El Ballet Nacional de nuevo en el centro
de las miradas

Yuris Nórido • La Habana, Cuba
Fotos: Nancy Reyes
Sábado, 28 de Junio y 2014 (11:33 am)

¿Boicot premeditado o indisciplina aislada? Un acontecimiento inaudito pone de nuevo al Ballet Nacional de Cuba en el candelero…

En las últimas semanas, el Ballet Nacional de Cuba es presencia habitual de varios medios internacionales. Este viernes, por ejemplo, estaba en la portada de la sección Cuba de la edición digital de El Nuevo Herald, como noticia principal del día.

Siendo una compañía de ballet, uno podría esperar que la nota sea de índole cultural. Pero es difícil que una información cultural esté en la portada de El Nuevo Herald. El Ballet Nacional de Cuba aparece últimamente por otras razones: primero por la decisión de un grupo de bailarines de abandonar la compañía en Puerto Rico (algo desproporcionada la cobertura, por cierto, teniendo en cuenta de que en casi todas las giras “desertan” bailarines del elenco); y ahora por un acontecimiento singular: en una función de El lago de los cisnes, el domingo 22 de junio, una mujer subió al escenario al principio del segundo acto.

Imagen: La Jiribilla

Una loca, pensaron unos. Una saboteadora, sugirieron otros. Hubo que apagar las luces, cerrar las cortinas y sacar a la mujer del teatro.

Voy a hacerles el cuento, yo estuve allí. Unos minutos antes de que apareciera la protagonista del ballet en escena, una señora caminó por los pasillos del teatro, subió las escaleras de acceso al escenario e irrumpió en plena escena. No hubo tiempo de atajarla, todo fue muy rápido.  Los bailarines la miraron extrañados, continuaron con la presentación y la invitaron a abandonar el escenario. La mujer se negó. El público estaba inquieto, estupefacto. La orquesta paró, apagaron las luces de escena y cerraron los telones. La mujer huyó. El personal de seguridad la detuvo y la sacó del teatro. La mujer gritaba.

Un señor que estaba sentado en la fila de prensa (sin estar acreditado por ningún medio) exclamó: “¡Esto es noticia! ¡Tiene que salir mañana en la prensa! ¡Esto nunca ha pasado en una función del ballet! ¡Espero que lo publiquen en Granma!” Todo el público estaba conmocionado. Apagaron de nuevo las luces de la sala y recomenzó el acto. La gente ovacionó a los bailarines, que ofrecieron una buena función.

Fin de la historia. Lo demás cae en el terreno de la duda razonable. A todas luces, la mujer parecía estar desequilibrada, aunque algunos dicen que probablemente fuera una actuación. Muchos atan cabos y suponen que fuera un boicot premeditado. ¿Quién era el señor que pedía casi a gritos que publicaran el hecho en la prensa? ¿Cómo entró la mujer al teatro? Ahora puede resultar hasta gracioso, pero estuvo lejos de serlo. Los bailarines estuvieron en riesgo, la situación fue tensa. Afortunadamente, el elenco se sobrepuso. El público acogió calurosamente a los bailarines.

Imagen: La Jiribilla

A principios de semana, Canal Habana informó sobre lo sucedido; el jueves, el periódico Granma habló del incidente en un comentario sobre las funciones. El periodista reaccionó ante hechos de indisciplina que desde hace tiempo están afectando las presentaciones: timbres de celulares, llantos de niños pequeños, vestimenta inadecuada… Para Granma, la actuación de la señora el pasado domingo forma parte de esas indisciplinas. El periodista exige una respuesta contundente a estos hechos. Nosotros también, por cierto. Que ocurran cosas así, justo en el Teatro Nacional de Cuba, pone en entredicho el sistema de seguridad de la instalación.

Queda ahora el debate de si valía la pena o no publicar sobre el hecho. Algunos creen que hacerlo pudo haberle hecho el juego a los que planearon el sabotaje, si es que de verdad fue un sabotaje premeditado. Otros piensan que como hecho inaudito era también noticioso, y que la gente tenía derecho a enterarse. Nosotros pensamos que los periodistas y medios acreditados tenían el derecho a abordar el suceso de la manera en que consideraran más adecuado. Y así lo hicieron. Lo que llama la atención es la magnificación de algunos medios extranjeros.  

En última instancia, habría que reconocer la profesionalidad del elenco y la buena energía del público. (Los medios cubanos lo hicieron). Porque hay que reiterarlo: fue una buena función de ballet. Sería muy bueno que el Ballet Nacional de Cuba siguiera siendo protagonista de espacios en la prensa, pero por sus méritos artísticos. De otras noticias ya tenemos bastante…

Fuente: Cubasí

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