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Diario Las Américas • Estados Unidos

Obama agiliza deportación de niños inmigrantes centroamericanos

El Presidente solicitó ayuda ante el Congreso para acelerar el trámite que devuelva a sus países al gran grupo de niños, sin adultos, que han ingresado a territorio estadounidense.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió hoy ayuda al Congreso para acelerar la deportación de niños centroamericanos no acompañados tras la crisis humanitaria provocada por la llegada de 52.000 menores solos a la frontera en los últimos ocho meses.

En una carta que envió a los líderes de la Cámara de Representantes y el Senado, Obama recordó que en los últimos meses ha aumentado considerablemente el número de menores centroamericanos que son detenidos por la patrulla fronteriza al tratar de entrar ilegalmente en Estados Unidos, sobre todo en el valle de Río Grande.

"Los individuos que se embarcan en este peligroso viaje están sujetos a crímenes violentos, abusos y extorsiones, pues confían en peligrosas redes de tráfico de seres humanos para que les transporten a través de Centroamérica y México", explicó en su carta Obama, que recordó que aquellos que llegan ahora no podrán beneficiarse de la reforma migrotoria.

A pesar de que este fin de semana la prensa estadounidense había asegurado que Obama solicitaría 2.000 millones de dólares al Congreso, en su carta a los líderes de ambas cámaras no da ninguna cifra en concreto de cuánto dinero necesitará para hacer frente a esta crisis humanitaria.

La carta de Obama está dirigida al presidente de la Cámara baja, el republicano John Boehner, a la líder de la minoría demócrata Nancy Pelosi, al líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid; y al de la minoría republicana, Mitch McConnell.

El gobierno de Estados Unidos se ha visto desbordado por la llegada desde octubre de 2013 de más de 52.000 menores solos, la mayoría procedentes de Guatemala, Honduras y El Salvador. Se espera que a final de este año fiscal, en el mes de septiembre, su cifra llegue a los 90.000.

El gobierno ha anunciado que va incrementar el número de jueces, abogados y personal de inmigración para procesar "lo más justa y rápidamente posible" los casos de deportación, según Obama.

En la actualidad, el sistema de deportaciones se encuentra colapsado ante la avalancha de niños no acompañados en las fronteras. Hay sólo unos 260 jueces de inmigración que trabajan en 59 tribunales de inmigración repartidos por todo el país y unos 300.000 casos de procesos de deportaciones pendientes, a los que habría que sumar estos casos recientes.

La ley estadounidense permite deportar inmediatamente a niños inmigrantes mexicanos, ya que ambos países comparten frontera, pero en el caso de los niños centroamericanos es un juez de inmigración el que debe decicir si deben ser o no deportados, por lo que se quedan, de hecho, en el país hasta que se resuelva su caso. Obama quiere solicitar permiso para acelerar estos casos de deportación de niños centroamericanos.

La administración Obama ha asegurado que protegerá a aquellos que soliciten el asilo o el estatus de refugiado y deportará rápidamente a aquellos individuos que no califiquen y deban ser deportados a sus países de origen. Cristina Fernández, de la organización juvenil proinmigrante United We Dream, se mostró "indignada" por los planes de Obama de acelerar la deportación de niños centroamericanos.

"Esta crisis humanitaria requiere una respuesta humanitaria", dijo Fernández, quién lamentó que Obama quiera con la aceleración de las deportaciones Obama lanzar un mensaje a los gobiernos centroamericanos y a la oposición republicana, en vez de preocuparse por el bienestar de los niños.

Obama también anunció que aumentará los recursos y el personal para perseguir a los organizaciones criminales y las redes de contrabando que transportan a estos menores no acompañadoe y aumentar los delitos de tráfico de personas.

A principios del mes de junio, Obama ordenó a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en sus siglas en ingles) coordinar la repuesta gubernanmental a esta crisis humanitaria en la frontera con el objetivo de garantizar el bienestar de los niños.

Estados Unidos también está trabajando en coordinación con los gobiernos de México, El Salvador, Honduras y Guatemala -países de donde proceden la mayoría de los niños- con el fin de "abordar las raíces" de esta crisis y buscar fórmulas para frenar la llegada de niños indocumentados a la frontera.
 

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