CubaDiseño 2014

Diseño en Cuba: un camino posible

Roberto Miguel Torres Barbán • La Habana, Cuba
Sábado, 28 de Junio y 2014 (2:57 pm)

Caminar hacia una verdadera cultura material nos recuerda que lograr un mundo mejor es posible. Sobre esta máxima se debatió en el IX Congreso Internacional CubaDiseño que por estos días sesionó en el Palacio de Convenciones de La Habana, donde se miró a la cara del diseño contemporáneo y los caminos que se siguen en Cuba y gran parte de la región.

La Oficina Nacional de Diseño (ONDI) encargada de la aplicación de la política estatal en materia de Diseño Industrial y de Comunicación Visual convocó al evento en el que se reflexionó en torno a los aportes del diseño hacia el desarrollo de una cultura material que favorezca el mejoramiento de la calidad de vida de la población, así como el papel de su gestión en el camino hacia una integración con la industria y las potencialidades en el desarrollo autónomo de las llamadas industrias creativas.

En lo que constituyó el plato fuerte de la jornada, el máster y diseñador Pedro García Espinosa, director de la ONDI, disertó en la conferencia central del evento sobre el papel del diseño en los anhelos cubanos de convertirse en un país próspero, lo cual —dijo— pasa por el tamiz de una nación que se piense a sí misma, en el sentido de concretar la satisfacción personal de su pueblo.

Pero ello solo se logrará –apuntó- cuando cada uno de sus individuos se sienta orgulloso de lo qué es y quién es, de lo que hace y también de lo que tiene, lo cual para la asunción de una cultura material que no es sinónimo de consumo o consumismo, sino de aprehensión de nuevos criterios estéticos que hagan más valedera y placentera su vida.

En tal sentido, García Espinosa recordó que la satisfacción humana pasa por el necesario equilibrio entre el valor humano y el económico. El primero está determinado por las emociones y sentimientos matizados por lo que le rodean y el segundo es el ambiente material que le sustenta, que determina sus sueños, aspiraciones y concreciones, ese que le convida a mirar al pasado desde el convencimiento del avance y la prosperidad con profundas convicciones de realización personal.

En este sentido convidó a analizar el estado actual del diseño en Cuba así como trazó algunos de los posibles escenarios a enfrentar por quienes están de cara al desafío de conquistar terrenos que lo hagan más agradable.

Además invitó a ver el diseño no como un costo para cada gobierno, empresa o institución, sino como una inversión que provee un valor agregado indispensable para concretar el sentido de prosperidad anhelado.

Indicó que en ese camino se trabaja en la construcción de una imagen país que proyecte universalmente los mejores y verdaderos valores de Cuba. Entre los retos que tiene el diseño en Cuba enumeró la necesidad de jerarquizar una cultura del detalle contra la chapucería, así como el conocimiento del estado actual del arte, la tecnología y los productos contra la desactualización.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato