Cantores…

Tom Jobim y Vinicius de Moraes: ¡Ah, la belleza existe!

Fidel Díaz Castro • La Habana, Cuba

Mira que cosa más linda
más llena de gracia
es esa chiquilla
que viene y que pasa
con un dulce balancear
camino del mar.

Una historia común y corriente: dos amigos sentados en un bar a la orilla de la playa; pasa una muchacha por la arena en prenda de baño que muestra más de lo que sugiere. No tiene que ser especial su figura, basta con que es una muchacha mirada por dos amigos que se dan unos tragos para estirar la tarde. Es realmente una secuencia cliché: ella pasa, los ojos la devoran, se miran los amigos, levantan las cejas, engurruñan los labios (en una especie de mueca de semi beso), sonríen y uno (o ambos) exclaman: 

Ah! Por qué estoy tan solo
Ah! Por qué todo es tan triste
Ah! La belleza que existe
La belleza que no es sólo mía
que también está sola.

Imagen: La Jiribilla

Puede que la escena se complete con un silbido piropeador; ella, que se sabe escudriñada, pone cierto énfasis en la cadencia de su andar y, si presiente que los “acechadores” son unos tipos interesantes, puede que voltee un momento su cabeza y lance una sonrisilla, o se encoja de hombros, o hasta regale un pícaro guiño; muy probablemente sacude su cabello (como en los spots publicitarios del champú) y sigue su camino con “maliciosa” gracia.

Ah! Si ella supiese
que cuando ella pasa
el mundo sonriendo
se llena de gracia
y parece más lindo
a causa del amor.

Es muy cierto que esta escena se ha dado miles, millones de veces, pero la que ha trascendido es la que ocurrió a inicios de los años 60, en la playa brasilera de Ipanema; el lugar preciso fue el Bar do Veloso, de la antigua calle Montenegro y la chica —de apenas 15 años y 1,69 m de estatura— se llamaba (y se llama) Heloísa Eneida Menezes Paes Pinto, conocida como Helô Pinheiro. Pero aún queda el ingrediente esencial para que este pequeño y común pasaje cotidiano pasara a formar parte de la imaginación y la espiritualidad universal: que en aquel rincón preciso del espacio y el tiempo, en que Helô iba rumbo a las olas, los amigos de tragos en el bar playero, ante los que ella se contoneaba, fuesen Antonio Carlos (Tom) Jobim y Vinicius de Moraes.

Moza de cuerpo dorado
por el sol de Ipanema
su balancear
es más que un poema
es la cosa más linda
que yo haya visto pasar.

Imagen: La Jiribilla

Ya que el mundo es hoy Brasil, y Brasil es una pelota de futbol que imanta a la humanidad hacia esta tierra hermana, qué otra pieza mejor que “Garota de Ipanema”, para compartir este instante. En realidad, podría haber sido la canción tema del mundial, pero increíblemente (o muy creíble para los que conocemos la degradación humana que mueve a la sociedad de consumo y toda esa mercadotecnia de la cual la FIFA es maestra) nos han atrofiado el magno evento a razón de un pop de una mediocridad espantosa, con protagonismo de la pobre Jennifer López —“pura caritas”, dirían los mexicanos— carnada para los ciegos del alma. Inaudito: una tierra que es toda música presenta como tema de su Mundial esa bobada llena de lugares comunes, estribillos insustanciales, y carente absolutamente de sabor brasileño. Y de aquella hermosa tierra lo que presenta el video clip es postal para turistas, seudofolclor de enésima categoría. Pero espantemos el mal gusto que es contagioso, y reseñemos a Tom y Vinicius, dos colosos de la cultura brasilera.

Sem você
Sem amor
É tudo sofrimento
Pois você
É o amor
Que eu sempre procurei em vão

No hay que saber portugués para quedar colgado de esta canción “Sem vocêde Tom Jobim y Vinicius de Moraes que cantada por Chico Buarque cobra una espesura poética como para reservarla entre lo más enamorado escrito jamás.

