Teatro Martí
 

De pianos jóvenes y otros futuros

Imágenes de Archivo
Viernes, 27 de Junio y 2014 (5:39 pm)

Luego de una pausa tras su reapertura en febrero último, para completar sus alineaciones internas y alistar algunos otros detalles finales, el Teatro Martí ya encara importantes carteleras actuales y ambiciosos proyectos que deberán cumplirse pronto. Junto con la celebración de su cumpleaños 130, el pasado día 8 de este mes de junio, ha sido la sede principal del II Encuentro de Jóvenes Pianistas entre las fechas del 5 y hasta el venidero 29. Se trata de un evento de magnífico nivel, cuya presente edición ya puede calificarse de exitosa. Además, La Jiribilla aprovecha esta oportunidad para también adelantar algunos de los planes que ya está fraguando la renovada instalación.

Imagen: La Jiribilla

El maestro Salomón Gadles Mikowsky, cubano de raíces eslavas repartidas entre Polonia y Rusia, y sobre todo, un reconocido y prestigioso pedagogo, ha sido el principal impulsor de la idea del encuentro. Por cierto, un breve paréntesis insoslayable. El piano del Martí, salido de la casa Stenway y que ya tuvo su bautismo de conciertos en esta cita, es una generosa donación del maestro Solomón a nuestro país.
Según Isachi Durruthy Peñalver, especialista que atiende la promoción cultural en la instalación, el logro de esta convocatoria ha partido de la idea de reunir a pianistas de todo el orbe, que en determinados momentos hayan sido alumnos del profesor Gadles Mikowsky.

 “Para el Teatro Martí es muy importante ser la sede principal, porque tenemos toda una temporada de piano, hecha con artistas jóvenes y con una calidad tremenda. También ha habido presentaciones en la Basílica Menor de Convento de San Francisco de Asís, y en la Sala Ignacio Cervantes. Básicamente, aquí en el teatro hemos tenido conciertos para piano y orquesta. Y el repertorio es muy amplio, como puedes ver en el programa general. Por mencionarte sólo algunos de una enorme lista internacional, ha habido obras de Gershwin, de Rachmaninoff, Beethoven, Mozart, Ravel, Prokofiev, Bach, Debussy, Scarlatti, Liszt, Chopin, Schumann, Stravinski, Villa–Lobos, en fin… De compositores cubanos, ha habido piezas de Harold Gramatges, Juan Piñera, Roberto Valera, Guido López Gavilán, José María Vitier, Argeliers León, Carlos Fariñas, y clásicos como Amadeo Roldán, Alejandro García Caturla o Leo Brouwer. Las obras se han movido con un espectro vasto y profundo. Y durante todo este tiempo hemos tenido, sin parar, una serie de presentaciones los jueves y domingos, de todos esos pianistas, más la Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la dirección del maestro Enrique Pérez Mesa. Creo que no es para nada un mal comienzo, después de la arrancada”.

Acerca del devenir de esta temporada en el Martí, podemos dejar varios apuntes: buena asistencia de público, una nutrida representación de jóvenes artistas, variedad de obras y autores, y el regreso, con abierto broche de música, de esta emblemática instalación al gusto y seguimiento del público.

“El evento tiene grandes pretensiones, no sólo por la participación de muchos pianistas, algunos muy jóvenes, cubanos y de otros países, y muchos de ellos con premios, con becas, y todos de mucho nivel, sino porque además la presencia del público ha sido estupenda y es el comienzo para lograr cautivar a las personas y conseguir que acudan otra vez al Martí con regularidad. Y del evento, además de los conciertos, hay que decir que los participantes han recorrido las escuelas de arte de la capital y han incitado a los estudiantes a venir, a ver los ensayos generales, a dialogar con los pianistas. Eso motiva y genera comunicación, y es muy importante para estimular a los que están estudiando ahora. En ese sentido, el encuentro también deja aportes muy positivos”.

Sobre los países con representación en el cónclave, resulta variopinta la lista. Han participado en este segunda convocatoria muchachas y muchachos de Cuba, China, Rusia, Armenia Australia, Chipre, Corea del Sur, EE.UU., Belarús, Filipinas y Egipto, tal rezan sus fichas en el programa. Por cierto, algunos nacimientos están fechados hasta en la segunda mitad de la década de los 90 y ya muchos de estos jóvenes artistas cuentan con importantes experiencias internacionales. En dos palabras, un lujazo.

Imagen: La Jiribilla

Futuro inmediato

Habida cuenta de que este II Encuentro de Jóvenes Pianistas ha sido un excelente impulso para que la institución retome la regularidad de su propuesta,  ¿qué podemos esperar próximamente del escenario del Martí?

Queremos hacer pronto un homenaje a Esther Borja, que incluirá varias manifestaciones, como danza, audiovisuales, todo un conglomerado de expresiones, y la participación de un elenco donde te puedo mencionar a Miriam Ramos, a Ernán López-Nussa, a Bárbara Llanes, el grupo Danza Retazos, todos dirigidos por Ulises Hernández. Más adelante, recibiremos a la primera bailarina Irene Rodríguez que estará aquí con su compañía, para hacer un repertorio variado de danzas españolas, con clásicos de la danza flamenca. Y para finales de julio se debe presentar el Ballet Contemporáneo Endedance, de Camagϋey. Hay otras ideas, pero por lo pronto creo que está bien este adelanto.

Quienes atesoran vívidas memorias o saben de estas tradiciones, indagan reiteradamente por el regreso de uno de los pilares del antiguo Teatro Martí, el teatro musical, el bufo, el vernáculo.

No podemos quedarnos sólo en lo que fue, en la historia —muy rica— del teatro bufo, del teatro musical. Queremos hacer una programación que no decaiga, que dé el espacio a diversas propuestas, en lugar de tener una compañía fija por largas temporadas, como se hacía antes. Queremos presentar al público en general, pero en especial a los más jóvenes, propuestas de calidad. Queremos que el Teatro Martí sea capaz de acoger no sólo a lo clásico, en cualquier manifestación, sino también a lo contemporáneo, pero siempre desde la exigencia de un alto nivel estético, el que alguna vez tuvo este teatro y que ahora queremos preservar.

Ahora mismo, después de la reapertura, nos han peguntado si vamos a rescatar el bufo, los musicales, toda esa tradición del Martí. Estamos abiertos a todas las propuestas, siempre y cuando tenga cotas válidas en su realización. Si viene un grupo y nos presenta un proyecto serio, pues le haremos un espacio. Pero no ha venido nada, no nos proponen nada. ¿Quién hace bufo ahora mismo en Cuba? Hay un desconocimiento enorme en el público más joven de lo que es la zarzuela, los musicales, de todos esos géneros que se cultivaron aquí y del hecho de que grandes maestros como Lecuona, Roig, Prats, hacían teatro musical, componían y dirigían esas obras.

Esa tarea no es sencilla, hacen falta guiones, partituras, el material para rescatar todo eso. Y sobre todo, hace falta quien lo actúe, quien lo cante. Pero si aparece, y es un proyecto serio, de valor, de seguro tendrá abierta nuestra escena.
 

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