Notas al fascismo corriente

Obama confundido

La Jiribilla • La Habana, Cuba

En días recientes, el señor Obama ha acertado a compararse con “un oso de circo deseoso de librarse de sus cadenas”, abrumado por la presión que sobre él impone la burbuja presidencial.

La comparación, cuando menos, es inexacta. Un oso, aún encadenado en un circo, es siempre un animal poderoso, temible y con voluntad propia. El señor Obama no llega a tanto, si acaso, clasifica como marioneta, de cuyos hilos tiran, a derecha y a ultraderecha, los que de verdad manejan en poder.

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