer el desarrollo cronológico de las diversas manifestaciones artísticas. Los pintores la desmenuzan, sin embargo los fotógrafos son neófitos en este tema. La Academia les da un bagaje que le permite reconocer a artistas y a sus obras a lo largo de toda la historia. Se hacen visitas a los museos y se analizan obras pictóricas y fotográficas.

Un sexto curso, para cerrar el ciclo, está dedicado a la Historia de la Fotografía. Es sabido que los pintores y escultores estudian la Historia del Arte, que los músicos la Historia de la Música, que los teatristas la Historia del Teatro y los de danza la Historia de la Danza. Se hace obligatorio para los fotógrafos conocer la historia de su materia, básicamente a través de los grandes maestros.

Se aclara que estos planes de estudios no fueron confeccionados de forma arbitraria,  sino que partieron del análisis de otras importantes escuelas, como la escuela Activa de Fotografía del DF. México; la Escuela Superior de Fotografía de Monterrey, México, y los de la Foto-escuela dirigida por el maestro Eduardo Segura en Paraná, Argentina. También se escucharon criterios de otros pedagogos en la materia como el Dr. Enrique Villaseñor y el  profesor de Fotoperiodismo de la Universidad Iberoamericana, Ulises Castellanos.

Resumiendo, se puede decir que la Academia brinda en 3 años, un contenido muy cercano a lo que podrá respaldar un título de nivel medio superior en fotografía a sus alumnos, y en algunos temas incluso nivel universitario, sin serlo oficialmente.

Base y prestigio de la Academia: los alumnos

Tal vez lo más interesante de la Academia sean sus alumnos, que después de sus labores cotidianas vienen incluso de lugares muy apartados a buscar el conocimiento y la cultura a través de la fotografía. Algunos vienen desde La Lisa, Boyeros, Cotorro,  Santiago de las Vegas, San Antonio de los Baños, Güira de Melena, Bejucal y territorios más lejanos aun, como Artemisa y San José de las Lajas.  En el aula de la Academia se reúnen hombres y mujeres de la medicina, enfermería, ingeniería, arquitectura, economía; del mundo del teatro y la televisión, la psicología, el derecho…, etc. A ellos se suman fotógrafos que tienen grandes ansias de superación y que aunque dominan la técnica carecen de la teoría para diseñar y analizar una buena imagen, desde algunos de prensa o televisión hasta los que hacen bodas, quince y cumpleaños. Tambien hay una gran cantidad de jóvenes, algunos estudiantes universitarios, básicamente de la Facultad de Artes y Letras, y de la Facultad de Comunicación, y otros más jóvenes, casi niños, que cursan el Preuniversitario o la Secundaria Básica. Muchas amas de casa y personas de la tercera edad asisten no con el propósito de ser fotógrafas o fotógrafos, sino porque necesitan saber, comunicar lo que sienten ante las imágenes fotográficas. Tal vez lo más hermoso de las clases es el clima que se logra entre profesores y estudiantes, donde todos opinan, todos valoran, todos disfrutan de los conocimientos que se imparten. En ese momento todos se sienten en igualdad de condiciones ante la maravillosa y hasta entonces desconocida fotografía.

Comentarios

Hola interesados: la direccion de la academia esta en el escrito arriba indicado, o sea Calle Almendares No. 108 altos entre Bruzon y Desague, Plaza de la Revolucion, al doblar del teatro Maxin Rock, por la Quinta de los Molinos y por la Terminal de Omnibus, pero si necesita otras informaciones mas detalladas, pueden llamar al 7870-9001, sus correos electronicos son:
acadedmiadearteyfotografia@gmail.com / imagenfoto@gmail.com

Hola!quedé encantada con todo lo que leí acá sobre la Academia pero buscando en la web me he encontrado con diferentes direcciones,encontré una página web que enclava la academia en el Vedado,en Ecured aparece esta otra dirección Calle 106 entre 39 y 41 No 3903, municipio Marianao, provincia La Habana; en fin que me gustaría saber un teléfono o un email para informarme sobre los cursos,las matrículas de esta Academia de la que hablan.
lisandra.porro@cha.jovenclub.cu
GRACIAS!!

me interesa saber mas acerca de la academia de fotos mi correo enriquereinoso@nauta.cu

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