Días para pensar la bienal

Roberto Miguel Torres Barbán • La Habana, Cuba

Al resumir el evento teórico Aniversario 30 de la Bienal de La Habana, el curador y fundador del evento, Nelson Herrera Ysla, señaló que este encuentro, contribuyó desde sus espacios a pensar, reflexionar, debatir y teorizar sobre el pasado y futuro de la Bienal de La Habana.

En exclusiva a La Jiribilla, uno de los organizadores activos del encuentro, que sesionó del 22 al 24 de mayo en el Teatro del Museo Nacional de Bellas Artes, en su Edificio de Arte Cubano, precisó que este apartado teórico en el contexto del aniversario 30 permite mirar de manera retrospectiva, “desde el más agudo sentido crítico”, lo acaecido en las 11 ediciones anteriores de la cita.

Esta, dijo, no es la primera vez que se hace, pero sí es la primera oportunidad en que se realiza con calma, sin los apuros y sobresaltos del evento en sí. Los períodos entre bienales podrían contribuir a ello. Ese, afirmó, ha sido el principal mérito de la cita, que nos ha permitido escrutar sosegadamente las luces y sombras de un evento en el que han participado más de 3 000 artistas provenientes de más de un centenar de países. “Analizar con visión de futuro los nuevos desafíos a enfrentar por un evento que no se puede dar el lujo de envejecer ha sido otra de sus fortalezas, pues en la medida en que las realidades se han hecho más complejas,  el artista ha incorporado diversas técnicas y expresiones alternativas en sintonía con sus escenarios; así como sus artistas, ha ido madurando la propia Bienal, algo en lo que coincidieron los asistentes al encuentro.

Al llegar a los 30, una edad de juventud madura, miramos atrás pero también al futuro, y ello nos permitió, desde este evento teórico, trazar nuestras propias cartografías señalando nuevos criterios curatoriales, siempre con el azimut de las artes visuales invisibilizadas al sur del Ecuador, añadió uno de los fundadores del evento y de los curadores más reconocidos.

Sin dudas, cada edición significará un nuevo reto y una meta más alta para la Bienal, porque ya existe un público que la asume como parte de su entramado cultural, por ello el Evento teórico 30 Aniversario de la Bienal de La Habana acogió a investigadores, especialistas, críticos de arte, comunicadores, curadores, galeristas, coleccionistas, especialistas y artistas, quienes debatieron sobre el contexto ideológico nacional e internacional en que surge, la importancia histórica y teórica, sus relaciones con los contextos locales, así como la historia y perspectiva de las bienales como eventos.

Los asistentes al encuentro centraron la mirada, durante la primera jornada de trabajo, en el contexto nacional e internacional en que surgió la Bienal de La Habana, así como su importancia histórica y teórica, mientras en las sesiones finales del fin de semana se dialogó sobre lo que ha sido la Bienal habanera desde 1984 hasta su última edición, así como acerca de la situación y perspectivas de la Bienalogía como proceso y fin.

Jorge Fernández, director de la Bienal, precisó a La Jiribilla que el evento centró el análisis en el contexto ideológico nacional e internacional en que surge, así como en la importancia histórica y teórica, su reestructuración y estrategias de promoción.

Al intervenir en uno de los paneles Llilian Llanes, directora de la Bienal durante sus primeras cinco ediciones, disertó sobre de las distancias generacionales que encuentra entre las realizaciones actuales y las anteriores, rememorando las imposibilidades y trabas de los inicios, mientras Francisco Jarauta se refirió al marco internacional en que surgió la Bienal cubana y la actualización de sus referentes artísticos. Precisó que este encuentro sirvió para opinar, valorar y decidir lo que se va a hacer mañana.

Por su parte, la crítica e investigadora Magali Espinosa fue la encargada de analizar la periodización de los once eventos anteriores, y precisó cómo han contribuido al propio discurso artístico. El arte cubano, dijo, tiene un contexto muy particular, y a veces nuestros visitantes no lo conocen en detalle.

Otro de los paneles que destacó en la jornada de clausura del encuentro fue el de Historia, situación y perspectivas de la bienanología: Las Bienales hoy, su futuro. En el panel, moderado por el investigador y crítico Desiderio Navarro, destacaron las intervenciones del director de la Bienal de Curitiba, Brasil, Luis Ernesto Meyer, y Royce Smith, profesor norteamericano de Arte Contemporáneo, así como productor cultural británico Rafal Niemojewski.

Precisamente en la última jornada de la cita se presentó, además, el volumen “Prácticas artísticas e imaginarios sociales: evento teórico Oncena Bienal de La Habana”, un texto que los presentes catalogaron como imprescindible a la hora de analizar los procesos más recientes de la Bienal.

Entre los ponentes en el teatro del edificio de Arte Cubano del Museo Nacional de Bellas Artes destacaron también el investigador Luis Camnitzer, así como  críticos o jóvenes creadores, entre ellos Rachel Weiss, Nicolás Bourraud, Simon Njami y Richard Martell.

Jorge Fernández, director del Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam y de la próxima edición del evento, precisó que en estos 30 años no han faltado los talleres, porque la Bienal no se ha detenido en exposiciones frías, sino que ha pretendido integrar al espectador y al pueblo en general en una gran galería por capital.

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