Cubano a competencia de breakdance en Brasil

Michel Hernández • La Habana, Cuba

Es hora de que se mire con nuevos ojos la cultura hip hop en Cuba. Porque, como se ha repetido una y otra vez, hay poco apoyo a sus cultores, jóvenes que tienen el sueño de crear y trabajar en la Isla, que quieren mostrar al mundo de qué son capaces y que dedican la mayoría de su tiempo a defender una expresión que puede aportar mu­cho a la sociedad antillana.

Para comprobarlo solo basta bajar a los barrios donde muchos tratan de adoptar la cultura hip hop como una filosofía de vida o existen varios proyectos comunitarios que enseñan al detalle la historia de este movimiento, su vinculación con la transformación social y su importancia para rescatar la espiritualidad hu­mana.

Si bien el rap es su expresión más conocida, la cultura hip hop se completa con tres elementos que definen su alcance universal. Las artes del grafiti, de los djs y del B-Boying, la convierten en un espacio autónomo con infinitas posibilidades para construir proyectos culturales y para la incorporación de los jóvenes a dinámicas artísticas que bien asumidas pueden llegar a modificar las zonas más vulnerables de la sociedad.

Ejemplo de lo anterior fue la nueva edición de la competencia BC-One Cuba, una cita a la que acudieron bailadores de breakdance (Bboys) de varias provincias del país que, como quedó de­mostrado, disfrutan esta práctica casi como una religión.

Sí, aunque las noticias sobre el desempeño de los exponentes cubanos de breackdance brillen por su ausencia, en la escena antillana han surgido jóvenes con habilidades nada desdeñables en el arte de hacer todo lo posible para que el cuerpo alcance sobre la arena movimientos imposibles. Porque como señaló el colega Harold Iglesias, el breakdance lo mismo se practica en Australia, en Tailandia o Sudcorea, en las favelas de Río de Janeiro, los cerros de Bogotá o en el corazón de San Miguel del Padrón.

La destreza de los cubanos quedó demostrada en la pista del Bertolt Brecht, donde tras las respectivas jornadas de eliminación se llevó el triunfo Bboy Ganicus, del reparto La Cuevita, en San Miguel del Padrón.

En una jornada en la que debió correr mejor suerte el sorprendente Bboy 90, de Ciego de Ávila, Ganicus se ganó el derecho de representar a Cuba en la competencia regional de Brasil, en el próximo mes de agosto,   a la que acudirán bailadores de breakdance de todo el continente. Espe­remos, entonces, que este joven gladiador antillano pueda sacar la cara  por la cultura cubana de hip hop en la arena brasileña.

Fuente: Granma

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.

Más información sobre opciones de formato