Você é o que resiste
Ao desespero
E à solidão
Nada existe
E o tempo é triste
Sem você
Meu amor
Meu amor
Nunca te ausentes de mim
Para que eu viva em paz
Para que eu não sofra mais
Tanta mágo a assim
No mundo sem você

Su traducción para los pocos entendidos sería: “Nada existe, el tiempo es triste sin usted; mi amor, mi amor, nunca te olvides de mí, para vivir en paz, para que no sufra más…”

Son muchas las canciones de estos dos grandes de las letras y la música de Brasil que quisiera enviarte ahora; a ellos tendré que volver en este rincón jiribillero, con piezas en cuya creación han intervenido como “Aguas de marzo”, “Te amo”, “Tristeza” o “Desafinado” para vivirlas intensamente, algunas compuestas por ellos, o de uno de los dos en solitario, o con otros, dígase Chico Buarque, Joao Gilberto o Toquinho, por mencionar algunos.

No existo sin ti
yo lo sé y tú también, ya que la vida lo quiso,
que nada en este mundo te apartará de mí,
yo lo sé y tú también, que la distancia no existe
que todo gran amor
solo es muy grande si es triste
por eso, amor mío,
no tengas miedo de sufrir
que todos los caminos me llevan a ti

Imagen: La Jiribilla

Marcus Vinícius da Cruz de Melo Morais nació en Río de Janeiro, 19 de octubre de 1913 y falleció allí mismo el 9 de julio de 1980. Se graduó de abogado en Brasil, luego obtuvo una beca en la Universidad de Oxford y se desempeñó como diplomático en Francia y los EE.UU., entre otros lugares.

Retornando a Río, en 1941, comenzó a escribir críticas de cine en periódicos y revistas. Como poeta escribió la letra de un gran número de canciones que han resultado verdaderos clásicos. Como intérprete, participó en muchos discos. Desde los 14 años comenzó a componer y ya en 1932 diez de sus letras de canciones integraron un disco de los hermanos Tapajós.

Así como el océano
solo es hermoso con la luz de la luna
así como la canción
solo tiene sentido si se canta
así como una nube
solo ocurre si llueve
así como el poeta
solo es grande si sufre
así como vivir
sin tener amor no es vivir
no existes sin mí,
y yo no existo sin ti.

Entre 1933 y 1936 publica sus primeros libros Caminho para a distância, Forma e exégese y Ariana, a mulher, luego vendrían otros muchos como Novos Poemas y Livro de sonetos y Novos poemas IIPoemas, sonetos e baladas y Cinco elegías entre muchos otros.

Se todos fosse miguais a você
Que maravilha viver
Uma canção pelo ar
Uma mulher a cantar
Uma cidade a cantar
A sorrir, a cantar, a pedir
A beleza de amar
Como o sol, como a flor, como a luz
Amar sem mentir, nem sofrer

“Si todos fuesen igual a usted, qué maravilla vivir”, nos dicen Tom y Vinicius en otra pieza que los une como dueto creativo y nos une a los amantes todos. 

Abre teus braços e canta a última esperança
A esperança divina de amar em paz.

Antonio "Tom" Carlos Jobim nació en Río de Janeiro, el 25 de enero de 1927 y murió en  Nueva York, el 8 de diciembre de 1994. Es considerado uno de los más grandes creadores musicales del siglo XX.

Estudiaba la carrera de Arquitectura cuando se encontró con la fascinación de la música, o fue emergiendo de su espíritu, y ya a los 20 años empieza a tocar el piano en los night-clubs y a trabajar en estudios de grabación. Hizo su primera grabación en 1954, acompañando al cantante Bill Farr como líder de “Tom e a sua banda”.

A mediados de los años 50 se encuentran Vinicius y Tom Jobim, tejiendo una amistad y un abrazo creativo que junto a João Gilberto daría lugar a la bossa nova, un movimiento de renovación en la música brasileña que recorrería el mundo.

En 1956 Vinicius y Tom componen la música de una obra teatral llamada Orfeo da Conceição que un tiempo más tarde es llevada al cine con el título de Orfeo negro; esta cinta ganó el Óscar a la mejor película de habla no inglesa, la Palma de Oro en el Festival de Cannes y el premio de la Academia Británica.

En 1958, la cantante Elizeth Cardoso publicó el disco Canção do amor demais, sobre la base de composiciones del dúo Jobim-de Moraes, o realizadas por sólo uno de los dos, en una producción que también incluía a João Gilberto en las dos últimas pistas.

