Silvio: Cantar en/por Nicaro

Víctor Casaus • La Habana, Cuba

“Vamos a hacer tres piezas, si ustedes aguantan”, amenazó Frank Fernández, cuando invitó a Niurka González, “la mejor músico joven de nuestro país” según sus palabras, a acompañarlo en el escenario de ese nuevo concierto de La gira interminable.

Imagen: La Jiribilla

Y la gente de Nicaro, reunidos en la plaza René Ramos Latour, con el fondo impresionante de la fábrica de níquel detenida en el tiempo, pero no en el corazón de los nicarenses, no solo “aguantaron”, sino disfrutaron esa convivencia pacífica, creadora de la música culta y la música popular. Así vendrían, de Frank y Niurka, el primer movimiento de la Sonata de Mozart, la Siciliana de Juan Sebastián Bach y la letra, cantada por la toda la gente desde la plaza, de ese monumento a la canción que es “Quiéreme mucho”.

Antes Frank ya había sido presentado por Silvio y había tocado la versión del Ave María de Schubert, en versión para piano, mientras compartía recuerdos y confesiones de mayarisero ausente-presente:

“Muchos de ustedes no lo saben, pero el primer coro que se hizo en este lugar —años 60, 61— lo fundé con los trabajadores de los altos hornos. Veníamos de Mayarí y llegamos a hacer conciertos importantes, uniendo el coro de Mayarí: llegamos a Santiago de Cuba y tuvimos mucho éxito. Todo eso ahora no está, pero también está. De alguna manera las cosas permanecen, sobre todo las cosas buenas hechas de corazón”.

Después de las tres obras “aguantadas/disfrutadas” con Niurka, Frank invitó a Silvio con estas palabras:

“Antes de que se queden con el trovador  y sus magníficos  músicos, quiero recordar cuando hace muchos años atrás tocábamos juntos, cantábamos juntos. Entonces empezó nuestra amistad, que dura hasta hoy y espero que sea eterna. Por eso también, invito a Silvio a que haga dos canciones conmigo: “Réquiem” y “Rabo de nube”.

Imagen: La Jiribilla

Este segundo concierto de la gira oriental me permitió re-conocer los escenarios de esta zona rica y compleja de la geografía, la economía y la historia del país. Y, para presentar a Silvio, hice llegar a los nicarenses estas palabras que tomo ahora de mis apuntes del día y con las que continúo esta crónica urgente.

Querida gente de Nicaro:

Es una alegría compartir con ustedes este trabajo maravilloso de esos imprescindibles de que Silvio hablaba, con la presencia de Frank Fernández, esa gloria de la cultura cubana.

Silvio ha tenido la idea formidable de traer las manifestaciones artísticas hasta estos lugares, y hemos comprobado juntos —para nuestra alegría—que la cultura ya está aquí, de muchas formas. Aquí en Nicaro —como en Moa, a donde iremos el viernes— ha estado a través del trabajo del níquel, durante décadas: eso es parte esencial  de la cultura popular de la gente y de la vida de la gente.

Desde las instituciones del níquel se han organizado eventos artísticos, concursos de literatura, en los que se ha expresado la riqueza cultural a partir de esa riqueza material, de la naturaleza, que marca estos paisajes impresionantes.

Además de hacer en este momento la donación de libros que esta gira… siempre trae a las comunidades, provenientes del sello Ojalá, del Instituto Cubano del Libro y del Centro Cultural Pablo de l