Chega de saudade
A realidade é que sem ela
Não há paz não há beleza
É só tristeza e a melancolia
Que não sai de mim
Não sai de mim
Não sai

Imagen: La Jiribilla

Se dice que la pieza “Chega de saudade” es el tema que inicia la bossa nova y se considera por tanto a este disco pionero de ese género que ha recorrido el mundo.

El despegue de Jobim fuera de Brasil se produjo en 1962 cuando Stan Getz consiguió un sorprendente éxito con su tema “Desafinado”.

Amor, si dices que desafino,
que sepas que eso me causa un dolor inmenso,
solo los privilegiados tienen un oído como el tuyo,
yo solo poseo lo que Dios me dio,
si insistes en clasificar
mi comportamiento de antimusical,
yo, aún mintiendo, tengo que argumentar
que esto es bossa nova, esto es muy natural
lo que no sabes, aunque presente,
es que los desafinos también tienen corazón…

“Garota de Ipanema”, es Brasil a los ojos del mundo, aquellos días del bar frente a la playa en que Tom y Vinicius pasaban las horas hablando de música, poesía, mujeres, han dejado canciones que serán para siempre. “La chica de Ipanema”, está catalogada como una de las tres piezas musicales más versionadas en la historia de la música contemporánea, junto con “Bésame Mucho” (de mexicana Consuelo Velázquez) y “Yesterday”, de Paul McCartney.

La canción presentada al público carioca el 2 de agosto de 1962 tuvo su verdadero reconocimiento como éxito mundial cuando, tres años más tarde, unos artistas estadounidenses se fijaron en la melodía. Uno de los primeros que internacionalizó la pieza fue el cantante Frank Sinatra.

Como era de esperar cuando empezó a convertirse en éxito aparecieron cientos de jóvenes que se autoproclamaron "garotas de Ipanema", hasta que el mismo Vinicius identificó a la verdadera musa. Esto trajo no poco conflicto, pues el novio de la muchacha quería pelear con los que le piropearon públicamente a su “jevita”. Y sus razones tenía pues Tom le propuso varias veces matrimonio, a pesar de que le llevaba 18 años de diferencia. 

"Mi vida cambió cuando revelaron que yo era su inspiración, no lo creía, me emocioné y tardé en asumir lo que significaba", declaró una vez esta Cenicienta brasileira.  Y no es una simple manera de nombrar, la Helô Pinheiro en cuestión se hizo famosa, montó sus negocios y fue fotografiada para la revista Playboy, donde volvió a aparecer ligera de ropa a los 56 años, junto con su hija Ticiane, entonces con 24.

Disfrutemos pues de este mundial en Brasil, con esta canción navegando entre el oleaje de nuestros sueños, gracias a dos enamorados amigos que estarán eternamente a la orilla del mar esperando la gracia de una muchacha que incentive las ganas de suspirar y decir: ¡ah!, la belleza existe.

La chica de Ipanema (Garota de Ipanema)

Autores: Antnio Carlos (Tom) Jobim y Vinicius de Moraes

Mira que cosa más linda
más llena de gracia
es esa chiquilla
que viene y que pasa
con un dulce balancear
camino del mar.

Moza de cuerpo dorado
por el sol de Ipanema
su balancear
es más que un poema
es la cosa más lina
que yo haya visto pasar.
Ah! Por qué estoy tan solo
Ah! Por qué todo es tan triste
Ah! La belleza que existe
La belleza que no es sólo mía
que también está sola.

Ah! Si ella supiese
que cuando ella pasa
el mundo sonriendo
se llena de gracia
y parece más lindo
a causa del amor.

 

Garota de Ipanema

Autores: Antonio Carlos (Tom) Jobim y Vinicius de Moraes

Olha que coisa mais linda
Mais cheia de graça
É ela menina
Que vem e que passa
Seu doce balanço, a caminho do mar
Moça do corpo dourado
Do sol de Ipanema
O seu balançado é mais que um poema
É a coisa mais linda que eu já vi passar
Ah, porque estou tão sozinho
Ah, porque tudo é tão triste
Ah, a beleza que existe
A beleza que não é só minha
Que também passa sozinha
Ah, se ela sou besse
Que quando ela passa
O mundo inteirinho se enche de graça
E fica mais lindo
Por causa do amo

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